Hubo cara a cara el sábado en Portugal, antes de las elecciones generales del 27 de septiembre. Uno más de la enorme – y cansina – serie de diez debates cara a cara entre los distintos candidatos . Pero el del sábado fue el más importante, sin duda, porque enfrentaba a los dos favoritos: el actual primer ministro, José Sócrates, socialista, moderno, con un ciero aire a George Clooney, elegante, percibido por los portugueses como un tipo algo distante, quizá arrogante. Su reelección no está clara, aunque parece que puede ganar por poco. Más les vale a los hermanos socialistas de España…
Enfrente la señora Ferreira Leite, poco agraciada físicamente, con aspecto de institutriz decimonónica, pero reconocida como mujer de principios; conservadora que apuesta por los valores tradicionales y la familia, y que cree que en estos momentos de crisis es preferible dejar de invertir en infraestructuras. Entre ellas el AVE, que ella consideró durante el debate como símbolo de la intromisión española.
El debate estuvo interesante, a pesar de ser extraordinariamente elegante. Me consta de buenísima fuente, que los dos candidatos no se “quieren” tanto como parecía en la pantalla. Nobleza obliga.
Echa un vistazo al punto central del debate, seis minutos, en el que Ferreira descubre que Portugal no es una provincia de España, y el repaso que le da Sócrates mostrándole el acuerdo firmado por el Gobierno del que ella formaba parte en 2003, para la contrucción del AVE. Y aquí mira un artículo sobre el perfil de los dos candidatos, sumamente interesante.


