Una niña deshoja una margarita como si se tratara de una cuenta atrás. Cuando termina, estalla la bomba atómica. Es el guión del ”Anuncio Daisy”, probablemente, el primer anuncio negativo y de miedo de la historia. Sólo se emitió una vez pero fue hipercontrovertido y eficaz. Aquí lo tienes. Y aquí tienes también la historia del anuncio. Con este anuncio – y otras cosas, claro- gana el prisidente Lindon B. Johnson contra Goldwater en 1964, apelando al miedo aun desastre bélico por la extrema dureza que se le suponía al candidato republicano, que perdió.
Me lo ha recordado la exposición que me encuentro sorprendido en Bogotá. Me escapo después del almuerzo a verla en el Museo del Banco Nacional, al ladito del maravilloso Museo Botero. Se trata de “Tres Proyecciones” del catalán Antoni Muntadas.
Una exposición es la historia secuencial pero también organizada gramaticalmente, de la publicidad electoral en Estados Unidos. Qué delicia, por ejemplo, ver a Jaqueline Kennedy hablando, seguramente también por primera vez en la Historia, en español al electorado hispano.
(El vídeo de la compilación de Muntadas no está en la web ni se vende, pero te regalo aquí el maravilloso maravilloso, increíble, portentoso y espero que muy duradero enlace a toda la publicidad de las presidenciales estadounidenses en un click).
Otra exposición “On translation: Fear/Miedo”, nos remite a la construcción social del miedo, y a su utilización en el periodismo y la política, un asunto que me tiene obsesionado, relacionado con la “gestión del terror” (Llegar al aeropuerto de Bogotá remite ineludiblemente a esa cuestión, que no te abandona hasta que te sientas en el avión de vuelta. Uribe sabe). “Las sociedades conviviendo con miedo son terriblemente vulnerables, y los políticos lo saben”, dice Muntadas en una entrevista sobre la exposición en la revista colombiana Cambio.
La tercera es algo más aburrida y explica los límites del periodismo y la construcción de la noticia.
En fin, un ratito agradable en La Candelaria, el viejo barrio bogotano, en una tarde soleada. Mañana me vuelvo para España, donde el miedo está menos extendido.