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Ocho estudios demostrando el poder de lo simple

Jueves, 30 de junio de 2011
(Extractos del blog PsyBlog, y cortesía de Oscar):
La investigación psicológica sobre la fluidez cognitiva muestra que “fácil de entender” es igual a “más beneficio, más placer, más inteligencia y más seguridad”. ¿Cuál de estos aditivos alimentarios suena más peligroso: Hnegripitrom or Magnalroxate?  La mayoría dice que Hnegripitrom suena más peligroso. Resulta que es más fácil pensar en la palabra ’Magnalroxate’ que en ’Hnegripitrom’, probablemente porque es más pronunciable y la gente iguala simplicidad con seguridad (aunque lo cierto es que ambas palabras están inventadas). Este es un ejemplo de la investigación psicológica sobre la metacognición: los pensamientos sobre los pensamientos….  Aquí hay ocho estudios favoritos en fluidez cognitiva, que muestran qué importante es que una cosa sea fácil de pensar. 

1. La escritura compleja te hace parecer estúpido.

Muchos lo hicimos en el colegio: tratar de impresionar al profesor con lenguaje sofisticado y frases grandilocuentes, creyendo que eso nos haría parecer más listos. Pero descubrimos pronto que la mayoría de la gente no se lo traga. Esto ha sido confirmado por un estudio que manipulaba la complejidad de un texto para ver cómo los lectores evaluaban la inteligencia del autor. Se observó que cuanto más complicado era el texto, los lectores calificaban peor la inteligencia del autor (Oppenheimer, 2005). (…)  (Nota: el contexto del estudio era de estudiantes juzgando a otros estudiantes. Puede que las conclusiones no puedan extenderse a otros tipos de escritura y otros tipos de lectores).

2. Los nombres difíciles son peligrosos

La gente asume que las cosas difíciles de pronunciar tienen más riesgo.  Song y Schwarz (2009) encontraron que el aditivo ficticio Hnegripitrom era considerado un punto más peligroso, en una escala de 1 a 7, que el Magnalroxate. El mismo efecto se encontró con respecto a atracciones ficticas en un parque. Darse una vuelta en el “Chunta” parecía mucho más seguro que montar en el  ‘Vaiveahtoishi’, de nombre más peligroso (…).

3. Se piensa con más dificultad en los extranjeros.

Entonces, ¿los nombres difíciles de pronunciar tienen connotaciones negativas? Eso no iría bien a los inmigrantes cuyos nombres no resultan familiares en sus países de adopción. Pensando de manera más general, Rubin et al. (2010) se preguntaron si la gente que vive un país, proviniendo de otro, es más difícil de percibir que los demás y si parte de los sesgos de rechazo hacia los inmigrantes proviene de ese hecho. En un experimento se pidió a los participantes que juzgaran las características de gente imaginaria que vivía en el país en que habían nacido, y también de otros que habían emigrado. Se eliminaron las variables típicas que promueven rechazo (sesgo de rechazo a lo externo), como el nombre extraño. Los resultados mostraron que la gente que había emigrado era más difícil de entender y por eso los participantes las evaluaron más negativamente. 

4. Compra acciones con nombres fáciles.

Curioso el estudio qeu propone una manera de incrementar tus beneficios en bolsa. Alter and Oppenheimer (2006) se preguntaron si las compañías con códigos fáciles en su nomenclatura de Bolsa, como GOOG para Google, se beneficiarían de el efecto de fluidez con mayores beneficios. Lo midieron utilizando datos reales de cotización, controlando las variables sectoriales y la posibilidad de que las compañías con nombres fáciles tuvieran más beneficio. Tras analizar los datos observaron que si inviertes en compañías con códigos pronunciables tendrás un beneficio un 10% mayor tras un día de cotización. 

5. Pero… duda y se te recordará más.

¿Quizá en alguna área podamos encontrar alguna ventaja por no ser muy locuaz? La mayor parte de los discursos de la gente está contaminada con ehhhh y otras interrupciones de la fluidez. Es simplemente como la mayor parte habla. Como se puede imaginar la investigación demuestra que la gente que habla con fluidez es percibida como más solvente y más inteligente. Pero un estudio ha encontrado que cuando un hablante duda de la palabra que sale de su boca, se le recuerda mejor (Corley et al., 2007). ¿Sería ese el método de escritura de discursos de Bush?

6. La gente compra productos fáciles de entender

Novemsky et al. (2007) manipularon la facilidad de comprensión de un producto listando sus características en su envase de manera fácil o difícil de leer. Las fuentes fáciles de leer duplicaron el número de personas dispuestas a comprar. 

7. Lo simple produce placer

Las cosas que son fáciles de procesar nos dan momentáneamente placer. Cuando la gente mira objetos que son fáciles de coger, muestran pequeñas sonrisas en comparación con los momentos en los que se enfrentan a productos difíciles de tomar (Cannon et al., 2009— medido con electromiografía). La facilidad sensomotora produce en la gente unas pequeñas dosis de placer. 

8. Lo fácil nos permite pensar con menos esfuerzo

La facilidad también afecta a cómo tomamos decisiones. Hablando de manera muy general, nuestro cerebro tiene dos sistemas de razonamiento. El sistema del que somos conscientes es lento y analítico, mientras el que trabaja por debajo del nivel de conciencia es rápido, sin esfuerzo y automático. Esa es nuestra intuición. Cuando pensamos en algo que es fácil de procesar, tendemos a razonar rápido y sin esfuerzo (Alter et al., 2007). Eso no es necesariamente ni bueno ni malo, pero un efecto típico del pensamiento automático es que es la opción que elegimos por defecto. 

Chimpancés y políticos, sexo y poder

Martes, 31 de mayo de 2011

A propósito de Strauss Khan y otros presuntos violadores, Oscar Santamaría publica hoy en El Mundo un artículo muy interesante sobre la vinculación entre el poder y la testosterona. Como dice Tobeña en su libro Cerebro y poder, y hemos dicho por aquí, “el poder es cuestión de huevos”. En el artículo original, recortado para la edición, se explicaba, me dice Oscar, que también en las mujeres el poder y el sexo están unidos hormonalmente. Importante aclaración.

¿Quieres más neuropolítica?

Lunes, 28 de junio de 2010

Cientos de personas (bueno, en concreto dos personas), me han pedido más recursos sobre neuropolítica, que despierta morbo. Sin ánimo de ofender a los conservadores, que suelen salir en los estudios más pusilánimes, más miedosos, más supersticiosos y cosas así, aquí tienes una web liderada por dos profesores estadounidenses: www.neuropolitics.org.

((Se lo dedico al GRAN JOSUÉ, que está dolido porque no le cité, como debía, en el post sobre el COI y su guía. Sorry, my friend. Por favor, devuélvme el saludo)).

Kit defensivo contra chorradas

Miércoles, 10 de marzo de 2010

Joaquín (gracias, amigo), nos envía esta presentación de Michael Shermer, el presidente de la Skeptic Society y editor del trimestral Skeptics. En la presentación, en tono serio, Shermer nos ofrece un kit para detectar las chorradas que se publican o se creen por ahí. Es un decálogo que te resumo aquí, pero que merece la pena escuchar de su presentación.

1) ¿Es fiable la fuente? 2) ¿La fuente siempre defiende las mismas afirmaciones? 3) ¿Ha confirmado alguien más las afirmaciones? 4) ¿Esto más o menos cuadra con la forma normal de funcionamiento del mundo? 5) ¿Ha intentado alguien refutar al afirmación? 6) ¿Qué indican las pruebas mayoritarias? 7) ¿Está aplicando quien hace la afirmación las reglas de la ciencia? 8) ¿Está quien hace la afirmación ofreciendo sólo pruebas negativas o también positivas? 9) ¿Da explicación la nueva teoría de tantos fenómenos como las viejas teorías rechazadas? 10) ¿Están las creencias personales dirigiendo la afirmación?

Este kit contra chorradas no debería ser de aplicación sólo para locos defensores del creacionismo, de las conspiraciones mundiales o de las abducciones extraterrestres, sino también para más de un periodistucho suelto por ahí que defiende que Obama no es americano sino un instrumento de la Yihad islámica, que ETA estaba detrás del 11M (por dios, qué cansancio) o que eliminar un embrión de cuatro semanas es matar a un niño.

Pero, por favor, no te pierdas este otro vídeo (tiene en este caso subtítulos en español) del mismo Michael Shermer, sobre la fuerza de las creencias. Te va a divertir y a sorprender.

Creer cosas extrañas, por Michael Shermer, divertidísimo.