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Campañón de Defensa

Viernes, 2 de Octubre de 2009

Rodrigo Sosa lleva la publicidad del Ministerio de Defensa en España y está detrás de la idea de llevar a personajes famosos a compartir un rato con las Fuerzas Armadas. Son la actriz Concha Velasco con el Ejército del Aire, el cocinero Ferrán Adriá para la Armada, y el seleccionador de fútbol Del Bosque para Tierra. Rodrigo y la agencia que hizo el spot, Shackelton, deberían presentar la campaña a cualquiera de los premios al uso, porque ha sido de un impacto brutal. Más allá del propio plan de medios (planificado para este entorno de la Fiesta Nacional del 12 de octubre), la campaña ha sido mencionada en todos los informativos, los personajes han sido entrevistados en decenas de medios y se ha hablado de la campaña en tertulias por todo el país.

Felicidades, colegas, felicidades. Campañón, sin duda, porque acerca de verdad el ejército a la sociedad; porque lo hace de una nueva manera, más sugerente: profesando admiración por parte de tres personajes a su vez muy admirados; porque blinda con el nivel de los participantes al Ministerio de cualquier crítica; y porque añade al tradicional enfoque “social y próximo” de las Fuerzas Armadas de los últimos tiempos, un enfoque también “duro” y de fuerza. El claim, por cierto, es simplemente perfecto: “Conoce tus fuerzas”. Aquí tienes la campaña.

¿Funciona la publicidad negativa? Cuando se pierde no, cuando se gana sí

Miércoles, 10 de Junio de 2009

Mi buena amiga María José Canel, ex del Gobierno de Aznar, presidenta de ACOP, publicó hace unos días un buen artículo sobre publicidad negativa, que recomiendo. Según María José, el problema de la publicidad negativa (en este caso se está refiriendo a la publicidad del PSOE en las Elecciones al Parlamento Europeo, que pretendían trasladar miedo a “derechona”) es que puede producir efecto desmovilizador entre los tuyos.

El artículo está muy bien y es muy descriptivo. No estoy para nada seguro de que la publi del PSOE haya desmovilizado a los progresistas, a tenor de la participación lograda, superior a las estimaciones iniciales.

Sucede hoy como siempre: si se gana, se tiende a pensar que todo está bien: el candidato o candidata, la publicidad, el mensaje, la movilización. Y si se pierde, todo está mal. No es proporcionado ni justo. La pregunta objetiva debería ser: ¿y si no se hubieran hecho esos anuncios, el resultado podría haber sido peor? O si se quiere, en sentido contrario, ¿cabe pensar que sin la famosa campaña ZP de 2004 el resultado podría haber sido incluso mejor?

En fin, nunca lo sabremos de verdad porque analizarlo cuesta dinero, pero deberíamos tener criterio para valorar cada táctica con independencia del resultado global.

En este caso, la Sra. Rushmore ha hecho un trabajo, a mi modo de ver, excelente. Pero no hay manera de comprobarlo.