Archivo de la categoría ‘Libros’

Vuelvo a la carga. Gracias por esperar

Jueves, 12 de enero de 2012

Terminó la preparación de El poder en escena, que publicará RBA en los próximos dos o tres meses. La cubierta dirá algo así sobre el libro:

¿Qué tienen en común el aullido de los lobos al salir de caza y los invitados a un programa de entrevistas o los candidatos presidenciales que debaten en televisión? ¿Por qué hablando de política, cuantas más pruebas ofrecemos a alguien de que está equivocado más se refuerza en su posición? ¿Qué distingue a conservadores y progresistas? ¿Podemos cambiar la manera de ver el mundo cambiando las metáforas y marcos que utilizamos para describirlo?…

El poder en escena es una crónica única y original de las bases, la historia y la práctica de la representación política. El viaje comienza con las similitudes del comportamiento político humano y el de otras especies animales, continúa con las peculiaridades del perezoso y tramposo cerebro al percibir la política, y termina en la configuración de las corrientes de opinión colectiva y en las prácticas rituales y simbólicas de los líderes para narrar sus historias. Las abundantes investigaciones revisadas se ilustran con decenas de ejemplos y con vibrantes descripciones históricas de cómo los líderes políticos seducen a su público para hacerse con su favor, desde la prehistoria hasta la era de Internet, pasando por la Francia del Rey Sol, los fascismos europeos o el movimiento por la defensa de los derechos civiles en los años 50.

Lo que un líder puede hacer y lo que no

Sábado, 26 de noviembre de 2011

En el artículo que publica hoy sábado El País (el cuarto memorando imaginario que escribo a Rajoy), digo que el liderazgo es contextual. Que un buen líder para un momento (Zapatero en 2004, Aznar en 2000, González en 1982…) pueden resultar malos líderes para otro momento distinto. Hay pocos líderes que en el mundo hayan demostrado un liderazgo persistente y continuado, como Clinton, Uribe (que ahora se ha quedado chiquito frente a Santos), Lula, Bachelet o Roosevelt: líderes de crisis y de bonanza, de guerra y de paz, de las políticas duras (economía y seguridad nacional) y blandas (políticas sociales). El libro sobre el “poder inteligente” de Joseph Nye, Las cualidades del líder, es muy recomendable y lo explica muy bien.

Y también digo que la gente otorga a los líderes un poder taumatúrgico que no tienen. Así es, literalmente. En Thinking, Fast and Slow, el libro delicioso a modo de testamento del premio nobel Daniel Kahneman, se explica con numerosos ejemplos, sobre todo del mundo económico. Se tiende a pensar que los líderes empresariales son determinantes en la evolución de las compañías, cuando no es así. Se tiende a pensar que las cosas buenas que pasan son culpa de los líderes cuando no es así, etc. El libro no es recomendable: es obligatorio.

Te dejo aquí los memorandos anteriores:

Memorando 1

Memorando 2

Memorando 3

 

 

Intuición y razonamiento

Sábado, 29 de octubre de 2011

Escribo desde Santo Domingo, tras un viaje desde el que parece ser el país más aislado de América Latina: Paraguay. Para llegar aquí he tenido que parar en Montevideo y en Lima… Sólo me ha servido para poder leer una cuarta parte del reciente libro del premio Nobel Kahneman, y escuchar canciones que nos unen a ella y a mi…

El libro es una delicia llamada Thinking, Fast and Slow. Ahí está una suerte de testamento de los trabajos que Kahaneman y su malogrado colega Amos Tversky desarrollaron durante décadas sobre la heurística, las trampas del cerebro, sus dos sistemas: la intución rápida, siempre alerta, impulsiva, etc.. y el razonamiento lento, enfocado, minucioso y perezoso.

Y para complementar, aquí está esta animación interesantísima sobre esos mismos asuntos: las dos partes del cerebro. Una derecha amplia, generalista, de las grandes categorías, intuitiva, rápida… (“el Berlusconi del cerebro, se dice”)… El lado izquierdo enfocado, analítico y más racional.

La información lenta y espasmódica a través de las redes sociales

Viernes, 16 de septiembre de 2011

“La información en las redes sociales viaja a un ritmo inesperadamente lento, con la excepción de algunos eventos masivos”. Esa es la conclusión de un estudio de IBM en el que participaron 30.000 personas de 11 países. El estudio también observó la importancia en la difusión de unos pocos individuos expertos en los temas. Pero para que esa aceleración se produzca, la información que se difunde debe ser muy interesante, muy contagiosa.

Esteban Moro, uno de los autores del estudio, ha publicado otro más recientemente, sumamente interesante, pero esta vez con 9.000 millones de llamadas telefónicas a partir de una base de datos anónima de Telefónica. Moro no estudia en esta ocasión con quién se interactúa en una red social, sino a qué ritmo. Y descubre una especie de espasmos u olas de información. Es como esos fuegos artificiales cuyos haces de luz se multiplican sucesivamente en el aire. Esa visión de la comunicación humana recuerda, cómo no, a las epidemias de cualquier otra cosa, como desde hace tanto sabemos al hablar de la “viralidad” de la comunicación.

Moro también tiene un estudio aplicado a la política española, sobre Twitter como herramienta predictiva.

Por lo demás, el mismo autor ha escrito unas “leyes del marketing viral” muy interesantes, y tiene un blog espectacular.

Recomiendo en un nivel más introductorio, el libro de Christakis y Fowler, Conectados. (Comprado con Magali en los infinitos pasillos de Strand, la librería de Broadway para perderse cuatro horas, antes de tomar un café revisando las compras. Ummm…).

La angustia del asesor de Kennedy

Miércoles, 7 de septiembre de 2011

Semanas después del fiasco de Bahía Cochinos, Kennedy tiene una entrevista trascendental con el líder soviético Krushchev en Viena. El asesor de Seguridad Nacional del presidente estadounidense le envía un memorando a Kennedy en el que expresa su angustia por la manera como se está preparando la reunión. Es una expresión contundente del desorden tan habitual en un gabinete, particularmente en el caso de Kennedy. Lo leo en En el poder y la enfermedad, un libro sobre los problemas de salud de los políticos, que en el caso de JFK eran graves. Pero el memorando me parece brillante al expresar un problema típico de la asesoría. Se lo dedico a Melvin Peña, con quien acabo de cenar en Santo Domingo, República Dominicana. Y con quien conversé presisamente sobre esos mismos problemas en las relaciones con los clientes / jefes.

No podemos conseguir que se quede usted quieto… La verdad es que el Consejo de Seguridad Nacional, por ejemplo, no puede trabajar para usted a menos que usted autorice unos calendarios que no se desbaraten de un día para otro. Convocar estas reuniones con cinco días es una estupidez y aplazarlas seis semanas de golpe es igual de malo… Truman y Eisenhower hacía sus tareas de asuntos exteriores a primera hora de la mañana y hace un par de semanas me pidió usted que empezara a reunirme con usted en ese horario. He conseguido pillarlo tres mañanas por espacio de ocho minutos en total y deduzco que no es así como le gusta emperzar el día. Además, seis de esos ocho minutos no se dedicaron a lo que yo tenía para usted sino a lo que usted tenía para mí… Ahora mismo es tan difícil acceder a usted con algo que no sea urgente e inmediato que aproximadamente la mitad de los documentos e informes que pide personalmente no se le enseñan porque cuando está disponible se ve claramente que ya ha perdido el interés por ellos.

La reunión con Krushchev fue un desastre, como cuenta a continuación David Owen en su libro. El memorando es de McGeorge Bundy, 16 de mayo de 1961, Archivos de Seguridad Nacional, John Fidgerald Kennedy Library, cajas 287-290.  

 

Vuelve el comandante a Miraflores

Martes, 6 de septiembre de 2011

Hemos visto las imágenes de Chávez cantando a su última vuelta a Venezuela hace unos días, en los informativos de todo el mundo. Lo que no hemos visto es que el presidente de Venezuela lleva todo el verano, desde el hospital, por Twitter, por teléfono, encadenando (como dicen allí, es decir, obligando a que todas las televisiones den sus discursos), hablando y hablando. Desde el hospital ha estado omnipresente.

Está manejando su enfermedad (que le ha reportado algún beneficio en popularidad, pero muy excaso) como si fuera asunto pasado y poco grave. No lo tiene fácil para las elecciones.

Su regreso a Miraflores fue apoteósico: rodeado de gente, con una orquesta, llamando a los mandos del ejército a unirse con él, mentando a la virgen de quien es devoto, bailando y cantando, sin dejar de hablar del país, de Libia, de la paz, de la Oposición a la que, repite tenazmente, va a dejar KO en las elecciones de diciembre del año que viene. En fin, el vídeo, de casi 40 minutos, no tiene desperdicio.

Ya antes, en su primera llegada después del primer tratamiento, había llegado Chávez al son de violines y cantos de jóvenes como si fuera un auténtico mesías. Recuerdan esos jóvenes a los que cantaban al Papa en verano en Madrid. Otro vídeo casi increíble.

Tengo pendiente de leer el libro del exministro británico David Owen, En el poder y en la enfermedad. Enfermedades de jefes de Estado y de Gobierno en los últimos cien años

 

40 años del experimento de la Cárcel de Stanford

Lunes, 22 de agosto de 2011

En estos días se cumplen 40 años de la realización de un experimento controvertido pero muy ilustrativo, que demuestra qué mala puede ser la gente sometida a la presión del entorno. En 1971, Philip Zimbardo reclutó al azar a un grupo de estudiantes para que hicieran en una supuesta carcel, el papel de carceleros y prisioneros, que les fue aleatoriamente asignado. Los participantes se metieron tanto en su papel que los carceleros empezaron a humillar a los prisioneros, éstos se amotinaron, se dividió a los prisioneros en “buenos” y “malos”, etc. El experimento tuvo que cancelarse por la dureza que estaba adquiriendo, pero según Zimbardo demostró qué fuerte es la presión social para que se acepten prácticas que de otra manera se habrían censurado. El estudio es conocido como Experimento de la Cárcel de Stanford, y es un clásico de la psicología social.

En 1992 se hizo un documental de televisión sobre el experimiento que resulta fascinante – y duro de ver. Lo tienes completo en Internet (por cierto en un portal lleno de documentales de todo tipo).  Zimbardo publicó El efecto Lucifer, el porqué de la maldad años después, con las reflexiones sobre aquel y otros muchos estudios, y ya incorporando fenómenos como Abu Graib, etc.

Antes, otro investigador colega de Zimbardo, Stanley Migram, hizo un experimento parecido, muy conocido también, pidiendo a unos individuos que, para un experimento científico, dieran descargas eléctricas a una persona que no podía verles, detrás de un espejo. A pesar del dolor y las súplicas que las víctimas de las descargas (en realidad actores que simulaban su dolor), muchos de los individuos reparaban poco a la hora de aumentar las descargas eléctricas obedeciendo a la autoridad del científico que se lo pedía.

Estoy leyendo este verano el increíble Modernismo y fascismo, la sensación de comienzo bajo Mussolini y Hitler, una documentadísima cuenta de cómo el arte, la literatura, la ciencia, el deporte, la educación… y por supuesto los medios de comunicación con un naciente cine, se ponían al servicio de una causa que no era solo la obsesión de un fanático loco (llámese Mussolini, Hitler o Stalin…), sino también la causa de la superación colectiva de la humillación y la pérdida de rumbo que la gente percibía en aquellos momentos en Europa.

146 libros gratis sobre comunicación e internet

Martes, 16 de agosto de 2011

Cortesía de Héctor Russo, GeeksRoom, aquí hay un centenar y medio de textos sobre la cuestión, en español e inglés. Supongo que no son piratas sino gratuitos, que es distinto. El enlace lo pasa el consultor de Llorente&Cuenca Madrid, Luis González.

Chimpancés y políticos, sexo y poder

Martes, 31 de mayo de 2011

A propósito de Strauss Khan y otros presuntos violadores, Oscar Santamaría publica hoy en El Mundo un artículo muy interesante sobre la vinculación entre el poder y la testosterona. Como dice Tobeña en su libro Cerebro y poder, y hemos dicho por aquí, “el poder es cuestión de huevos”. En el artículo original, recortado para la edición, se explicaba, me dice Oscar, que también en las mujeres el poder y el sexo están unidos hormonalmente. Importante aclaración.

15M: maravillosa “Revolución express”

Viernes, 20 de mayo de 2011

Pobres sindicalistas. Se han dejado las horas en las mesas de negociación con empresarios. Muchos de ellos han perdido dinero y tiempo convocando y participando en huelgas contra las reformas. Padres y madres de familia, muchos en paro o con salarios bajos, sufriendo las consecuencias del dominio de la banca y la especulación en la vida de la gente. Convocaron a cientos de miles en las calles… Y ahora vienen unos cuantos miles de chavales y les roban el escenario, gracias a la fascinación de los medios de comunicación por lo festivo, lo horizontal y lo distinto. Y gracias al componente festivo de las protestas, tan atractivo para los jóvenes.

¿Qué harán dentro de una o dos semanas? Pasarán los camiones de basura y lo dejarán todo limpito. Los chavales se irán a su casa y no quedará nada. Si algo quedara, será una plataforma que se instalará en el sistema: quizá serán recibidos por el presidente del Gobierno y por el líder de la Oposición, y poco más. Aún así, bienvenidos a la revolución express, jóvenes y mayores: hacía falta la protesta, la indignación, la pura expresión de queja porque la economía mande en la gente y no la gente en la economía. Es sano, muy sano, retomar la narrativa de “los débiles frente a los poderosos”.

¿Qué hay de original en sus demandas? No mucho, pero gracias a ellos se multiplica su impacto. Todas sus reclamaciones están ya en decenas de manifiestos, programas electorales y plataformas previas. Contra la Ley Sinde, por la Tasa Tobin o similar, por la educación y la sanidad públicas, por el transporte barato, por la reforma electoral… Quizá si hicieran una memoria económica de sus propuestas lo verían de otra manera, por otro lado. Pero lo cierto es que han actuado, están actuando, como un altavoz mundial de lo que antes estaba disperso y acallado.

¿Similitudes con las revueltas en Oriente Próximo y el Magreb? Por dios, un respeto. Allí murió un tipo quemado a lo bonzo, había unos dictadores que ahora están escondidos, se enfrentaron a los tanques y las pistolas, y de allí surgió una guerra con participación internacional. Estos jóvenes más o menos acomodados (urbanos, formados, estudiantes de unos veintitantos y con menos paro que en la media nacional, según análisis de El País de hoy), son la expresión lúdica de un cabreo y una indignación comprensible y lógica, pero más lúdica que militante. Pero merecen un respeto: podrían estar haciendo botellón y están haciendo algo necesario y estimulante.

Habrá cientos de miles mañana y pasado. Claro, tampoco es difícil: vas por allí y te tomas una cerveza al sol de primavera. Nadie se atreverá a desalojarlos. Sería un suicidio político para quien lo hiciera. La gente bailará y disfrutará de la idea de sentirse protagonista de algo por un rato. Revolución express y barata. Hay que leer Join the Club.

El aviso es al Gobierno, claro: Las demandas son progresistas. Los participantes son progresistas en su mayoría. Pero el Gobierno no supo o no pudo responder a esa épica de “la gente contra los poderosos”. Seguramente algo tendrá que ver tener que dar explicaciones a 27 socios de los que 22 son conservadores, y también que quienes han prestado dinero a España, al final, son unos tipos sentados en torres en Manhattan o en Londres o en Pekín.

¿Twitter? Si no fuera porque los medios han cubierto profusamente las concentraciones, en la Puerta del Sol habría ahora cincuenta como mucho. ¿Se habrán dado cuenta todos los defensores de los “medios alternativos”, que sus datos y sus sistemas de comunicación están en manos de dos empresas privadas propietarias de Twitter y Facebook? ¿Sabrán que Twitter eliminó tras las revueltas árabes los archivos de tráfico para que no pudieran analizarse? Harían bien los manifestantes reclamando también su privacidad y el derecho a un espacio público de expresión en la red.

(Un estudio reciente que traeré aquí en breve, demuestra el papel ridículo que en realidad jugó Twitter en Oriente Próximo, más allá del siempre atractivo argumento periodístico de su utilización).

Efecto nulo en las Elecciones, a menos que el PP se empeñe. Si el PP se empeña en que se desaloje aquello, y en increpar al Gobierno por no hacerlo… ellos sabrán. La extrema derecha y El Mundo parece que van por ahí. IU subirá en voto, pero eso ya estaba detectado desde antes.

Benditos los jóvenes que, aún en forma express, nos dicen que hay espacio. Sí, son alevines al lado de sus hermanos revolucionarios de otros tiempos u otros lugares. Pero esos jóvenes han decidido lanzar al mundo un mensaje de que ya está bien que manden los bancos, los políticos apoltronados, mentirosos y cobardes, y las instituciones inútiles. Sólo por eso, fuerza en la lucha, amigos.