Sí, ha comenzado ya. Se respira ambiente preelectoral ya, aunque las elecciones son en noviembre de 2012. Algunas notas.
1. Los republicanos están en primarias. Despunta ya Mitt Romney. El único problema puede ser que es mormón, pero va de moderado y tiene presencia y carisma. También Michele Bachman, una especie de Palin lista y mucho más preparada.
2. Palin no ha dicho si se presentará o no, pero en estos días se estrena un documental sobre su vida profesional, después de que la viéramos en el reality show Sarah Palin in Alaska, de contenido más “familiar”. Nadie da un duro por su candidatura, por mucho que encante a los radicales del Tea Party. Las coñas sobre la persona y el personaje siguen.
3. Los demócratas también están haciendo un esfuerzo por montar su propio movimiento progresista parecido al Tea Party: argumentos sencillos, muy emocionales, muy potentes, muy de predicador. Ahí está el esfuerzo de Rebuild the Dream, liderado por Van Jones, un ecologista ex asesor de Obama y afro como él. Intenta mover de nuevo al personal, muy deprimido por la situación de la economía y la excesiva racionalidad o el pragmatismo del presidente. Participan en el empeño MoveOn y Campaign for America’s Future, es decir, la misma Casa Blanca, pero por vías de grassroots de terceros, claro.
4. La organización del “cerebro de Bush”, Karl Rove, que se llama CrossRoads, y está financiada por multimillonarios, ha puesto 20 millones dé dólares para publicidad contra Obama a emitir en los dos próximos meses. El primer anuncio sale al aire hoy.
5. Y hablando de anuncios, Mitt Romney parece hacer un homenaje a Margareth Thatcher, con su campaña Obama Isn’t Working, idéntica a de la primera ministra británica Labour Isn’t Working. Tenía mucho más sentido gramatical aquella, claro.


6. Obama no lo tiene fácil, al menos no tan fácil como se ve desde otras partes del mundo. La economía va mal, con un desempleo alto para los estándares de allá, con frentes abiertos en Afganistán e Irak aún, con un déficit muy notable, y con una sensación de que Obama es demasiado débil para tanto desafío, y que no se ha atrevido con sus propuestas más audaces del principio. Le deseamos toda la suerte, claro.