Agitar tratará de agitar El Semanal Digital, que trata de hacerlo habitualmente, y que hoy me dedica una entrada en la que me asigna capacidades que no tengo. Lo hace, además, sin llamar por teléfono, sin pedirme opinión, y a partir de falsedades cogidas por ahí. Por si alguien de la redacción, o cualquier otra persona, necesita llamarme, mi número es 630176270. Ahí estoy, disponible.
Dice que yo “agito el enfado por la guerra sucia de Rubalcaba.” No creo que ni Chacón ni su equipo ni por supuesto yo mismo estemos enfadados por la victoria de Rubalcaba. En todo caso es posible que alguien (desde luego yo mismo) estemos decepcionados, porque no oculto que yo hubiera preferido que ganara ella. Pero así son las cosas: ella ha perdido y él ha ganado, limpia y democráticamente.
Dice el boletín que yo agito contra lo que ellos describen como ”guerra sucia.” En absoluto. No es guerra sucia hablar con los delegados y delegadas en una convención política. Eso es lo que los candidatos deben hacer, y lo que hicieron tanto Rubalcaba, como Chacón, como quienes les apoyaban. Lo que sí digo es que creo que el equipo de Rubalcaba lo hizo mejor, y que también logró apoyos de líderes muy relevantes para el PSOE, como el de Felipe González. Eso no es guerra sucia. Eso es inteligencia. Y yo creo que el equipo de Chacón en eso fue menos eficaz.
Dicen que yo referí aquí en mi blog una frase que ella escogió para su discurso. Y es cierto. Pero yo no decidí poner ahí la frase. Esa frase fue difundida por miles a través de la plataforma progresista MoveOn, y se hizo muy famosa en nuestros círculos. Me alegro de que la recogiera porque es realmente bella. Pero yo no le indiqué que la pusiera ni la escribí en su papel.
Insisten en atribuirme autoría sobre el discurso. Me habría encantado escribirlo, porque es un gran discurso. Pero no lo hice. Yo no escribí el discurso. No sé ya cómo explicarlo. Ese discurso lo escribió su equipo y supongo, por lo que la conozco, ella misma, que es muy minuciosa con lo que dice. Yo no lo escribí. Punto.
Sí, mi colega y amigo Oscar Santamaría, que trabaja conmigo en Asesores aunque no sea mi socio, estaba en el Congreso. Y yo también. Pero ni él ni yo estábamos en el equipo ni tampoco escribimos el discurso. Por mucho que se empeñen algunos, a partir del comentario erróneo de Fernando Garea. Oscar, al que Chacón ni siquiera conoce, tenía una tarjeta de invitado. Y yo una de organización, y estuve un rato por allí viendo a mis amigos del equipo. Pero yo no era miembro de ese equipo. También me habría gustado, porque hizo una muy buena campaña, pero por razones que no vienen al caso, yo no estuve en la campaña.




