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Por qué Sarkozy quiere tres debates y Hollande solo uno

Por lo de siempre. El que es claro ganador quiere arriesgar poco. Y el perdedor desafiante no tiene nada que perder y arriesga al máximo. A veces eso te puede dejar mal, muy mal, como le pasó a Arenas con Griñán en las elecciones andaluzas, o a Rajoy con Zapatero en 2004. Pero en este caso, muy probablemente Hollande no tendrá ese problema, porque ha aceptado un debate y ha defendido muy bien que sea solo uno: es la tradición de la República en la segunda vuelta.

De manera que, con mucha probabilidad, veremos un solo debate, y podemos intuir qué dos personajes representarán:

Hollande, el presidente: conciliador, positivo, optimista, sin entrar al trapo. A la izquierda, pero no tanto. Porque ese lado ya lo tiene, y necesitará mostrarse tan francés como su adversario, y más capaz que él en lo económico.

Sarkozy, el valiente, claro y agresivo líder que es. Defendiendo su legado y advirtiendo de los desastres de una economía de la pereza y la asistencia, como la de Zapatero y los socialistas en España…

Como las distancias no son abismales, sino más bien cortas, habrá una audiencia millonaria. Ese debate promete.