Archivo de Junio de 2009

Grandeza francesa, ¿para qué?

Miércoles, 24 de Junio de 2009

Sarkozy se parece a Napoleón. Tiene la misma estatura física, y pretende tener su estatura política e histórica. Se presenta como el gran patriota, animado a devolver la grandeza a su país. Y pretende estar por encima de las minucias burocráticas de los partidos para convertirse en el gran líder de la Nación.

Por las pretensiones de grandeza de SuperSarko no estaban claras, hizo preparar el mismísimo Pacio de Versalles para recorrer su alfombra roja entre espadas alzadas del Ejército, después de siglo y medio. La última vez que se organizó una reunión del Senado y de la Asamblea allí fue en 1848, convocada por Luis Napoleón. El hiperactivo Sarkozy quiere ser Rey de la República Francesa.

Pero no le sonríen los datos. Su popularidad sigue estancada en los 40 puntos. No le basta con “triangular” como hace usualmente. El último ejempo ha sido el nombramiento de un sobrino de Mitterrand en su remodelado gabinete.

Desde que es presidente de Francia, Sarkozy ha ofrecido puestos clave a sus “adversarios” socialistas, en lo que llamamos gestos de “triangulación”, en forma de guiños al campo enemigo. Ahí cuadraban Kouchner en Exteriores o Besson en Inmigración. El lo llama “apertura”, y nosotros vemos deseos de mostrar grandeza y generosidad. Pero en las encuestas no se refleja tanto… Quenes sí parecen notarlo son los magullados socialistas, deprimidos y rotos por dentro.

Alguna idea para reforzar la comunicación progresista

Miércoles, 17 de Junio de 2009

Carlos Mulas y yo hemos escrito este artículo en El País, en el que hablamos de los problemas de conexión de los progresistas con la gente. A pesar de tener y promover las ideas mayoritariamente aceptadas, los progresistas están en minoría en casi todo el mundo.

Espero que te guste. Salud.

“Si me pones bien me hundes”

Lunes, 15 de Junio de 2009

Lo he leído este fin de semana en la excelente crónica histórica de Juan Cruz en El País sobre Adolfo Suárez. Según parece, el interino presidente del Gobierno de la Transición, en 1977, después de negociar con Carrillo, el líder de los comunistas, la legalización del Partido Comunista de España, le pidió un inteligente y curioso favor. Después del anuncio de la legalización, el Sábado Santo de aquel año, previo a las primeras Elecciones Democráticas, Carrillo debería “poner a parir” al presidente Suárez, a pesar de las buenas relaciones que ambos mantenían en secreto. Así fue: Carrillo criticó a Suárez, que le había dicho antes: “Si me pones bien me hundes”. Razón de Estado, ficciones necesarias, mentiras piadosas…

POLÍTICAS de izquierda, POLÍTICA de derecha

Miércoles, 10 de Junio de 2009

Qué bien ha recogido mi amigo Antonio Estella la flojera con que andan los progresistas por medio mundo, y ahora notablemente en Europa. Antonio hablá en este artículo tan recomendable de la diferencia entre “las políticas” (las que se están aplicando son de hecho progresistas) y “la política” (los gobiernos y sus líderes, entre los que domina la derecha.

Volvemos a remitirnos a los valores frente a las políticas, las emociones frente a las razones, la visión frente al puro remedio inmediato. En eso los progresistas están más débiles que sus adversarios, que parecen los genios de la gestión económica y la seguridad, cuando en opinión de algunos han sido los causantes de la crisis en que estamos, con sus políticas ultraliberales.

¿Funciona la publicidad negativa? Cuando se pierde no, cuando se gana sí

Miércoles, 10 de Junio de 2009

Mi buena amiga María José Canel, ex del Gobierno de Aznar, presidenta de ACOP, publicó hace unos días un buen artículo sobre publicidad negativa, que recomiendo. Según María José, el problema de la publicidad negativa (en este caso se está refiriendo a la publicidad del PSOE en las Elecciones al Parlamento Europeo, que pretendían trasladar miedo a “derechona”) es que puede producir efecto desmovilizador entre los tuyos.

El artículo está muy bien y es muy descriptivo. No estoy para nada seguro de que la publi del PSOE haya desmovilizado a los progresistas, a tenor de la participación lograda, superior a las estimaciones iniciales.

Sucede hoy como siempre: si se gana, se tiende a pensar que todo está bien: el candidato o candidata, la publicidad, el mensaje, la movilización. Y si se pierde, todo está mal. No es proporcionado ni justo. La pregunta objetiva debería ser: ¿y si no se hubieran hecho esos anuncios, el resultado podría haber sido peor? O si se quiere, en sentido contrario, ¿cabe pensar que sin la famosa campaña ZP de 2004 el resultado podría haber sido incluso mejor?

En fin, nunca lo sabremos de verdad porque analizarlo cuesta dinero, pero deberíamos tener criterio para valorar cada táctica con independencia del resultado global.

En este caso, la Sra. Rushmore ha hecho un trabajo, a mi modo de ver, excelente. Pero no hay manera de comprobarlo.