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Por qué ganará Obama, muy probablemente

En un muy buen artículo para Gallup, sus editores analizan los diez indicadores demoscópicos clave para entender qué puede pasar en las próximas elecciones presidenciales del 6 de noviembre, que enfrentarán a Obama con Romney.

1.  Aprobación presidencial. Con un 47 por ciento, está por encima de la que tenían Carter (38) y Bush padre (41) en un momento equivalente. Estos últimos perdieron la reelección. Pero el índice de Obama está por debajo del 50 por ciento que se considera crítico. Su situación se parece a la de George Bush hijo, que estaba en un 47 antes del verano, en un 50 por ciento después, y justo antes de las Elecciones en un 47 de nuevo. Ganó la reelección por muy poco. Pero hay que recordar que el país estaba en mitad de una guerra. Digamos que Obama debería ver aumentar su nivel de aprobación algún punto en los próximos meses y aún así, se prevé una elección muy reñida.

2. Entre votantes registrados, los datos son de verdadero empate. Pero es muy pronto. Por ejemplo, por estas fechas,

  • John Kerry superaba por dos puntos al presidente George W. Bush entre los votantes registrados, en 2004.
  • El presidente George H.W. Bush y Ross Perot estaban empatados, y superaban en 10 puntos a Clinton en 1992. Ganó Clinton.
  • El presidente Carter sacaba ocho puntos a Reagan en 1980.

En estos cinco meses las convenciones, los debates, la publicidad, la prensa y los respectivos ataques pueden cambiar mucho las cosas.

3. No favorece a Obama la percepción sobre la situación del país. El 74 por ciento está insatisfecho con la situación de las cosas. Esto es parecido a lo que encontraba Bush padre cuando perdió la reelección. Sin embargo la satisfacción ahora es mucho mayor, casi el doble, de la que había el verano pasado. La economía es el principal problema del país, y eso no es buena señal para un candidato a la reelección.

4. Los americanos piensan que Romney lo haría ligeramente mejor que Obama en el manejo de la economía y creen, ligeramente, que la situación económica sería mejor si ganara Romney.

5. Se les ve a cada cual más capaz en sus arquetipos ideológicos. La visión de la economía no es monolítica. Se cree que Obama llevaría mejor el coste de la Sanidad, la Educación y la lucha contra la pobreza. Romney lo haría mejor al mantener a raya el déficit, fomentar el crecimiento y mejorar los resultados de los inversores. No se confía en ninguno de manera especial en desempleo o vivienda, dos asuntos muy importantes.

6. Obama gusta más que Romney, y en las últimas Elecciones ha ganado el candidato que más gusta. Pero los expertos de Gallup no están para nada seguros de que Romney, con una aceptable aprobación del 50 por ciento, no pueda ganar a Obama aunque guste algo menos.

7. Obama supera también a Romney en dos cualidades esenciales: se preocupa más por la gente común, y es un líder más fuerte y decisivo. Esto último es fundamental en la política estadounidense.

8. Obama llega muy bien a los negros, los hispanos, los asiáticos y los blancos no religiosos, los solteros, los jóvenes, y los profesionales y liberales con educación superior.

9. Romney está fuerte, como sus predecesores republicanos, entre los blancos no hispanos en general, una buena parte del electorado. Y especialmente entre los religiosos, los casados y los de educación media y superior pero no de postgrado.

10. Obama, a pesar de lo ajustado de los datos, es el favorito según la mayoría, y éste suele ser un buen indicador de la victoria final. Le ayuda la inercia de la reelección, que ha sido exitosa en siete de cada diez casos desde la II Guerra Mundial, aunque los demócratas han tenido más dificultades.

En resumen: Obama será el próximo presidente de Estados Unidos si la economía no empeora, si sigue cayendo el desempleo, si supera un poco su nivel de aprobación, y si hace una buena campaña, cosa esta última en la que algunos confiamos de pleno. Pero no lo tiene tan fácil como tendemos a pensar en Europa. Aquí Obama nos gusta más que allí.

Se pueden ver todos los indicadores en la página de  Gallup.com’s Election 2012.