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Cinco ideas contracorriente sobre el ‘rescate’ (o el ‘crédito extraordinario en condiciones ventajosas’), o por qué gana el Gobierno

No creo que sea fruto de una estrategia minuciosamente organizada, ni mucho menos. A pesar de lo que la gente tiende a pensar, estas cosas son casi siempre en buena parte más bien resultado de una acumulación de decisiones más o menos acertadas que se producen sobre la marcha y de forma inconexa. Pero creo que al Gobierno español le están saliendo bien las cosas, por mucho que desde la izquierda critiquemos el doble lenguaje, los eufemismos y los engaños. Explico aquí por qué:

1. La gente se orienta por criterios muy simples: no sabe qué es un “rescate,” no alcanza a entender si 100.000 millones es mucho o poco, y lo que quiere ver es que su gobierno hace cosas y las hace de forma más o menos decidida. Incluso puede entender que se diga un día una cosa y al siguiente la contraria. Como dijo Rajoy en su rueda de prensa del domingo, “estas cosas se hacen así.” A fin de cuentas, la mayoría no espera de un Gobierno que diga todo el tiempo toda la verdad. Por lo demás, estamos acostumbrados y asumimos que Europa está ahí para ayudar, rescatar o lo que sea. Hoy ya no se habla de la mala de Merkel sino de la buena de Europa.

2. La inmensa mayoría no está el lunes llamando a las tertulias de radio para comentar ni tuiteando ni leyendo periódicos. La mayoría ve el informativo de televisión, con una mitad dedicada al rescate y la otra mitad al partido de la Eurocopa. Y verán a Rajoy, el cirujano, contando la intervención ante los medios con la solemnidad del salón de tapices, pero cambiando la orientación para que se viera la luz del día, sonrisa y excusa de poco tiempo para ir al partido; y luego compartiendo la alegría del gol español con el príncipe. No está mal. Después de haber asumido que un “rescate” sería el fin de Rajoy y cosas terribles para España, hoy todo el mundo está igual que ayer, Rajoy sigue, y la bolsa, al menos al principio de la mañana, sube de forma contundente. Buen manejo de las expectativas.

3. Neolengua, eufemismos, enmarque, palabras… Sí, pero la gente da por supuesto que cada cual defiende lo suyo. Lo importante es a) hacer cosas; y b) que en unos meses (algún año) al menos parezca que gracias a esas cosas estamos algo mejor que ahora. Mientras la discusión esté en si esto se llama “rescate” o – como dijo el ministro de Economía – “crédito extraordinario en condiciones muy ventajosas”, el Gobierno gana. Porque además cuenta con la complicidad de una inmensa mayoría de medios impresos y radios, y con el poco tiempo que da la televisión para discutir de estas cosas.

4. Una oposición desenfocada: ¿está de acuerdo con el rescate? ¿En contra? Sí, claro, no es una buena noticia, pero ¿cuál es la alternativa? No es culpa de Rubalcaba, para nada. Es sencillamente que es muy difícil decir nada interesante. Tan difícil como fácil era esperar el desastre cuando era el PP quien estaba en la oposición. Es una cuestión de contexto.

5. Rajoy tienen un buen nivel de aprobación. Sí, aparentemente un 40 por ciento – más menos – no es alto, pero sí lo es con la que está cayendo. Para ver las cosas en perspectiva, eso es más o menos lo que tenían líderes como Lula, Bachelet, Sarkozy u Obama en sus peores momentos. Hay tiempo para mejorar. Eso dependerá de la situación de la economía, pero en tres años hay margen para que mejore. El verdadero asunto está en que el PSOE está peor. Y cuando haya que elegir entre Rajoy o Rubalcaba (o su sustituto/a)…