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«Activismo pop,» y su relación con el mundo real

El activismo pop, que los anglosajones llaman «slacktivism,» es decir, el activismo social perezoso, fácil, que consiste simplemente en enviar un mensajito a tu lista de correo electrónico, en retuitear un mensaje, distribuir un video sobre una causa, o enviar una petición a un líder autoritario, por ejemplo, suscita debate estos días. Un estudio reciente de la Universidad de Georgetown y de Ogilvy (que me remite mi hermano Melvin Peña), señala que quienes son activistas en las redes sociales tienden a participar también en actividades voluntarias en persona el doble que quienes no son activos en Internet.

En realidad, el estudio tiene trampa porque no especifica la causalidad de la relación. Me temo que más bien sucede que quienes son activos en el mundo real son a la vez más activos en el mundo virtual, y quizá no lo contrario. En otros términos: el activismo pop es una manera adicional – y no la más relevante a efectos prácticos – de participar en la vida social y política.

El gurú del ciberrealismo, Eugeny Morozov, autor de The Net Delusion, estará también en Bilbao en junio, en nuestro encuentro internacional.

 

Bruselas ahoga a España: la fuerza de una foto

El mismo día en que se anuncia que Bruselas obliga a España a un ajuste adicional de 5.000 millones, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, nos regala este gesto absurdo de tirarse (amigablemente, claro) al cuello del ministro español de Economía en la sede de la Comisión. La foto ha abierto las ediciones de la prensa mundial el martes, y las imágenes han inundado los informativos de televisión. He observado el momento en la tele. Los flashes se disparan a toda velocidad en el «simpático» instante. ¿No sabrá Juncker que ese gesto tiene una enorme fuerza simbólica? Torpe, muy torpe.

Los beneficios sociales del cotilleo

Murmurar sobre otros tiene una sorprendente función social. Al cotillear negativamente sobre los otros, se refuerzan los rasgos de la conducta socialmente aceptable, se reduce el juicio negativo sobre el individuo sobre el que se murmura y se promueve un ambiente más cooperativo e integrador. Es sorprendente, pero así es según una investigación a partir de cuatro estudios, tal como fue terminada y publicada en noviembre.

La investigación es de Feinberg, Willer, Stellar y Keltner, «The Virtues of Gossip.»

Los idus de marzo, hay que verla pero no creerla

Es una magnífica película. Muy entretenida y de excelente factura. Clooney como siempre impecable. En Los idus de marzo, recién estrenada en España, se ve como funciona una campaña: los asesores asertivos en su relación cómplice con el candidato, los jóvenes voluntarios que no dicen nada, el juego estratégico, los egos, los trucos, las frases pensadas para la televisión…

A partir de ahí, pura ficción: una historia de traiciones verosímiles pero exageradas. Hipocresía política llevada al extremo. Gente demasiado mala. Todo eso no quita ni un ápice de interés a la historia, pero quien quiera ver la película como un reflejo de la realidad, debería distinguir lo verosímil de lo veraz, y lo frecuente de lo improbable.

Carville, Gazzaniga, Morozov… Bilbao 2012

No debería decirlo, porque yo presido la cosa y está feo, pero Bilbao 2012 va a ser, como Bilbao 2010, la gran reunión de comunicación política. Hace dos años fueron Lakoff, Greenberg (que puede que vengan este año también como asistentes) y otros muchos. Este año es el gran Carville, el mejor del mundo, y el neurólogo Gazzaniga, que nos hablará de neuropolítica, y Morozov, que peleará contra los ciberutópicos…

400 personas, 20 conferencias, talleres el sábado, buen ambiente… y todo por 100 euros. Imbatible (por eso ahora tenemos que seguir buscando un par de patrocinadores…).

AGENDA PREVIA E INSCRIPCIONES AQUÍ

 

 

 

 

El doble rasero al tratar las marcas

Un artículo satírico hoy en The Onion lo explica muy bien. Hoy está literalmente todo el mundo cantando las mil maravillas del nuevo iPad. El artículo dice así:

Este artículo genera miles de dólares de valor publicitario simplemente por mencionar el nuevo iPad

March 7, 2012  |

SAN FRANCISCO— Según fuentes del sector, este artículo está generando una verdadera cantidad de beneficios publicitarios en virtud del mero hecho de que menciona el nuevo iPad de Apple. «Los cálculos muestran que este artículo concreto en el que estoy siendo citado en este mismo momento empezó a acumular miles de dólares de beneficios publicitarios tan pronto como puse las palabras nuevo iPad en el titular,» afirmó el analista de mercados Jonathan Bowers.

Bromas aparte, mientras se cuentan hoy las minúsculas novedades de la nueva versión del mágico aparato, sin ningún pudor al mencionar la marca, una muy buena – buenísima- amiga se las ve y se las desea cada día para que en los medios mencionen El Corte Inglés, teniendo que resignarse al consabido y absurdo «unos conocidos grandes almacenes.»

Los spots más controvertidos de América

Mi amigo Daniel ha seleccionado los que él considera mejores spots electorales de la historia presidencial de Estados Unidos. No estoy seguro de que sean los mejores. Pero sin duda sí son los anuncios más controvertidos y aquellos de los que más se habló, aunque no necesariamente para bien. Es un listado de los anuncios que generaron un amplio debate social en su momento. Buena selección, Daniel.

Inteligencia, cerebros y genes

Algunos conservadores se han enfadado y algunos progresistas han criticado mi post de ayer «¿Son los progresistas más inteligentes?» Lo entiendo. El post es sólo una invitación a observar la ideología como una manifestación de pulsiones y cualidades humanas previas, alojadas en nuestros genes, en nuestro cerebro, en nuestra bioquímica. No sólo ahí, por supuesto. También en nuestra socialización, en nuestra educación, en nuestra cultura. El asunto relevante es que la socialización y la cultura han sido ya largamente estudiadas como variables influyentes en la ideología. La genética y la neurología acaban de llegar a las facultades de ciencias políticas y de comunicación. De hecho, ni siquiera han llegado aún a muchas. Eso es lo que me parece relevante.

Que nadie se ofenda, pues, y si se ofende, le pido disculpas. Mi madre es una señora conservadora estupenda ya conocida por mis amigos, lectora de mi blog, y es extremadamente inteligente. Y tengo amigos progresistas muy estúpidos. Lo que sucede es que hay un buen número de cualidades asociadas al pensamiento conservador (sumisión a la autoridad, concepción vertical de la existencia, observación de la tradición, resistencia al cambio, etc…) que son fuertes ayudas para simplificar al máximo el pensamiento político. Ahí encuentra lógica la cita de Stuart Mill que ponían ayer aquí.

Lo interesante de todo esto es observar la efervescencia que últimamente hay en el mundo en torno a un estudio nuevo de la comunicación política, que considera variables más individuales. Que siga el debate y el avance de la ciencia.

David Redoli me manda este artículo publicado hace unos días en la Revista Americana de Ciencia Política, la mejor del mundo en la materia, precisamente sobre la genética y la política. El artículo echa agua fría a quienes creían que ya habían encontrado, literalmente, «los genes de la participación electoral», diciendo que las cosas son más complejas de lo que pueden parecer. Pero, una vez más, lo relevante es que la Revista le dedique un artículo al asunto, lo que demuestra que la apuesta es seria.

¿Son los progresistas más inteligentes?

Eso es lo que afirma un estudio que tienes aquí, y que afirma que los niños con menos capacidades cognitivas desarrollan ya mayores más prejuicios raciales, más tendencia al autoritarismo, más prejucio contra la homosexualidad y más resistencia al contacto entre grupos, todo ello mediado por una ideología conservadora. No es el primer análisis que afirma que la inteligencia está relacionada con la ideología.

Hay sin embargo estudios que afirman que los conservadores son más felices y los progresistas más atormentados, despejada previamente la influencia de factores como la clase social o el nivel de ingresos. Todo ello en El poder político en escena, que estará en las librerías en cuatro o cinco semanas. De momento, dejo aquí esta vieja frase de John Stuart Mill, dicha en el parlamento británico en 1866, debatiendo con el conservador John Pakington, el día 31 de mayo.

Nunca quise decir que los conservadores sean generalmente estúpidos. Lo que quería decir es que la gente estúpida es generalmente conservadora. Creo que esto es un principio tan obvio y tan universal, que no creo que ningún caballero pueda negarlo.

«Trabajadores» sí; «sindicatos», no

A los españoles les gustan los «representantes de los trabajadores» más que los «sindicatos». En un estudio que patrocinó la Fundación Ideas el año pasado, hicimos a dos muestras distintas pero equivalentes y comparables de ciudadanos, las dos preguntas/frases que se ven abajo. Mientras la mayoría está de acuerdo con que en las empresas haya representantes de los trabajadores que se dediquen en exclusiva a resolver los problemas que surgen, sólo una minoría quiere liberados sindicales.

Por eso no fue buena idea de Alfredo Pérez Rubalcaba decir el pasado viernes que «ellos se manifiestan con la Conferencia Episcopal y nosotros con los sindicatos.» Habría sido un mejor enmarcado, un mejor framing, decir: «ellos con los obispos, nosotros con los trabajadores». Una vez no tiene demasiada importancia, pero un marco repetido mil veces termina por imponerse. La causa del PSOE, y la de CCOO y UGT, no puede ser sólo la de los sindicatos, sino la de todos los trabajadores. Dicho sea con el único ánimo de ayudar a mis amigos tanto del PSOE como de la UGT.

 

De acuerdo

En desacuerdo

Es necesario que en las   empresas haya representantes de los trabajadores que se dediquen sólo   a resolver los problemas laborales que surgen 

71%

27%

Es necesario que en las   empresas haya liberados sindicales que dejen su trabajo habitual para dedicarse a tareas del sindicato 

40%

53%