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Romney haciendo de pívot con la gallina Caponata: cómo quedar bien sin contestar lo que se te pregunta

En el debate Obama-Romney, que todo el mundo ha calificado como un desastre para el presidente, con una cuarta parte de los estadounidenses considerando que lo perdió frente al republicano, la peor evaluación que nunca se ha hecho de un candidato en los 20 años que Gallup lleva preguntando, hay un momento en el que el también muy criticado Jim Lehrer (presentador estrella de PBS) le pregunta a Romney qué recortes hará para evitar el déficit. Romney contesta literalmente:

Lo siento, Jim: dejaré de subvencionar a PBS. Dejaré de subvencionar otras cosas. Me gusta PBS. Me gusta la gallina Caponata [o Big Bird, el personaje de Barrio Sésamo que emite PBS]. Y también me gustas tú, de hecho. Pero no voy a… No voy a seguir gastando dinero en cosas y tener que pedir prestado a China para poder pagarlas. Eso es lo primero.

Lo segundo, cogeré programas que son actualmente buenos programas pero que creo que se pueden gestionar mejor por los estados, y se los enviaré a los estados.

Lo tercero, haré que el Gobierno sea más eficiente y cortaré el número de empleados, y uniré algunas agencias y departamentos.

Como señala muy bien Matt Taibbi en un artículo de su blog para Rolling Stone,

la respuesta a la pregunta ‘¿Qué hará usted para gobernar con el mayor déficit de la historia?’ se convierte en un ‘Recortaré PBS, que es como una millonésima parte del presupuesto federal, y haré otras cosas diversas’. Por Dios: ‘Cogeré programas que son actualmente buenos programas pero que creo que se pueden gestionar mejor por los estados y se los enviaré a los estados…’ ¿Estamos de broma? […]

Los periodistas deberían haber sepultado inmediatamente a Romney en bolsas de mierda de perro por insultar a los americanos con esa ridícula no-respuesta, pero no: por el contrario, Romney fue alabado por su astuta ‘estrategia’ escondida en la respuesta. Aunque Romney hace campaña como si fuera un halcón del presupuesto habiéndose negado a citar ningún recorte concreto (excepto Obamacare y PBS), los periodistas le dan el crédito de ser el portador de malas noticias presupuestarias porque básicamente adelantó el despido de Jim Lehrer en la pantalla. Muchos incluso apreciaron el ‘humor’ de la línea sobre la Gallina Caponata.

Como señalaba recientemente por aquí, lo cierto es que en estos casos la mayoría de la gente no se da cuenta del truco, y aprecia efectivamente la simpatía del individuo y su capacidad para responder de manera simple. Este “pivotado”, esta elusión de la pregunta, este puente que se hace para no pisar el charco, es muy eficaz, por indignante que parezca a quienes quisieran que la política (y la interpretación en los medios en general) fuera más racional, más seria, más compleja. Por supuesto, siempre queda la libertad para reírse de respuestas tan infantiles y falaces como la de Romney, como en este vídeo. Pero lo cierto es que la inmensa mayoría de los 67 millones que vieron el debate se quedaron satisfechos con el gracejo y la resolución del candidato. Nos guste o no, así de simple es el cerebro humano.