Skip to content

Más bandera, más conservadores

La bandera nacional es un símbolo poderoso, y por ella hay gente capaz de morir y matar. En España, la bandera ha sido en buena parte monopolizada por los conservadores. En cualquier manifestación convocada por el PP, habrá siempre banderas nacionales predominando. En cualquier manifestación del PSOE habrá muchas menos, probablemente casi ninguna, y quizá se vean algunas banderas preconsitucionales republicanas. Por ejemplo:

El día de la victoria del PP en las Elecciones Locales de mayo:

 

Euforia entre los simpatizantes del PP concentrados frente a Génova

Y el día de la victoria del PSOE en las últimas elecciones generales de 2008:

 

 

Unos profesores han hecho en Estados Unidos un interesante experimento en varias fases, llamado “Long-term effects of U.S. flag exposure on republicanism”. Primero reclutaron a 396 voluntarios a través de anuncios en prensa. Fue durante la campaña presidencial de 2008. En una encuesta online, a cambio de diez dólares, se les preguntó si votarían por McCain o por Obama, y su nivel de simpatía por los principales partidos, además de otras cosas.

Se les pidió ayuda una segunda vez, pocos días después. A cambio de otros 15 dólares, deberían contestar exactamente lo mismo que la primera vez. Pero en esta ocasión había un cambio. En el cuestionario de la mitad de los entrevistados se incluyó una pequeña bandera estadounidense en la esquina superior izquierda de la página. En una tercera ocasión, ya después de las Elecciones, se les ofreció de nuevo 15 dólares para preguntarles por quién habían votado finalmente.

La bandera ejerció una influencia significativa: los que la habían visto se manifestaron (ceteris paribus) más cercanos a McCain y a los republicanos que los que no la habían tenido presente. Pero no sólo eso: la banderita se llevó, según parece, también a la urna. Hubo un voto real a McCain diez puntos mayor entre los que vieron la bandera que entre los que no la vieron, siendo ambos grupos sociológicamente iguales.

Hubo incluso una cuarta entrevista en julio de 2009, y la influencia de la bandera parecía seguir presente, porque los que la habían visto valoraban al presidente peor que los que no la vieron.

En 2010 los profesores hicieron otra ronda de experimentos con gente distinta y llegaron a la misma conclusión: la bandera favorece a los republicanos.

Zapatero no ha querido usar un pin de la bandera de España nunca, hasta donde yo sé, y sé que la decisión ha tenido que planteársela en alguna ocasión. Obama no llevó bandera estadounidense durante su campaña porque llevaba – decía – el patriotismo en su corazón. Pero lo cierto es que la identificación de la bandera con los conservadores es una debilidad de los progresistas. Aquí en España lo saben muy bien también los progresistas catalanes o vascos no nacionalistas, en medio del monopolio de la bandera española contralada por el PP, y la bandera regional controlada por los nacionalistas locales.