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Esto es lo que la gente habría querido oír hace ya meses

 

Ronald Dworkin le recomienda a Obama que recuerde las palabras de Roosevelt en plena campaña en 1936, la campaña de las Elecciones que ganó luego por el mayor margen de la historia de Estados Unidos. Dijo el presidente progresista, con una economía aún caída tras la Gran Depresión:

Durante casi cuatro años hemos tenido una Administración que en lugar de revolotear, se ha remangado. Vamos a mantenernos remangados. Tuvimos que luchar contra los viejos enemigos de la paz – los monopolios empresariales y financieros, la especulación, la banca indolente, el antagonismo de clase, la división, los intereses bélicos. Se habían empezado a creer que el Gobierno de Estados Uniodos es un mero apéndice de sus propios asuntos. Ahora sabemos que un Gobierno del dinero es tan peligroso como un Gobierno de la mafia.  Nunca antes en nuestra historia esas fuerzas han estado tan unidas contra un candidato como están hoy. Me odian de manera unánime, y yo doy la bienvenida a su odio. Me gustaría que de mi primera Administración se dijera que en ella jugaron su partida el egoísmo y la codicia de poder. Y me gustaría que de mi segunda Administración se dijera que en ella esas fuerzas fueron domeñadas. 

For nearly four years you have had an Administration which instead of twirling its thumbs has rolled up its sleeves. We will keep our sleeves rolled up. We had to struggle with the old enemies of peace—business and financial monopoly, speculation, reckless banking, class antagonism, sectionalism, war profiteering. They had begun to consider the Government of the United States as a mere appendage to their own affairs. We know now that Government by organized money is just as dangerous as Government by organized mob. Never before in all our history have these forces been so united against one candidate as they stand today. They are unanimous in their hate for me—and I welcome their hatred. I should like to have it said of my first Administration that in it the forces of selfishness and of lust for power met their match. I should like to have it said of my second Administration that in it these forces met their master.