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Ocho escenarios en los que Romney aún podría ganar

La distancia de Obama sobre Romney sigue siendo pequeña y no se ha movido prácticamente en los últimos meses. Pero esos divertidos mercados de apuestas dicen que la probabilidad de que Obama gane la relección es de un 75 por ciento. La sensación de que Obama gana se ha asentado en la prensa y la opinión pública estadounidense, y es probablemente ya la profecía que se autocumple. Solo Truman y Bush, desde los años 30, han ganado yendo por detrás en las encuestas en septiembre (y Bush ya sabemos cómo). Por otro lado, una predicción más estructural ya nos permitía adelantar aquí hace un año que Obama ganaría. Y datos más recientes permitían asegurarlo hace tres meses.

Aún así, Romney podría ganar si pasara alguna de estas cosas, como sugiere John Cassidy en un excelente artículo:

1. Se revisan a la baja las cifras de empleo. Y eso produce la sensación de que no se mejora en lo más importante, que ahora mismo parece ser el paro.

2. Romney hace un excelente papel en el primer debate, el próximo miércoles en Denver. Lo bueno es que tiene las expectativas tan por los suelos, que con que haga un poco ya agradará. Pero lo tiene que hacer muy muy bien. Es importante este debate para él, no sólo por ser el primero, sino porque será sobre política nacional, ámbito en el que Romney tiene más argumentos contra Obama.

3. Las cifras de empleo de septiembre decepcionan. Llegarán el 5 de octubre, dos días después del debate.

4. Paul Ryan arrasa con Biden en el debate vicepresidencial (el 11 de octubre). Ryan es tan bueno que las expectativas, una vez más tan importantes, juegan en su contra. Pero Biden es propenso a la pifia. Se supone que estará preparándose para morderse los labios como hizo con Palin hace cuatro años.

5. Las encuestas se estrechan más aún. Eso podría generar una ola de posibilismo y un incremento de la participación conservadora. Lo cierto es que, por el momento, parece más probable que se acentúe lo contrario: la idea de que Obama gana seguro.

6. En medio de un lío en Oriente Medio, Romney atrapa a Obama en el debate final. Obama tiene la mayor ventaja sobre Romney en seguridad nacional y política exterior, que son los temas de ese último enfrentamiento. Pero en esos ámbitos el presidente es hoy muy vulnerable por los líos en Siria, en Irán y en otros países de la región.

7. Algunos estados clave se vuelven hacia Romney. La aritmética electoral estadounidense depende de los resultados por estados, y, según ha calculado el muy conservador pero muy listo Karl Rove, hay una decena de permutaciones posibles entre los resultados estatales que podrían dar 270 votos electorales, que son los que realmente determinan la presidencia.

8. En la noche del 6 de noviembre, unos cuantos cientos de votos decisivos se van para Romney, que es una continuación de lo dicho aquí arriba, en el punto 7. ¿O acaso no recordamos lo que sucedió en 2000, con aquellas papeletas que dieron la victoria a Bush en Florida?

Realmente es improbable que pase nada de esto, y más aún que pasen dos o tres de estas cosas juntas, pero dos meses de política son una eternidad.