La política del pelo

18 de agosto de 2010

Los bassej, los milicianos fundamentalistas, detuvieron a Shahryar, un joven que se había atrevido a cortarse el pelo a lo afro. Le enviaron a un tribunal religioso. Al final, el mullah decidió que el joven podía mantener su pelo tal cual en honor de los hermanos musulmanes estadounidenses convertidos al Islam. El mes pasado las autoridades iraníes han hecho pública la lista de cortes de pelo adecuados para los hombres, con el objetivo explícito de evitar “la contaminación cultural de Occidente”: básicamente, pelo corto. Las autoridades eligieron el “Día del velo y la castidad” para publicar sus requerimientos, bastante aburridos, por cierto (ver foto).

Irán no es una excepción. El pelo es elemento de simbolismo político desde antiguo. Lo cuenta The Economist en un excelente artículo, y (junto a una sociología ampliada sobre otras partes del cuerpo), Anthony Synnott, en su obra de 1993, The Body Social. Ejemplos:

  • La uniformidad es típica de regímenes autoritarios. En Corea del Norte se impusieron normas sobre cortes de pelo en 2005.
  • En Iraq varios peluqueros, acusados de dar cortes demasiado occidentales, fueros asesinados por los fundamentalistas. Ocurrió después de que el clérigo Muqtada al-Sadr publicara un edicto sobre la cuestión.
  • En muchos países islámicos llevar perilla con el bigote afeitado está muy bien – es símbolo piadoso. En Somalia las milicias islámicas obligaron en junio a todos los hombres a dejarse la barba y afeitarse el bigote.
  • En Albania el dictador Hoxha en los años 70 prohibió las barbas.
  • Por supuesto, en Occidente, el pelo largo era símbolo de rebeldía y libertad en los años 60 y 70. Y el pelo rapado era y es símbolo de dureza en los skin heads.
  • En España un legionario barbado está muy bien, pero otros soldados deben afeitarse.
  • En el municipio japonés de Isesaki, los funcionarios acaban de recibir órdenes de no llevar barba, porque “algunos ciudadanos encuentran a los hombres con barba desagradables”. Y yo que quería presentarme a unas oposiciones a jardinero en Isesaki… lástima.

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