En el debate del miércoles, el candidato conservador a primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, citó a Neal Forde, un ciudadano anónimo con el que se había encontrado en una sesión de preguntas y respuestas.
Pero dio mal los datos. Dijo que tenía 40 años y tiene 51; dijo que había servido en la Marina Británica por 30 años y en realidad fueron seis; y quiso sugerir que el ciudadano negro estaba decepcionado con el tratamiento que el Gobierno laborista daba a la inmigración, cuando su opinión es que tampoco Cameron y los conservadores lo harían bien. Todo ello según declaraciones del propio citado, que contó las inexactitudes del candidato a la prensa local.
La utilización de historias personales es una de las mejores tácticas de persuasión. Recuerdo ahora a Sarkozy en su famoso dicurso “He cambiado”, y la retahíla de mujeres francesas que citó para expresar su idea de país. Recuerdo la comparación que Reagan hizo de los astronautas muertos en el Challenger con el “pionero Drake” (más bien un pirata según otras definiciones); recuerdo la mención de Martin L. King a sus hijos negros que se darían la mano con los niños blancos; cómo no, recuerdo la reciente utilización de historias personales de Obama al firmar la Reforma Sanitaria con el pequeño Marcelas Owens a su lado…
Pero conviene que las historias personales sean reales, o se dará la impresión (especialmente dañina en el caso de Cameron) de ser un superficial y mentiroso que exagera los hechos a su favor. Estoy seguro de que las historias personales que se citen el miércoles que viene en el segundo debate serán mejor supervisadas por los candidatos y sus asesores.
¿Volverá a ganar Clegg? En este primer debate él fue el que más historias utilizó y también el que ofreció más “eslóganes” o cortes. Así lo explica el escritor de discursos profesional Simon Lancaster, en un extrordinario vídeo resumen de las sensaciones proporcionadas por los tres candidatos. El vídeo está aquí y sólo son 3 minutos y medio magníficos, con imágenes de los momentos centrales del debate.


