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Escrupulosos conservadores, abandonados progresistas

Está bien: el título suena demasiado contundente, exagerado. Pero dibuja bien las líneas de lo que sucede. Los conservadores son más sensibles a la repugnancia. No solo eso: cuanto más conservador se es, más sensibilidad hacia la repugnancia.

La escala de Sensibilidad a la Repugnancia (“Disgust Sensitivity”) es una interesante escala que mide en forma de cuestionario autoadministrado en qué medida uno o una es sensible ante la contaminación. Se ha observado que tal sensibilidad tiene una ancestral relación con posiciones morales y políticas como la actitud hacia la inmigración, la homofobia, el racismo, la religiosidad, etc.

Pues bien, hay varios estudios que demuestran que, en efecto, cuanto más progresista se es, se es también menos sensible hacia la repugnancia. Y que la sensibilidad aumenta con el conservadurismo. Esto, curiosamente, pasa en todo el mundo.

Alguien podría decir que los progresistas son menos escrupulosos que los conservadores porque son más jóvenes, o menos educados, o más “pobres”… Pero no: cuando se controlan esas variables sociodemográficas, la relación sigue existiendo.

Los resultados de estas investigaciones (aquí puedes ver un artículo académico con una buena revisión y con dos estudios recientes), están en línea con el evolucionismo cultural, y la temida y denostada sociobiología, que propone que la ideología es un constructo cultural que sirve – no solo, pero también – para mejorar las condiciones en que la especie humana, y dentro de ella sus distintos grupos, sobreviven compitiendo con otras especies y, particularmente, evitando la contaminación de agentes patógenos. A partir de ese principio tan básico, tan animal, tan primario, vendrían a desarrollarse resistencias culturales (sociales, religiosas y también políticas) a lo distinto, a lo que es genéticamente extraño, al extranjero, al diverso, al extraño.

Por supuesto, afortunadamente en el otro lado está el desarrollo cultural (social, religioso y político también) del mestizaje, la aceptación de la diferencia, la integración y la tolerancia, que también prepara al ser humano para una mejor evolución.

En fin, mucha tela para contar en un simple post… pero una interesantísima hipótesis que está encontrado más y más validación en los últimos años.

Por lo graciosa que resulta, aquí está la escala de Sensibiliad a la Repugnancia, en español:

1. Me molesta ver a alguien en un restaurante comiendo con las manos “comida grasienta”. Verdadero o Falso

2. Ver una cucaracha en la casa de otra persona no me molesta. V F

3. Me molesta oír a alguien carraspear con la garganta llena de moco. V F

4. Creo que es inmoral que las personas busquen placer sexual con animales. V F

5. Me molestaría estar en una clase de ciencias y ver una mano humana conservada en un frasco. V F

6. Me desviaría de mi camino para evitar atravesar un cementerio. V F

7. Nunca dejo que ninguna parte de mi cuerpo toque la taza del váter en lavabos públicos. V F

8. Aunque tuviera hambre, no me tomaría un plato de mi sopa preferida si la hubieran removido con un matamoscas usado, aunque lo hubieran limpiado a fondo. V F

9. Estaría dispuesto a probar la carne de mono bajo ciertas circunstancias. V F

10. Me molestaría que una rata se cruzara en mi camino en un parque. V F

11. Si veo a alguien vomitando, se me revuelve el estómago. V F

12. Creo que las actividades homosexuales son inmorales. V F

13. No me molestaría en absoluto ver a una persona con un ojo de cristal sacárselo de la cuenca. V F

14. Me molestaría muchísimo tocar un cadáver. V F

15. Probablemente no iría a mi restaurante favorito si supiera que el cocinero está resfriado. V F

16. Me molestaría dormir en una agradable habitación de hotel si supiera que un hombre había muerto de un ataque al corazón en ella la noche anterior. V F

Por favor, valore (0,1 o 2) hasta qué punto le provocan asco las siguientes experiencias:

0= Ningún asco. 1= Un poco de asco. 2= Mucho asco. Si alguna situación le resulta desagradable o molesta, pero no le causa asco, marque “0”.

17. Ver que alguien se pone salsa de tomate en un helado de vainilla y se lo come. ______

18. Ver gusanos encima de un trozo de carne en un contenedor de basura. ______

19. Caminar por un túnel debajo de la vía del tren y oler a orina. ______

20. Oír hablar de un hombre de 30 años que busca relaciones sexuales con mujeres de 80. ______

21. Ver que alguien se clava por accidente un anzuelo de pescar en el dedo. ______

22. Recoger del suelo el gato muerto de una amigo/a con las manos desnudas. ______

23. Tomar un sorbo de un refresco y darse cuenta de que ha bebido del vaso en el que había estado bebiendo un conocido. ______

24. Que un amigo le ofrezca un trozo de chocolate con forma de excremento de perro. ______

25. Estar a punto de beber un vaso de leche y darse cuenta de que está pasada. ______

26. Estar caminando descalzo sobre el pavimento y pisar un gusano. ______

27. Ver el excremento de alguien que no ha tirado de la cadena en un lavabo público. ______

28. Oír hablar de una mujer adulta que tiene relaciones sexuales con su padre. ______

29. Ver a un hombre con los intestinos expuestos después de un accidente. ______

30. Tocar accidentalmente las cenizas de una persona que ha sido incinerada. ______

31. Descubrir que un amigo se cambia de ropa interior sólo una vez por semana. ______

32. Tener que inflar un preservativo nuevo, sin lubricar, como parte de una clase de educación sexual. ______