Archivo de la categoría ‘Uncategorized’

Europa azul

Domingo, 7 de agosto de 2011

The Guardian ha hecho una magnífica infografía en la que se ve el color político de Europa a lo largo de los últimos años. Si pulsas el play verás cómo el continente se va coloreando de azul  conservador. Lamentablemente, no sé por qué la información no ha incluido en el mapa a día de hoy el azul de Alemania o Francia, a los que el mapa pone como neutrales, como si Sarkozy y Merkel no fueran conservadores.

(GRACIAS, RODRIGO)

Un traje que te dice si seduces o no a la audiencia…

Viernes, 5 de agosto de 2011

…Sí, un poco raro… pero lo que no haga alguien de Bilbao…

Mi amigo Andoni me contó ayer noche que una empresa vasca había patentado un traje que permite ver si el orador está manteniendo una buena posición corporal y un buen gestual. Aquí está la idea: según parece hacen sesiones con los oradores para recomendarles mejoras. Cuando lo vea, comentaré: de momento el vídeo me evoca algo un tanto forzado… Tú dirás.

Los 18 atributos de los mentirosos profesionales

Jueves, 14 de julio de 2011

Alguno de los lectores se interesará para aplicarlos (?!), y algún otro para detectarlos. Pero aquí están las características encontradas por un equipo de psicólogos alemanes y británicos,  en en los mentirosos más eficaces.  La “mentira” tiene una relación contradictoria pero promiscua con la política. Puesto que la política es mucho más la defensa de “lo nuestro” frente a lo de “los otros”, que una búsqueda racional de lo que tenemos en común, hay una tendencia a engañarse a sí mismo y a engañar a los demás verdaderamente notable. En fin, aquí están los atributos (bien resumidos por Bering in Mind):

1) Capacidad de manipulación. Los maquiavélicios son mentirosos pragmáticos, que no son temerosos ni ansiosos. En las conversaciones intentan dominar, pero también están relajados y se muestran con control y confiados. 

2) Actores. Los buenos actores son buenos mentirosos. Y viceversa, claro. 

3) Expresividad. Las primeras impresiones han de ser buenas, por lo que los buenos mentirosos suelen ser expresivos en sus gestos.

4) Atracción física. La gente atractiva es juzgada como más honesta que la gente menos atractiva. 

5) Naturalidad. Los buenos de verdad parecen espontáneos, por ejemplo cuando se adaptan a cambios abruptos en un discurso.

6) Experiencia. Cuanta más se tiene, mejor se hace. Quienes tuvieron éxito mintiendo previamente aprendieron a manejar mejor sus emociones.

7) Confianza. Cuanto más confías en ti mismo, más preparado estás. Tienes que creer en tu capacidad para convencer a los demás.

8) Camuflaje emocional. Los mentirosos ocultan sus verdaderas emociones con habilidad, a veces suscitando la emoción exactamente contraria.

9) Elocuencia. Los buenos saben manejar las palabras y dedican tiempo a prepararlas.

10) Buena preparación. Quien improvisa es más vulnerable a la detección. 

11) Respuestas no verificables. Por ejemplo diciendo “La verdad es que no me acuerdo…”.

12) Frugalidad en la información. Cuanto menos se diga, menos vulnerable se es a la detección de mentiras o medias verdades.

13) Pensamiento original. Los buenos mentirosos saben adaptarse a lo inesperado de forma sorprendente, con argumentos nuevos.

14) Pensamiento rápido. Los “ehhh..” y “mmm…” indican engaño. Los buenos responden con rapidez. 

15) Inteligencia. Es más fácil decir la verdad que mentir, por lo que para mentir bien es necesario tener una actividad cerebral por encima de lo común.

16) Buena memoria. Hay que recordar lo que uno ha dicho, claro.

17) Adherencia a la verdad. En realidad, es más fácil versionar sobre la verdad que inventar por completo una historia nueva. (((Yo creo que es aquí donde ancla la política su labor: en la necesidad de dar al mundo sentido verosímil))).

18) Decodificación. La habilidad de detectar la sospecha en quien escucha para hacer los ajustes necesarios es esencial.

Dos libros superventas en su momento son recomendables para este nuevo-maquiavelismo del siglo XXI. Los dos del mismo autor, Robert Greene: Las 8 leyes del poder  y El arte de la seducción.

Las 48 “leyes del poder” son las siguientes:

  1. Nunca le haga sombra a su amo
  2. Nunca confíe demasiado en sus amigos; aprenda a utilizar a sus enemigos
  3. Disimule sus intenciones
  4. Diga siempre menos de lo necesario
  5. Casi todo depende de su prestigio; defiéndalo a muerte
  6. Busque llamar la atención a cualquier precio
  7. Logre que otros trabajen por usted, pero no deje nunca de llevarse los laureles
  8. Haga que la gente vaya hacia usted y, de ser necesario, utilice la carnada más adecuada para lograrlo
  9. Gane a través de sus acciones, nunca por medio de argumentos
  10. Peligro de contagio: evite a los perdedores y los desdichados
  11. Haga que la gente dependa de usted
  12. Para desarmar a su víctima, utilice la franqueza y la generosidad en forma selectiva
  13. Cuando pida ayuda, no apele a la compasión o a la gratitud de la gente, sino a su egoísmo
  14. Muéstrese como un amigo pero actúe como un espía
  15. Aplaste por completo a su enemigo
  16. Utilice la ausencia para incrementar el respeto y el honor
  17. Mantenga el suspenso. Maneje el arte de lo impredecible
  18. No construya fortalezas para protegerse: el aislamiento es peligroso
  19. Sepa con quién está tratando: no ofenda a la persona equivocada
  20. No se comprometa con nadie
  21. Finja candidez para atrapar a los candidos: muéstrese más tonto que su víctima
  22. Utilice la táctica de la capitulación. Transforme la debilidad en poder
  23. Concentre sus fuerzas
  24. Desempeñe el papel de cortesano perfecto
  25. Procure recrearse permanentemente
  26. Mantenga sus manos limpias
  27. Juegue con la necesidad de la gente de tener fe en algo, para conseguir seguidores incondicionales
  28. Sea audaz al entrar en acción
  29. Planifique sus acciones de principio a fin
  30. Haga que sus logros parezcan no requerir esfuerzos
  31. Controle las opciones: haga que otros jueguen con las cartas que usted reparte
  32. Juegue con las fantasías de la gente
  33. Descubra el talón de Aquiles de los demás
  34. Actúe como un rey para ser tratado como tal
  35. Domine el arte de la oportunidad
  36. Menosprecie las cosas que no puede obtener: ignorarlas es la mejor de las venganzas
  37. Arme espectáculos imponentes
  38. Piense como quiera, pero compórtese como los demás
  39. Revuelva las aguas para asegurarse una buena pesca
  40. Menosprecie lo que es gratuito
  41. Evite imitar a los grandes hombres
  42. Muerto el perro, se acabó la rabia
  43. Trabaje sobre el corazón y la mente de los demás
  44. Desarme y enfurezca con el efecto espejo
  45. Predique la necesidad de introducir cambios, pero nunca modifique demasiado a la vez
  46. Nunca se muestre demasiado perfecto
  47. No vaya mas allá de su objetivo original; al triunfar, aprenda cuándo detenerse
  48. Sea cambiante en su forma

 

Diez cosas que se consiguen con una sonrisa

Martes, 21 de junio de 2011

Por motivos para sonreir que no sea, pero aquí hay diez concretos que nos ofrece un blog de psicología.

1. La gente que sonríe es calificada como más confiable y más extrovertida. Para eso la sonrisa tiene que ser espontánea. Las que no lo son no funcionan igual. El valor de una sonrisa se ha cuantificado incluso: un diez por ciento de confianza añadida.

2. Una sonrisa incrementa la comprensión de quien ha roto las reglas. En otro estudio se demuestra que la gente valora más a quien sonríe cuando es cazado en falta, que a quien no lo hace.

3. En situaciones menos graves, como cuando olvidamos la fecha de nuestro aniversario de boda o un cumpleaños, sonreir hace que el/la ofendido/a sea más comprensivo

4. Si no sonreímos ante una buena noticia, quien nos la da se ofenderá. Y nosotros lo sabemos. Sonreir ante las buenas noticias es una exigencia social, más respetada por las mujeres que por los hombres.

5. La sonrisa reduce el estrés. Los psicólogos lo llaman “feedback facial”. Incluso forzar la sonrisa beneficia a la sensación de alivio del dolor. Pero cuidado: pasarse sonriendo, como sabemos, genera también rechazo.

6. La sonrisa favorece también la atención. En una investigación se demostró que quienes más sonreían veían mejor el panorama global y se enredaban menos en los detalles.

7. Por supuesto, la sonrisa acentúa el atractivo sexual, por encima del contacto visual. En un estudio se estudió el comportamiento de los hombres con las mujeres en un bar. Cuando la mujer miraba al hombre, éste se acercaba en un 20 por ciento de las ocasiones. Si ella sonreía, en el 60 por ciento de los casos. Las sonrisas masculinas son mucho menos mágicas. De hecho, según parece, los hombres son más atractivos si se muestran más comedidos, incluso tímidos. 

8. Las sonrisas sinceras implican movimiento de la boca, pero también de los ojos. Hasta hace poco creíamos que era muy difícil simular una sonrisa verdadera. Hoy sabemos, sin embargo, que el 80 por ciento de las personas pueden simular bien una sonrisa. No parece tan difícil. Para que la sonrisa sea o parezca verdadera tiene que extenderse por la cara como en la mitad de un segundo. Demasiado rápida, como de una décima de segundo, y la sonrisa será menos seductora.

9. A las camareras que sonreían en un experimento (que no se hizo con camareros) les daban mayores propinas. Ya vimos que lo mismo pasaba con los camareros que simplemente rozaban levemente a sus clientes. 

10. La gente responde a una sonrisa. La sonrisa como el bostezo y otros gestos, se contagia. De hecho, ante una sonrisa la mitad de la gente responde sonriendo.  Esto no es tan trivial. Ante un gesto de agresividad leve, casi nadie responde con otro.

En cualquier caso, parece claro que quien sonríe vive más años. En un estudio se ha cuantificado, más o menos en siete años más, la esperanza de vida entre quienes sonríen. Obviamente la relación causal no está determinada, y es posible que sea el optimismo el que da longevidad, pero también es cierto que simplemente sonreir ayuda a ser más optimista…

Curiosidades de las máquinas firmadoras

Domingo, 5 de junio de 2011

Hay una pequeña polémica en Estados Unidos porque Obama, por primera vez en la historia, ha “firmado” una Ley (la extensión de la Patriot Act de Bush) a distancia, desde Francia, con un “autopen”, es decir, una máquina firmadora. La cosa tiene su importancia, porque sin la firma estampada en el texto la ley no vale. Aquí en España es el Rey el que firma las leyes. Hace sólo unos meses hubo una campaña de la derecha católica para que no firmara la reforma de la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Incluso algunos pedían su excomunión si lo hacía… Naturalmente, firmó la ley que salió del parlamento.

En realidad la cosa es bastante tonta: se usan máquinas firmadoras desde hace mucho tiempo. En Estados Unidos desde la época de Jefferson. Las celebridades, las grandes empresas en las relaciones con sus clientes y las administraciones las usan para ganar tiempo. Hay un mercado notable en España y fuera de España.

Anecdotario procedente de un artículo de estos días:

- Nixon y Reagan tenían no menos de 26 y 22 tipos de firmas procesadas para su producción automática. En el caso de Reagan, con el nombre Ron o Dutch también, sus nombres de pila para la correspondencia más personal.

- El secretario de Vivienda de Reagan, Samuel Pierce, culpó a su secretaría por un uso fraudulento del “autopen” cuando fue acusado de financiación ilegal. Siendo vicepresidente, Quayle también invocó a su máquina firmadora cuando se vio que había “firmado” una carta que solicitaba enviar a una prisión mejor a un tipo que le había aportado fondos.

- Kennedy la utilizó de manera superextensiva. Hay incluso un libro de 1965, de Charles Hamilton’s: The Robot That Helped to Make a President.

- En sus memorias de 2004, Clinto escribe: “En 1996, los hijos de una de las hermanas de mi padre vinieron por primera vez a nuestra fiesta anual de Navidad en la Casa Blanca y me trajeron un regalo: la carta de condolencia que mi tía había recibido de su congresista, el gran Sam Rayburn, tras la muerte de mi padre. Es sólo una carta formal y corta y parece haber sido firmada con el autopen del momento, pero abracé aquella carta con todo el júbilo de un niño de seis años que recibe de Santa Claus su primer tren.”

- En 2004 se monta un lío en la Casa Blanca cuando se descubre que el secretario de Defensa Rumsfeld ha firmado con la máquina las cartas de concolencia enviadas a los familiares de soldados enviados a Afganistán e Irak. Al principio lo negó, y luego prometió no volver a hacerlo.

El siempre bien informado Michael Scherer, en la revista Time, describe así la firma de la Patriot Act por Obama, con un tono dramático:

La firmadora Autopen de Barack Obama nunca duerme. Y así, a diferencia del presidente, que fue levantado de una cama en un hotel en una villa turística de Francia recientemente a las 6 menos cuarto de la mañana para aprobar en el último minuto una extensión de la Patriot Act, la máquina nunca durmió. Al tiempo que los minutos se acercaban a las 12 de la noche del 26 de mayo en Washington, Obama escribió un documento que autorizaba una llamada inmediata del hotel a la Casa Blanca, donde, en una habitación no conocida en un edificio de al lado, el artefacto se puso en movimiento con su runrún. El bolígrafo palpó la Ley, y se hizo Historia: un robot convirtió un texto legal en Ley.

Chimpancés y políticos, sexo y poder

Martes, 31 de mayo de 2011

A propósito de Strauss Khan y otros presuntos violadores, Oscar Santamaría publica hoy en El Mundo un artículo muy interesante sobre la vinculación entre el poder y la testosterona. Como dice Tobeña en su libro Cerebro y poder, y hemos dicho por aquí, “el poder es cuestión de huevos”. En el artículo original, recortado para la edición, se explicaba, me dice Oscar, que también en las mujeres el poder y el sexo están unidos hormonalmente. Importante aclaración.

El Che y Bin Laden: cómo evitar la construcción del mártir, por Jorge Castañeda

Miércoles, 25 de mayo de 2011

Traducción del artículo de Jorge Castañeda en Time: “Grave Lessons: The death of Che Guevara sheds light on a tricky issue: how to avoid creating martyrs”.

“Descubrieron su rostro, ahora claro y sereno, y desnudaron su pecho sacudido por 40 años de asma y meses de hambre en la selva del sureste de Bolivia. Luego lo tumbaron en la lavandería del hospital de Nuestra Señora de Malta, levantando la cabeza para que todos pudieran contemplar a la presa caída. Mientras le ponían en la losa de cemento (…) le pidieron a la enfermera que lo lavara, lo peinara y le recortara la barba rala. Para el momento en que comenzaron a desfilar los periodistas y ciudadanos curiosos, la metamorfosis había sido total: el hombre triste, vapuleado y desaliñado del día anterior era ahora el Cristo de Vallegrande … El ejército boliviano había cometido su único error después de la captura de su máximo trofeo de guerra. Había transformado al acorralado y resignado revolucionario… en la imagen mágica de la vida después de la muerte. Sus verdugos le había puesto un rostro al mito que daría la vuelta al mundo.”

Escribí estas líneas sobre la muerte del Che Guevara y las fotos de su cuerpo hace 15 años: en otro tiempo, otro lugar y sobre otra fotografía. Pero aquello puede ayudarnos a comprender el dilema que enfrentaron Barack Obama y Estados Unidos con respecto a una muerte diferente y una imagen que puede que nunca veamos. Una horrible imagen de una cara deformada y un cadáver no confirma nada; la fotografía de un cuerpo limpio y bien tratado, con los ojos abiertos, es prueba de muerte, pero crea un mártir. Con el tiempo, sabremos cuál era la mejor opción: la boliviana o la estadounidense.

Para los admiradores de Guevara, cualquier comparación entre el médico argentino y Osama bin Laden es odiosa; para los fieles de Al Quaeda y muchos otros, cualquier analogía entre su ídolo caído y un infiel comunista es peor que una herejía. Pero los interrogantes derivados de sus respectivas ejecuciones no son distintos.

Guevara fue ejecutado en octubre de 1967 porque no había ninguna solución a las complicaciones que habría supuesto capturarle vivo.  Mantenerlo en Bolivia acarreaba el riesgo de que miles de manifestantes cayeran como una tormenta en las embajadas de todo el mundo y que Fidel Castro enviara equipos de operaciones especiales para rescatarlo; no era una opción. Hacer que los Estados Unidos lo llevaran a la Zona del Canal de Panamá (el equivalente a Guantánamo) habría confirmado simplemente que Guevara estaba luchando contra el imperialismo, y no liderando un ejército boliviano de campesinos y trabajadores pobres.

Algo muy parecido parece haber sucedido en Abotabad. En primer lugar, como en Bolivia, e independientemente de las instrucciones o las intenciones, teniendo a bin Laden vivo habría creado un problema insoluble. Hay cuestiones jurídicas y morales implicadas, pero también preguntas realistas sin buenas respuestas. Si se le hubiera apresado con vida, ¿dónde se le juzga? ¿En Estados Unidos? ¿En Nueva York que no admitió un juicio contra Khalid Sheikh Mohammed? ¿Quién lo habría juzgado? ¿La Corte Penal Internacional, a la que Estados Unidos no pertenece? ¿Un tribunal paquistaní? Todas las contradicciones del proceso de Guantánamo se han reproducido, pero con creces. Por muy debilitados que estuvieran bin Laden y Al Qaeda no habría habido escasez de devotos en todo el mundo musulmán y en otros lugares para protestar o para tomar rehenes estadounidenses y pedir la liberación de bin Laden.

Entonces habría llegado el problema del cuerpo. Incluso después de que Al-Qaeda ha reconocido la muerte de bin Laden, los incrédulos persisten. La mejor manera de desacreditar el escepticismo sobre su muerte sería mostrar las fotografías. Pero hacer con él lo mismo que la CIA y el ejército boliviano hicieron con Guevara casi 45 años antes hubiera sido el mismo hito contraproducente: darle a Osama bin Laden una imagen limpia, serena y ejemplar, perfecta para el martirio.

La analogía se puede llevar un paso más allá. Los bolivianos han estado 40 años pidiendo que el cuerpo de Guevara se incinerara con el fin de evitar la aparición de un mausoleo de ningún tipo. Pero lo cierto es que, según los cubanos, no fue incinerado en absoluto. Sus restos fueron recuperados cerca de un cementerio en Vallegrande y trasladados a Cuba en 2007, donde se contruyó una capilla para alojarlos. Los estadounidenses echaron a bin Laden al mar por muchas razones, pero sin duda una de ellas fue la necesidad de garantizar que no haya ningún santuario, ningún lugar de encuentro, ninguna ubicación en su memoria. 

La decisión de Estados Unidos puede no haber tenido nada que ver con esta especulación histórica; nunca lo sabremos. Lo que sí sabemos es una lección que aprendimos hace casi medio siglo: que la mejor manera de evitar que haya una efigie del martirio es que no se disponga de la base material para ello. Pero hay un inconveniente en el hecho de que no haya cara, cuerpo o imagen: para los ojos de muchos, no hay prueba suficiente de su muerte. Escepticismo frente a glorificación: no es una elección fácil.

Castañeda, profesor emérito de la Universidad de Nueva York, es autor de La vida en rojo, una biografía del Che Guevara

Las claves de la campaña española en su ecuador

Martes, 17 de mayo de 2011

Quedan siete días de campaña para las Elecciones Locales y Autonómicas en España. Algunas claves, buena parte de ellas contenidas en el estupendo artículo de Oscar Santamaría en la revista Man de este mes:

- No es una campaña nacional, como pretende el PP, pero lo nacional (especialmente la crisis) afecta al elector, como no quisiera el PSOE.

- Los resultados de unas locales no determinan para nada los que luego se ven en las generales. Ha habido locales en las que ganó en número de votos quien luego perdió en las generales, y también lo contrario.

- Internet ya está amortizado: no se juega nadie nada en Facebook ni en Twitter, aunque haya que estar.

Y yo añado:

- El PSOE es mejor siempre en campaña: tiene más talento, más masa crítica, más tradición. Las campañas le van bien al PSOE.

- La corrupción no va a pasar factura alta al PP, pero tengo la sensación de que es más bien por la ausencia de alternativas potentes.

- De tanto abusar de la crisis como tema de campaña, el PP se arriesga a pasar por antipatriota, algo que el PSOE ya está aprovechando.

- La retirada de Zapatero fue inteligente y oportuna. Demasiado tarde, para mi gusto. Ha dejado al PP con un argumento mucho más débil. Quienes pensaron que el PSOE entraría en primarias antes de tiempo, se equivocaron. Los dos posibles candidatos, y los demás, han mantenido un exquisito respeto por los tiempos.

Certificado contra la idiotez

Domingo, 8 de mayo de 2011

¿Por qué Obama publicó su certificado de nacimiento sabiendo que no va a convencer a nadie más ni de una cosa ni de la contraria? Aquí lo explico, en un artículo publicado hoy domingo en Público, que te dejo en versión algo más larga que hubo que recortar:

Certificado contra la idiotez

Donald Trump sólo ha añadido unos cuantos grados más al esperpento que Obama involuntariamente protagoniza desde hace ya casi tres años. El 12 de junio de 2008, en plena campaña presidencial, su equipo tuvo que mostrar el certificado de nacimiento del candidato, en la versión corta que actualmente emiten las autoridades de Hawai, para demostrar que había nacido en Honolulu, y no en Kenia como algunos afirman. Aún hoy puede verse en aquella vieja web,www.fightthesmears.com, la respuesta a ésta y otras tonterías que se decían contra el improbable candidato Barack Hussein Obama, como que no era cristiano sino musulmán, o que tenía una estrecha relación con el incendiario pastor Bill Ayers, o que odiaba y escondía la bandera de Estados Unidos.
Desde entonces la cifra de creyentes no ha cambiado casi. Siempre ha sido aproximadamente un 20 por ciento del conjunto de la población, y un 40 por ciento de los votantes o simpatizantes republicanos, quienes con toda seguridad o con dudas, que viene a ser lo mismo, consideran que su presidente no nació en Estados Unidos, es decir, que es un presidente ilegítimo. El movimiento “nativista” (de los “birthers”, como allí se les denomina), ha sido animado por un grupo nada despreciable de agitadores: políticos republicanos como Sarah Palin, Newt Gingrich o Mike Huckabee entre otros muchos; presentadores y tertulianos estrella de la radio y la televisión ultraconservadora, como Sean Hannity o Rush Limbaugh (las emisoras y canales de la Fox, del Grupo News Corporation que dirigen Rupert Murdoch, José María Aznar y otros 15 miembros de su Consejo de dirección, son el gran altavoz); también celebridades como Chuck Norris o Charlie Sheen.
Es imposible que la Casa Blanca no sepa que es inútil tratar de convencer a los creyentes en las conspiraciones. Uno de los más reconocidos expertos en la materia, el profesor Cass Sunstein, autor del librito Rumorología, trabaja allí como director de la Oficina para la Información y Asuntos Regulatorios. El profesor Sunstein explica que cuanto más tratas de evitar que una teoría de la conspiración se asiente, más se refuerza entre los devotos. Un buen número de investigaciones (en buena parte resumidas en el artículo académico titulado “When corrections fail: the persistence of political misperceptions” de los profesores Brendan Nyhan y Jason Reifler) explican que, ante las refutaciones, los creyentes se refuerzan en la creencia: “¿ves?… si hasta el propio presidente tiene que explicarse es que algo hay…”; “el certificado es falso, y falso seguirá siendo por mucho que lo muestren..”; “todo esto no es más que la prueba de que hay poderes ocultos ahí arriba capaces de todo”…
La dificultad en el desmentido de los rumores y las teorías de la conspiración (aún hoy muchos creen que el hombre no llegó a la Luna, que a Kennedy lo mató la CIA o que hay un “imperio invisible” que gobierna el mundo), está en un mecanismo mental descubierto hace décadas por los psicólogos, que llamamos “disonancia cognitiva”: cuando nos presentan datos que contradicen lo que creemos, buscamos excusas para que nuestra visión del mundo se mantenga. La mayoría de la gente no lee varios periódicos para buscar el punto de equilibrio, ni cambia de tertulia de radio buscando la verdad de las cosas, ni contrasta datos… La mayoría busca cada día hechos que confirman sus posiciones, y si encuentra datos que las desmienten, entonces olvida los datos o los cuestiona, aunque sea apelando a fuerzas y conspiradores misteriosos.
Jonah Lehrer, autor del superventas How We Decide, lo explica bien: “Aunque creemos que tomamos decisiones políticas sobre la base de los hechos, la realidad es mucho más sórdida. Somos máquinas de afiliación, y editamos el mundo para que afirme nuestras ideologías paritidistas.” Podría pensarse que cuanta más información tiene uno o una, más se sabe de los asuntos y más se resiste ante la desinformación, de manera que una sociedad de ciudadanas y ciudadanos más informados debería tener un conocimiento más preciso de los asuntos públicos. Pero lo cierto es que no es así. Un estudio reciente de la profesora Kimberly Nalder (“The paradox of Prop. 13: The informed public’s misunderstanding of California’s Third Rail”) explica que un 41 por ciento de los ciudadanos de California cree que el mayor gasto público allí se destina al mantenimiento de las prisiones, y sólo un 21 por ciento cree – correctamente- que se dedica a la educación; y que esos porcentajes son todavía mayores entre los más informados, no entre los menos. Haber vivido largo tiempo en California y seguir de manera más intensa la información política, sólo reconfirma la extendida – pero incorrecta – opinión de que las cárceles son un gasto inasumible para el Estado.
  Aquí en España, la insistencia en la teoría de la participación de ETA en el 11M ha tenido un efecto más o menos constante, desde las primeras mediciones en 2004, en el 20 por ciento de la ciudadanía. Aquí, como en Estados Unidos, la teoría de la conspiración suele esconderse cobarde bajo la exigencia de “querer saber la verdad”, o “aún no lo sabemos todo”, o “si fue así que muestren las pruebas”. En una de sus últimas apariciones, Trump, que se ha mostrado dispuesto a competir como candidato presidencial, dijo simplemente que era “un poco escéptico” con el nacimiento de Obama, y que cualquier ciudadano que pensara como él, y que como él exigiera la dichosa partida de nacimiento, no podía ser despreciado como un simple “idiota”. Aquí, la encuestadora que le hace los trabajos al diario que más ha extendido la teoría de la conspiración sobre la autoría del 11M, preguntaba recientemente si “sabemos toda la verdad sobre el 11M”. ¿Qué querrían decir El Mundo y Sigma Dos con “toda la verdad”? Las teorías de la conspiración se extienden a fuerza de generar dudas y exigir las pruebas ad infinitum. Trump, después de que Obama le diera el certificado de nacimiento, ya le ha pedido el título de Harvard. Otros terminarán por pedirle hasta las facturas de la luz de su apartamento de juventud en Chicago. Esas insidias, que afirman o insinúan, tienen un efecto de refuerzo, paradógicamente, entre quienes más siguen las tertulias de radio o de televisión que las propalan, y son más bien inocuas entre quienes están más desmovilizados o menos motivados para seguir la información política.
¿Por qué, entonces, Obama se tomó la molestia de solicitar su certificado completo en papel, pidiendo a las autoridades de Hawai que hicieran con él una excepción, y se esforzó luego en mostrarlo y en contestar personalmente, el día 27 de abril, a las imprecaciones de Trump?
La campaña de los demócratas para la reelección acaba de empezar: yo ya he recibido un correo del propio presidente pidiéndome dinero, como lo habrán hecho las dos decenas de millones de personas que están en sus listas de correo. Es probable que la decisión del presidente tenga sentido no como un intento de convencer al pueblo americano de su nacionalidad – las opiniones llevan sin cambiar como hemos visto tres años – sino como un intento de narrar y escenificar dos cosas al mismo tiempo.
Primero, que no se calla y planta cara. El recuerdo de Gore y de Kerry, aquellos extraordinarios candidatos que prefieron no responder a las bobadas de los republicanos y por ello parecieron a muchos débiles y sin criterio, sigue vivo en la memoria de los progresistas estadounidenses.
Segundo, que el otro lado está lleno de cretinos que no tienen otra cosa de la que hablar. Desde un punto de vista electoral, en efecto, a Obama le interesa que se hable de su partida de nacimiento y de otras tonterías, porque eso refuerza a los suyos y constata el peligro de los extremistas y paranoicos. Karl Rove, el listo de los republicanos, advirtió en febrero que seguir con el asunto puede ser “caer en la trampa de la Casa Blanca”. A mi me parece que Rove acierta.

Americanos y yihadistas jugando a matarse

Jueves, 5 de mayo de 2011

Me siento orgulloso de ser español. Aquí el mismo Osama bin Laden que mataron la semana pasada reivindicó también el mayor atentado de la historia de Europa, que mató a 192 ciudadanos el 11 de marzo de 2004. Y la gente no ha salido a la calle a celebrar la muerte del villano.

Por lo que nos distingue del imperio es por lo que aquí en Europa seguramente no tendrían tanto éxito juegos de ordenador en los que se simulan batallas en escenarios y con personajes de nombre real.

Este sábado, Kuma, muy conocida ya por haber creado juegos en operaciones contra Saddam y contra bin Laden, pone en el mercado un juego, Kuma War Episode 107,  en el que se simula la operación estadounidense que dio muerte a bin Laden. “Invade su mansión, mata a sus guardias, no esperes que salga pacíficamente…” dice la publicidad.

Los yihadistas también tienen en el “mercado”, como mínimo, un juego en el que se mata a soldados estadounidenses, y que termina con la muerte de Bush si el usuario es habilidoso en el manejo de sus armas. De calidad más bien penosa, el juego, tal como se ve en este vídeo, pone los pelos de punta, pero no menos que los de los colegas estadounidenses.

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