Qué bueno el artículo del siempre agudo Fareed Zakaria. En Estados Unidos, en una muestra más de lo que vamos predicando por todo el mundo también otros, se le está pidiendo a Obama que “se enfade”, que muestre preocupación, que de un puñetazo en la mesa, que de una “patada en el culo de alguien…” todo a propósito del vertido de BP en el Golfo de México. Según estas opiniones, estamos ante un presidente demasiado flemático, que no muestra compasión.
Zakaria recuerda que:
a) Quienes ahora piden competencias del Estado son los neocon que hasta ayer las negaban y veían al Estado como un enemigo.
b) Que teatro y eficacia no tienen necesariamente que ver. Bush hijo estuvo en la Zona Cero del 11S prometiendo venganza y ya sabemos las consecuencias de su gestión.
c) Que en la época del Exxon Valdez, hace 21 años, Bush padre ni siquiera fue al lugar, nadie le pidió compasión, ni más acción. Esta vez, Obama ha cancelado un viaje a Asia, ha dedicado más tiempo a la cuestión que a ninguna otra, y sólo habla del asunto. Otros temas, sobre los que el Gobierno federal tiene competencias exclusivas, como el posible contagio de la crisis europea, al ofensiva en Afganistán, o las tensiones con Corea del Norte o Irán, pasan desapecibidos frente al frenesí mediático que genera la respuesta del presidente ante el vertido.


