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1848 versus 2011

Un excelente artículo con infografía incluida ofrece esta semana en la revista Time los increíbles paralelismos entre las revueltas contra las monarquías europeas en 1848 y las revueltas contra las monarquías árabes en 2011. Esta escrito por Kurt Andersen, escritor de novela histórica.

Traducción:

Como sucede hoy en el norte de África y Oriente Medio, la Europa continental en la década de 1840 era un conjunto de monarcas gobernando a masas empobrecidas que sufrían dificultades económicas agudas. La apertura política avanzaba demasiado lentamente como para satisfacer a los intelectuales y las nuevas clases medias en las ciudades.

En París, hace 163 años, el régimen amenazó con sofocar una protesta pacífica, lo que provocó que miles de manifestantes indignados salieran a la calle y exigieran democracia. Las turbas crecieron, se tomaron las calles, los manifestantes confraternizaron con la Guardia Nacional, un número relativamente pequeño de manifestantes fueron asesinados, el ejército no intervino y, en pocos días, el rey Luis Felipe había abdicado. Se declaró la república, se promulgó la libertad de expresión y se programaron elecciones.  

Una década antes, lo que pasó en París podría haber quedado en París. Pero, por el contrario, se generó una ola continental de revoluciones democráticas, con las noticias extendiéndose rápidamente gracias a las nuevas tecnologías: el telégrafo eléctrico, los periódicos impresos por máquinas a vapor y el ferrocarril.

Una semana después del sorprendente éxito francés, las protestas surgieron en Múnich, provocando la expulsión del rey de Baviera, y una semana después de Múnich, las protestas estallaron en Berlín, la capital de Prusia, donde las tropas atacaron a los manifestantes. Pero el rey retiró a sus soldados, terminó con la censura, nombró un gabinete liberal, acordó la convocatoria de elecciones parlamentarias y huyó de la ciudad. La ola llegó a Viena, la capital del Imperio de los Habsburgo, obligando al todopoderoso Metternich a dimitir. Luego vinieron días de lucha en las calles de Milán, lo que obligó al ejército ocupante de Austria a retirarse; la rebelión en Venecia obligó a marcharse a los gobernantes austríacos. Sólo había pasado un mes desde el levantamiento de París y la marea revolucionaria siguió avanzando durante toda la primavera en docenas de otro lugares. 

Pero si nos fijamos en los paralelismos con los levantamientos de este año en el norte de África y Oriente Medio, debemos recordar lo que vino después. En Francia, los radicales empujaron demasiado rápido y demasiado lejos, exigiendo socialismo y causando una reaccion violenta. En otras partes, el Imperio simplemente devolvió el golpe. Para el otoño, la mayoría de las revoluciones se habían invertido; las demás colapsaron en un año. ¿Y en 2011? Lo sabremos pronto.

Paralelismos:

  • En 1948 hubo revueltas democráticas contra regímenes monárquicos en París, Munich, Colonia, Berlín, Viena, Buda y Pest, Venecia y Milán. Todas entre el 22 de febrero (París) y el 22 de marzo. En 2011, las revueltas contra regímenes monárquicos o casi-monárquicos sucedieron entre el 17 de diciembre y el 20 de febrero, en Túnez, Argelia, Jordania, Oman, Yemen, Egipto, Líbano, Iraq, Kuwait, Bahrein, Irán, Libia y Marruecos.
  • En 1848 los precios de los alimentos aumentaron y sublevaron a las masas, con niveles de desempleo muy altos. En 2011 sucede en la zona exactamente lo mismo.
  • Tanto en 1848 como en 2011, en la base del descontento está una clase media creciente y frustrada política, económica y culturalmente.
  • Tanto en 1848 como en 2011 hay éxitos iniciales en la protestas, que obligan al rey (en Francia) o al casi-rey (en Túnez y Egipto) a abdicar.
  • Tanto en 1848 como en 2011, el ejército y la policía se unen (total o parcialmente) al pueblo.
  • Tanto en 1848 como en 2011, la revolución se acelera gracias a nuevas tecnologías de comunicación: el telégrafo, la prensa y el ferrocarril, y los telefónos, Internet y la televisión por cable.
  • Tanto en 1848 como en 2011, Estados Unidos apoyó antes de las revueltas a los regímenes autoritarios en crisis, con ayuda militar.
  • Tanto en 1848 como en 2011, hay en el Este unos gobernantes ricos y reaccionarios apoyando a los regímenes en crisis: el zar ruso Nicolás I en siglo XIX, y el saudí Abdullah en el XXI.
  • Tanto en 1848 como en 2011, se demoniza a quienes protestan llamándoles radicales (socialistas hace siglo y medio, islamistas ahora).
  • Tanto en 1848 como en 2011, hordas de pobres de piel oscura se refugian fuera de sus países (los europeos católicos de 1848 se van a los protestantes EE.UU; los norteafricanos musulmanes emigran a la cristiana U.E.).
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