Archivo de julio de 2010

Obama histórico en programa matinal femenino

Sábado, 31 de julio de 2010

Nuestro amigo Nacho, alumno de esa primera generación de funcionarios maravillosa que tomó el Curso de Comunicación Pública del INAP en Madrid, nos envía este texto desde Nueva York. Lo transcribo tal cual. Gracias, Nacho.

((Solo tengo envidia malsana por dos tipos de personas: la gente que se marcha a esquiar, y la gente que se va a Nueva York)).

Queridos amigos,

Por primera vez en la Historia de este país, un Presidente en ejercicio (“sitting President”, como dicen por aquí) acudió a un daytime talkshow para ser entrevistado.
Aquí vídeo del magazine

Barack Obama, 44º Presidente de los Estados Unidos, apareció ayer en el show “The View” de la cadena Abc (de tendencia demócrata), presentado por Whoopi Goldberg y 3 co-presentadoras más, acompañadas para la ocasión de la mítica Bárbara Walters, recuperada de su cirugía cardiaca.

El show ocupa la franja matinal de la cadena, está claramente dirigido a un público femenino y trata temas de actualidad (cultura pop, prensa rosa, política, deportes, sucesos, etc.). Digamos que se trataría de un equivalente a los programas de las Concha García Campoy – Ana Rosa Quintana en España, pero con más variedad de contenido, más apuesta por la revista de prensa y el formato de debate, que ocupa todo el espacio del mismo y con algo más de clase.

No he podido resistir la tentación de escribiros.

En un momento que podría calificarse de verdadero punto crítico de su mandato, cuando las críticas arrecian y los problemas se multiplican, cuando la oposición más funesta y radical del Tea Party parece hacerse fuerte, cuando no se acaba de confirmar la recuperación económica, el paro supera el 9,5% (una tasa nunca vista por estos lares), el vertido en el Golfo está entrando en un punto muerto en el que no hay noticias, ni buenas ni malas, y sólo queda en el recuerdo la crisis y las gaviotas manchadas de crudo (aunque en este caso está BP para echarle la culpa…), la nueva estrategia en Afganistán no acaba de gustar a nadie, su reforma sanitaria está siendo continuamente tergiversada por sus oponentes, etc…

Cuando los problemas se multiplican, decide utilizar este canal, insólito en un presidente americano. Se la juega, y se mete en el avispero. A priori, aún siendo la cadena afín y las entrevistadoras supuesto fuego amigo, las amenazas parecen mayores que las oportunidades. En un formato de este tipo, lo fácil es parecer frívolo, lo cual sería imperdonable en un momento como éste. Mostrarse superficial. Dejarse agasajar, dejarse llevar por las copresentadoras, pasar de un tema a otro sin decir nada y resultando tópico y vacío.

Y sin embargo lo borda. Marca el ritmo. Aparece humano, cercano, pero en su sitio (las presentadoras le tratan de usted), engancha, todo lo cuenta en clave de storytelling. Empieza diciendo que ha elegido The View porque quería salir en un programa que viera Michelle. Habla de sus hijas continuamente, de sus vacaciones en Maine de dos días (mensaje), de que él no lo pasa mal, los que lo pasan mal son los americanos que le escriben todos los días contándole sus penas, ellos son los que le inspiran, porque ellos se mantienen optimistas respecto a América (mensaje)… habla de la boda de Chelsea a la que no asistirá para no acarrear problemas y porque las bodas de los hijos son cosas de los hijos a los que hay que asegurar una vida lo más normal posible (mensaje), y entre tema menor y tema menor… clava con total naturalidad (aunque a veces tartamudeando y extendiéndose un poco) el argumentario completo de sus últimas grandes actuaciones:

- Ante todo, recalca el difícil período por el que están pasando, el peor después de la Gran Depresión, y esto lo dice varias veces a lo largo de la entrevista.
- Ley de acceso a crédito para pequeñas empresas.
- Reforma educativa (para invertir en la formación de las generaciones del futuro, que serán las que asegurarán la creación de más empleo).
- Reforma sanitaria.
- Reforma energética (para dejar de depender del petróleo que compramos en el extranjero y respetar el medio ambiente).
- Estrategia en Afganistán, en colaboración con el Gobierno afgano, frente a perder el tiempo en Irak (anterior mandato).
- Dos mujeres en la Corte Suprema.

Y todo clarito, clarito, sin una sola descalificación, ni siquiera mención, a la oposición, hablando de americanos más formados, emprendedores, unidos, que siguen siendo líderes mundiales durante décadas. Su estilo.

Pullas interesantes a la campaña permanente, diciendo que a veces es tiempo de hacer campaña y a veces es tiempo de gobernar (típico argumento de alguien que está en el Gobierno, por otra parte), a los medios por poner el foco exclusivamente en el debate agrio y no en el debate constructivo que dice que también se da entre los partidos, y por crear debates ficticios a partir de hechos sin contrastar, como el falso racismo de la funcionaria Shirley Sherrod, a la que su propio ministro de Agricultura, a partir sólo de la noticia en medios y blogs, despidió sin atender a sus explicaciones (reconoce el error).

Una frase: “Porque hay una gran diferencia entre los que piensan en las próximas elecciones, y los que pensamos en las próximas generaciones”.

En definitiva, convence. Me sorprendió que no le preguntaran nada de la Ley de Arizona, porque está habiendo muchas manifestaciones y movilizaciones sobre todo desde ayer, cuando entraba en vigor, pero sin los artículos más polémicos. Ahí habría tenido que meterse más en harina y a lo mejor le descolocan, porque es un tema espinoso, aunque hasta ahora han mantenido una línea argumental muy coherente. Supongo que estaría pactado que de eso no se hablaba.

En fin, en mi modesta opinión, sorteó con total elegancia todas las amenazas. Comunicó. Transmitió contenido de valor, no fue a hablar de prensa rosa, ni a que le agasajaran. Tranquilizó y dió la sensación de que se están haciendo cosas. Y el público le interrumpía cada rato entre ovaciones.

Hala, ya me he quedao tranquilo contándooslo.

Un abrazo desde la Gran Manzana!!!

Nacho

¿Qué tienen en común los toros, la custodia compartida y el niqab?

Jueves, 29 de julio de 2010

En España, la derecha está ganando a los socialistas en asuntos en los que no debería ganar.

En una decisión que se ha hecho mundialmente famosa, el Parlamento de Cataluña ha aprobado ayer la prohibición de las corridas de toros en aquélla comunidad autónoma. Algunos – asociaciones de defensa de los animales – han logrado una importantísima victoria real. Otros – partidos nacionalistas catalanes – han logrado otra victoria simbólica: desterrar la fiesta española por excelencia de su territorio. Por último, la derecha está pletórica (más allá de la tristeza que quizá les produzca que no haya corridas en las ciudades catalanas): se vuelven a posicionar como los defensores de la unidad de España y sus tradiciones.

Los progresistas no han entendido bien la jugada, y se han debatido entre su espíritu protector de los animales, y la inconveniencia de entrar en el juego perverso de los nacionalistas catalanes y españoles. Entre unos y otros, los socialistas quedan en un lugar vacuo tanto en Cataluña como en España.

Lo mismo pasa con la propuesta conservadora de prohibir el burka y el niqab en espacios públicos, o promover la custodia compartida obligatoria en casos de separación o divorcio. Los progresistas se baten en la contradicción de defender los derechos de las mujeres a vestir como les de la gana, o a ser prioritarias en el cuidado de los hijos, con la contradictoria posición de evitar la mezcla de lo religioso y lo civil, y promover la igualdad de hombres y mujeres. Los conservadores, en ambos asuntos, parecen adelantar por la izquierda a los izquierdistas, cuando en realidad lo que defienden es, por un lado, la pureza de la tradición cristiana frente al Islam (por eso no proponen suprimir el velo de las monjas o mandar a la cárcel a la jerarquía de la Iglesia por no respetar la iguadad); por otro, favorecer la posición patriarcal que les es propia (porque saben que la custodia compartida favorece en principio a los hombres a pesar de aparentar ser igualitaria). 

¿Cómo podrían resolver los progresistas su contradicción? Aplicándose en cada cosa a su tiempo:

- Toros, a favor de momento, hasta que quede depurada la contaminación nacionalista por ambos lados.

- Burka y niqab, a favor de momento, hasta que no se aborde la cuestión de los símbolos religiosos de manera integral, afectando también a otras religiones.

- Custodia compartida, en contra de momento, hasta que no se explique claramente que las mujeres son las grandes perjudicadas.

Toros, custodia compartida y niqab son símbolos muy poderosos en los que la derecha gana y la izquierda puede perder, porque su enmarcado, su explicación, es mucho más difícil para la segunda que para la primera.

El alma de un progresista, diez veces más barata que la de un conservador

Jueves, 29 de julio de 2010

Supongamos que mi amiga Carmen Pérez es muy progresista - y es mucho suponer, porque no tengo ni idea. Supongamos que mi padre es superconservador – y en este caso suponer es acertar.

Supongamos que alguien les pregunta por cuánto dinero escribirían en un papel: “Por la presente vendo mi alma a cualquiera que encuentre este papel tras mi muerte”. Carmen lo haría por poco dinero, mi padre exigiría mucho.

Eso es precisamente lo que ha estudiado Jonathan Haidt en un estudio interesantísimo que demuestra que los conservadores exigen una cifra mucho mayor que los progresistas, más de diez veces superior,  por romper tabúes relativos a la “santidad y la pureza” del cuerpo y el alma.

Para ello, preguntaron a una muestra de gente de todo el mundo por cuánto dinero venderían su alma, se dejarían transfundir sangre de un convicto por abuso de menores u orinarían en público como parte de una representación, además de otras maldades.  (Tú puedes responder al estudio aquí, busca en el listado “What would you do for a million dollars?”)

El resultado es que los conservadores (con independencia de su religión) eran mucho más exigentes. Haidt explica así, que progresistas y conservadores tienen distinta configuración de sus fundamentos morales.

Lágrimas de político

Martes, 27 de julio de 2010

Acabamos de ver al cesante presidente de Brasil, Luis Inacio Lula da Silva, llorando al recordar algunos de sus logros en defensa de los débiles en su país. Lula no es el primero en llorar en público. De hecho, los antecedentes son numerosos:

El propio Lula ya había llorado de alegría por la elección de Río para los Juegos Olímpicos.

Bush padre lloró al referirse a su hijo Jeb.

Y más tarde también al referirse a la operación de su esposa.

Su hijo el presidente George W. Bush era de lágrima fácil. Lloró, por ejemplo, lágrimas patrióticas en un homenaje a los veteranos, cantando el “Dios bendiga a América”.

Hillary lloró durante las primarias contra Obama.

Aznar lloró, parece que por temor a lo que los socialistas podrían destrozar de su legado, justo antes de las Elecciones del 2004.

Gordon Brown lloró, como ya contamos aquí, en plena campaña, al recordar la muerte de su bebé recién nacido.

La “camisa verde olivo de mil batallas” de Fidel

Lunes, 26 de julio de 2010

 

 

Renace Fidel, o eso quieren ver algunos. Está en todos los medios de hoy la aparición del comandante, no ya con su chándal de los últimos tiempos, sino con su “camisa verde olivo de mil batallas”, tal como dice Granma, el diario oficial del régimen.

Es curioso que los medios estén destacando ese hecho como símbolo de que Fidel aún quiere mandar. Curioso porque el pantalón es azul, el acto en que reaparece muy modesto, y Fidel un octogenario.

Pero lo cierto es que el diario oficial empieza su crónica precisamente con ese detalle. Luego explica que el gran mito viviente del siglo XX se dirigió a los combatientes del Asalto del Moncada el 23 de julio de 1953 y a sus mártires. La puesta en escena es muy modesta, como puedes ver, pero ha logrado, como todo lo que hace Fidel, repercusión mundial.

Qué poderosos los símbolos, el color verde oliva entre ellos.

Casi una novela para la playa

Domingo, 25 de julio de 2010

Si quieres una buena lectura para el verano, que no es pero parece una novela, y que narra la campaña de 2008 en Estados Unidos, compra El Juego del Cambio, de Heilemann y Halperin.

Los dos son brillantes periodistas que siguieron minuciosamente la campaña de Hillary, de Obama, de McCain y de Palin. Realmente apasionante, porque cuentan cosas desde dentro, con todo lujo de detalles y de manera muy vibrante. En Estados Unidos es un bestseller, y realmente merece la pena.

El ecualizador moral para entender las actitudes políticas

Sábado, 24 de julio de 2010

Interesantísima metáfora de Jonathan Haidt para explicar las diferencias entre conservadores y progresistas. El “ecualizador moral”. Dice Haidt que nacemos con una especie de ecualizador moral con cinco bandas:

1. Daño/Cuidado: regula la preocupación por el sufrimiento del otro, incluyendo las virtudes de la protección y la compasión.

2. Justicia/Reciprocidad: regula nuestro rechazo por el trato injusto, la desigualdad y algunas visiones más abstractas de la Justicia.

3. Pertenencia/Lealtad: regula nuestro sentimiento hacia la pertenencia a un grupo, en asuntos como la lealtad, el sacrificio propio y la vigilancia contra la traición.

4. Autoridad/Respeto: modula nuestra visión del orden social y las obligaciones hacia las relaciones jerárquicas: obediencia, respeto y cumplimiento del propio rol.

5. Pureza/Santidad: modula nuestra sensación de contagio físico y espiritual, incluyendo actitudes hacia la castidad, el control de los propios deseos y la naturaleza de las cosas.

A partir de ahí, unos tienen más subidas las dos primeras bandas (los progresistas) y otros (los conservadores), las tres últimas. Hay toda una teoría (la Teoría de los Fundamentos Morales) detrás, y, además, una superencuesta voluntaria en la que se demuestran las diferencias. Tú misma o tú mismo puedes (en inglés), autoadministrártela para ver si eres más o menos progresista o conservador, y cómo anda tu ecualizador en comparación con el de la mayoría.

Encuesta aquí, en www.yourmorals.org

En el mismo sitio puedes encontrar documentos sobre la cuestión.

((Mando un abrazo a Carlos Aragonés y Gabriel Elorriaga, destacados hombres del PP, que me han acogido amabilísimos en un curso en la Rey Juan Carlos, en Aranjuez, el pasado jueves: buena gente, sí señor)).

La televisión que viene

Viernes, 23 de julio de 2010

Mis amigos Juan Zafra y Angel García Castillejo están entre los autores de este análisis de cómo está la televisión y su futuro. El informe está muy bien y es muy recomendable. El ejemplo español puede servir como referencia de lo que puede pasar o está pasando también en otros países de Latinoamérica o Europa.

Segundo memorando imaginario a Rajoy

Jueves, 22 de julio de 2010

Después del debate del estado de la nación de la semana pasada, que según algunas encuestas Rajoy ganó por poco, y según el CIS ganó zapatero por poco, redacté este segundo memorando imaginario a Rajoy, que hoy publica El País.

Aquí tienes el primero, publicado en marzo.

Nadie lo dijo mejor que Bin Laden…

Miércoles, 21 de julio de 2010

Estoy lento últimamente, y te pido perdón. Voy a post cada cuatro o cinco días, por líos diversos y biberones cada tres horas…

No te pierdas la página de humor del New Yorker, “No one ever said it better…”, que traduzco parcialmente aquí para ti. Se refiere a la solemnidad de las gilipolleces. Con qué frecuencia damos por inteligentes cosas que son auténticas tonterías. Se supone que quien habla en es el propio Osama bin Laden, a partir de una cita real señalada en la prensa estadounidense.

Nadie lo dijo nunca mejor, por John Kenney

Cita de Thomas Friedman, en el Times: “Nadie lo dijo nunca mejor que Osama bin Laden: ‘Cuando la gente ve un caballo fuerte y un caballo débil, por naturaleza preferirá el caballo fuerte’.”

Cuando la gente ve jamón cocido (y por la gente quiero decir los hombres), es curioso que piensen “pues vale”. Pero cuando ven prosciutto, más bien dicen. “Espectacular, me encanta”. Y los dos son jamón, sin embargo. Por naturaleza estamos abocados a las carnes más sofisticadas.

Supongamos que ves un gatito. Vale, mejor dos gatitos. Digamos que ves dos gatitos. Uno es ágil y rápido. El otro está muerto. Mi experiencia es que la gente – y por gente quiero decir los niños – por naturaleza van a por el gato vivo. Ven fuerza en el gato vivo. Además, ¿quién quiere un gato muerto?

Imagina, por ejemplo, un guerrero fuerte. Un soldado legendario del Faraón, quizá, o un espartano, o un flexible monje Shaolín. En cada uno ves fuerza y peligro, y sin embargo serenidad. Ahora imagina, justo al lado de él, la nueva bolsa de hippy Jericó de J.Crew en perfecto cuero, ideal para escapadas de fin de semana. ¿A cuál elijes? Yo personalmente elijo la bolsa.

Cuando la gente ve un pony, generalmente piensa ¿es un bebé caballo? Pero no lo es. Un pony es un caballo adulto que simplemente es más pequeño. No puedo decirte cuántas veces he discutido de esto con amigos. Y mientras que los niños adoran los ponys y las vueltas en pony, tengo la sensación de que, si te vas a comprar un caballo, prefieres algo más grande. Porque, ¿quién, que no sea un niño, puede montar en pony? Imagínate que es sábado y que tus amigos vienen a casa para una barbacoa y para ver tu nuevo caballo, y resulta que te ven montando en tu pony, con tus pies tocando casi el suelo. Pareces un gilipollas, ¿no? Compra un caballo real.

Déjame que te diga algo sobre la naturaleza humana. Si a la gente le das a elegir entre un sandwich de cordero con pesto y salsa mayonesa en un pan caliente, o tener que definir el concepto ‘resistencia eléctrica’, una amplia mayoría elegirá el sandwich.