Hace una semana, el historiador Ricard Vinyes publicó en El País el artículo “La reconciliación como ideología”, en el que reflexiona sobre los relatos de la memoria histórica y su representación, que no deja de tener un contenido ideológico. Ya hablamos aquí en otra ocasión de los museos de la memoria.
Aquí en España, por cierto, no hubo problema alguno en la apertura hace algo menos de un mes del Museo del Ejército en Toledo en el mítico Alcázar, símbolo por excelencia del Franquismo. Se hizo muy correctamente (felicidades, Carme), de manera que nadie echó de menos las reliquias fascistas ni tampoco las republicanas.
Falta aún por hacer el trabajo en el Valle de los Caídos pero eso depende de Patrimonio, es decir, de la vicepresidenta primera. La cosa está estancada desde hace años. No se atreven con ese toro.
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