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¿Uno de los mejores artículos de opinión de la historia? Hechos, descanse en paz

Eso han dicho algunos: que es uno de los mejores artículos de opinión nunca escritos. Seguro que exageran, pero lo cierto es que la pieza es muy buena, y tiene que ver con la comunicación. Se trata de un artículo de Rex Huppke, en el Chicago Tribune de hace unos días. Y viene al caso por lo que aquí en España alguien ha llamado “neolengua”: llamar a las subidas de impuestos optimización fiscal o cosas parecidas, a los recortes ajustes, etc. En El País, a propósito del uso del género femenino en el español, el miércoles Alex Grijelmo hacía un artículo también sobre el asunto.

Aquí está el obituario de Huppke, realmente brillante, traducido:

HECHOS, 360 a.C – 2012

In memoriam. Tras años de enfermedad, Hechos ha fallecido finalmente.

19 de abril de 2012, Chicago Tribune

Una rápida revisión de la larga e ilustre vida de Hechos muestra alguna de sus más celebradas afirmaciones: la gravedad hace que las cosas caigan, 2 + 2 = 4, el cielo es azul. Pero, para muchos, los momentos más memorables de Hechos eran las realidades del día a día, desde la certeza de un niño sobre el amor de su madre,  al reconfortante conocimiento de que el programa favorito de televisión empezaría puntualmente a las 8 de la tarde. Durante siglos, Hechos fue una parte tan importante de la vida de la mayoría de la gente que el filósofo irlandés Edmund Burke llegó a afirmar: “Los hechos son a la mente lo que la comida es al cuerpo.”
Para sorpresa de los seres sensibles, Hechos murió el miércoles, 18 de abril, tras una larga batalla por la superviviencia frente al ciclo informativo de 24 horas al día, los blogs e Internet. Aunque pocos esperaban que Hechos saliera de su larga espiral de decadencia de años, oficialmente murió por los daños sufridos la semana pasada, cuando el congresista republicano de Florida,  Allen West declaró sin rubor que 81 de sus compañeros de la Cámara de Representantes son comunistas.
Hechos se mantuvo durante algunos días tras el ataque – que se produjo sin la más mínima prueba o motivo -, antes de exhalar su último aliento en la paz de su hogar, situado en un libro de física de Secundaria. A la hora de su muerte, Hechos tenía 2.372 años.
“Es muy deprimente,” afirma Mary Poovey, una profesora de Inglés en la Universidad de Nueva York, autora de Una historia del hecho moderno (A History of the Modern Fact).  “Creo que lo que los americanos deberían pensar sobre los hechos es que no hay acuerdo sobre lo que los hechos son. Esto significa que nunca vamos a alcanzar acuerdo sobre nada. Política fiscal, candidatos presidenciales: nunca nos pondremos de acuerdo en nada.”
Hechos nació en la antigua Grecia, hijo intelectual de afamado filósofo Aristóteles. Poovey afirma que, en su juventud, Hechos era conocido por sus “principios universales que todo el mundo acepta” o sus llamadas “asunciones compartidas.” Pero en el siglo XVI, el filósofo y científico inglés Francis Bacon tomó a Hechos bajo su tutela y empezó a desarrollar una nueva manera de pensar: “Hubo un cambio en la palabra ‘hecho’ para significar ahora observación empírica,” afirma Poovey. Hechos se convirtió en un conjunto de observaciones concretas derivadas de evidencias. Hechos estaba creciendo.
A lo largo de los siglos XIX y XX, Hechos alcanzó la madurez mientras el mundo se inclinaba por probar la verdad de las cosas a través de los principios de la física y los modelos matemáticos. Se respetaba a los científicos como árbitros de la verdad, y Hechos alcanzó la cima de su poder. Pero los días de gloria no durarían. Hechos empezó a ser cuestionado por la gente que no entiende cómo funciona la ciencia. Y al mismo tiempo hubo un ascenso del partidismo en la política y un crecimiento del número de medios que diseminarían la información, que rara vez recurrían a la opinión de Hechos. “Cualquier sentido colectivo de lo que era verdad o de cómo debían verificarse las apelaciones a la verdad se erosionó,” dice Poovey.  “La opinión se ha convertido en la nueva verdad. Y mucha gente que ya tiene opiniones ven en las ‘noticias’ una afirmación de la opinión que ya tenían, y que confirma su opinión como un hecho.”
Aunque ya débil, Hechos perserveró durante las últimas dos décadas, a pesar de retrocesos históricos que incluyen los escarceos del presidene Bill Clinton con Monica Lewinsky, la justificación del presidente George W. Bush de invadir Irak y el debate sobre la nacionalidad estadounidense del presidente Barack Obama.
Hechos resultó repetidamente herido durante las recientes elecciones primarias republicanas, casi de forma letal cuando Michele Bachmann afirmó que una vacuna para una enfermedad de transmisión sexual  provoca retraso mental. En diciembre, Hechos fue hospitalizado por unos días, después de que el canal MSNBC contara por error que la campaña del candidato republicano Mitt Romney estaba usando una expresión usada en tiempos por el Ku Klux Klan. Sin embargo, los amigos y conocidos de Hechos dijeron que la afirmación del diputado West de que docenas de políticos demócratas son comunistas era simplemte más de lo que Hechos podía superar.
Con un mundo en duelo el miércoles, muchos eran incapaces de creer que Hechos se hubiera ido de verdad. Como ha dicho Gary Alan Fine, profesor de Sociología de la Universidad de Northwestern, “los hechos no están muertos. Hay muchos ahí fuera. Ha habido una auténtica explosión popular.” Fine se refiere a una de las batallas más grandes de Hechos, el debate sobre el calentamiento global. “Hay todo tipo de estudios – afirma. Hay información más que suficiente para demostrar cualquier cosa que quieras defender. Podría preponderar un tipo de pruebas y hay comunidades que deciden que algo es un hecho, pero hay también hechos suficientes para quienes se oponen a esa afirmación para afirmar lo contrario.” Para algunos, la insistencia de Fine en la supervivencia de Hechos puede evocar la creencia de que aún viven estrellas del rock como Jim Morrison.  “¿Cómo sé yo si Jim Morrison está muerto?” se pregnta Fine. “¿Cómo puedo saber que está muerto excepto que alguien me lo diga?”
Poovey, que conocía a Hechos como nadie, afirma que la defunción de Hechos es un hecho indudable.  “La sociedad americana ha perdido su confianza en que haya una única posibilidad” afirma. “Cualquiera puede expresar una opinión en un blog o cualquier otro lugar y no hay forma de comprobarlo; dices lo que te da la gana, y se magnifica. Es este un mundo extraño en el que la opinión de una persona vale como la de cualquier otra.”
A Hechos le han sobrevivido dos hermanas, Insinuación y Afirmación Enfática, y un hermano, Rumor. El funeral tendrá lugar en la intimidad. En lugar de flores, la familia ruega a los amigos que hagan una donación a su organización política preferida.