Estoy lento últimamente, y te pido perdón. Voy a post cada cuatro o cinco días, por líos diversos y biberones cada tres horas…
No te pierdas la página de humor del New Yorker, “No one ever said it better…”, que traduzco parcialmente aquí para ti. Se refiere a la solemnidad de las gilipolleces. Con qué frecuencia damos por inteligentes cosas que son auténticas tonterías. Se supone que quien habla en es el propio Osama bin Laden, a partir de una cita real señalada en la prensa estadounidense.
Nadie lo dijo nunca mejor, por John Kenney
Cita de Thomas Friedman, en el Times: “Nadie lo dijo nunca mejor que Osama bin Laden: ‘Cuando la gente ve un caballo fuerte y un caballo débil, por naturaleza preferirá el caballo fuerte’.”
Cuando la gente ve jamón cocido (y por la gente quiero decir los hombres), es curioso que piensen “pues vale”. Pero cuando ven prosciutto, más bien dicen. “Espectacular, me encanta”. Y los dos son jamón, sin embargo. Por naturaleza estamos abocados a las carnes más sofisticadas.
Supongamos que ves un gatito. Vale, mejor dos gatitos. Digamos que ves dos gatitos. Uno es ágil y rápido. El otro está muerto. Mi experiencia es que la gente – y por gente quiero decir los niños – por naturaleza van a por el gato vivo. Ven fuerza en el gato vivo. Además, ¿quién quiere un gato muerto?
Imagina, por ejemplo, un guerrero fuerte. Un soldado legendario del Faraón, quizá, o un espartano, o un flexible monje Shaolín. En cada uno ves fuerza y peligro, y sin embargo serenidad. Ahora imagina, justo al lado de él, la nueva bolsa de hippy Jericó de J.Crew en perfecto cuero, ideal para escapadas de fin de semana. ¿A cuál elijes? Yo personalmente elijo la bolsa.
Cuando la gente ve un pony, generalmente piensa ¿es un bebé caballo? Pero no lo es. Un pony es un caballo adulto que simplemente es más pequeño. No puedo decirte cuántas veces he discutido de esto con amigos. Y mientras que los niños adoran los ponys y las vueltas en pony, tengo la sensación de que, si te vas a comprar un caballo, prefieres algo más grande. Porque, ¿quién, que no sea un niño, puede montar en pony? Imagínate que es sábado y que tus amigos vienen a casa para una barbacoa y para ver tu nuevo caballo, y resulta que te ven montando en tu pony, con tus pies tocando casi el suelo. Pareces un gilipollas, ¿no? Compra un caballo real.
Déjame que te diga algo sobre la naturaleza humana. Si a la gente le das a elegir entre un sandwich de cordero con pesto y salsa mayonesa en un pan caliente, o tener que definir el concepto ‘resistencia eléctrica’, una amplia mayoría elegirá el sandwich.


