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Romney 2012, como Kerry 2004: dos señoritos que no van de cara

Sí, Kerry era el candidato demócrata frente al “comandante Bush” en 2004, y Romney es el candidato republicano frente a Obama en 2012, pero ambos han sido objeto de dos spots muy parecidos en los que el mensaje es equivalente. Anuncios baratos, de poca factura, pero mortales.

– Ambos son niños bien, pijitos de clase alta: el mismísimo Kerry navegando sobre una tabla de wind surf; Romney imaginado haciendo cabriolas con chaqué y sombrero de copa cabalgando un caballo. El caballo del vídeo, de hecho, sí es de Mitt Romney y se llama Rafalca, según parece.

– Ambos son tipos de los que no te puedes fiar, porque no son sinceros y no abordan los asuntos de frente. Kerry dice una cosa y la contraria, navega “según sopla en viento”, en una dirección y luego en la contraria. Y Romney baila “alrededor de los asuntos,” evitando los temas, bordeando el debate.

Aquí están los dos anuncios, magníficos: eficaces, divertidos, letales, históricos

REPUBLICANOS CONTRA KERRY, 2004

 

DEMÓCRATAS CONTRA ROMNEY, 2012

Cómo utilizar un simple anuncio deportivo para ensalzar el espíritu nacional

… y como utilizar el espíritu nacional para ensalzar un canal de televisión

Como dice el padrino David, que es quien me lo envía, serviría igual para España. Con la gracia y el sabor de los spots argentinos, aquí está esta pieza magnífica de un simple canal de deporte, para confrontar las dos argentinas: la quejica, perezosa y pesimista, con la esforzada, trabajadora y optimista. El anuncio es de Young & Rubicam.

 

“Explicar, pero también inspirar”: un buen consejo de Obama a Rajoy

Le preguntan a Obama en una entrevista en CBS News qué errores ha cometido en su primera legislatura. Y el presidente hace una reflexión sumamente útil. Rajoy debería tomar nota letra a letra, desde la primera palabra hasta la última. Se está mostrando tan torpe en su comunicación que es improbable que lo haga. El consejo es útil para cualquier gobernante. Es enternecedor ver al gran poeta de la política americana reconocer su error de no contar una historia inspiradora a su pueblo.

Aquí está el brevísimo vídeo que merece la pena ver, y debajo la traducción.

Obama: El error de mis primeros cuatro años fue pensar que este trabajo consistía en lograr las políticas correctas. Y eso es importante… Pero la naturaleza de este cargo consiste también en contarle una historia al pueblo americano, que le de un sentido de unidad y propósito y optimismo. Especialmente en tiempos difíciles. Es curioso que cuando estaba en campaña todo el mundo decía “sí, puede hacer un buen discurso, pero ¿podrá realmente hacer su trabajo?” Y durante mis primeros años la noción ha sido: “Bueno, sí, ha estado haciendo malabares y ha hecho muchas cosas, pero ¿dónde está la historia que dice dónde vamos?” Y creo que es una crítica legítima. Por eso hay que salir de esta ciudad, estar más tiempo con la gente americana, escuchando, conversando con ella sobre el lugar al que vamos juntos como país. Tengo que hacerlo mejor en mi segundo mandato.

Entrevistador: Un trabajo mejor de explicación…

Obama: Sí, bueno… de explicación, pero también… de inspiración.

 

Por qué este 11 de julio de Rajoy no será como el 12 de mayo de 2010 de Zapatero

Consideramos el 12 de mayo de 2010 en principio del fin del Gobierno de Zapatero. Aquel día el presidente del Gobierno tuvo que anunciar en el Congreso de los Diputados un conjunto de medidas que entonces parecían durísimas, que “cambiarían la historia de España” (El País) y que eran una broma, en cuanto al calado de las medidas anunciadas, al lado de las que hoy ha contado Rajoy desde la misma tribuna. Zapatero explicó que pasó una de las peores noches de su vida, y que promovió aquellas medidas para evitar que “España fuera intervenida” (en su próximo libro nos cuenta los entresijos, según parece).

Algunos comentaristas y amigos progresistas han señalado que este 11 de julio de Rajoy será como aquel 12 de mayo de Zapatero. Por ejemplo, Ignacio Escolar (@iescolar) retuitea mensaje de Juan Luis Sánchez (@juanlusanchez), que dice “Rajoy ya tiene su mayo del 2010); Enric Hernández (@Enric_hernandez) dice que hay un déjà vu en el Congreso y que a Rajoy se le pone la cara de Zapatero; y Manolo Rico (@manuelrico) afirma que mayo del 10 fue “Verdún” y este 11 de julio es “Hiroshima.”

Vaya por delante que comparto con todos esos colegas y millones más la sensación de que esto es un ataque impresentable a los ciudadanos de a pie y al Estado de Bienestar que se levanta con sus impuestos, dejando que los de siempre se vayan de rositas: los poderosos, los banqueros y los especuladores que nos animaron a invertir en ladrillos que nunca bajarían de precio. Y que esta política económica es probablemente la mejor forma de alargar el sufrimiento, especialmente de los más débiles.

Pero dicho eso, nos equivocamos, creo, haciendo comparaciones que no admiten ni un minuto de contraste:

Primero: Zapatero era un presidente sorprendido por una crisis que no había reconocido a tiempo, que no había atajado, y que tardó en afrontar. Rajoy es el presidente de una crisis asumida por todos y cada uno de los ciudadanos del país, y exagerada a conciencia por el mismo presidente. Bajar las expectativas es lo mejor que puedes hacer para cumplir con ellas. Zapatero las elevó de forma letal. Rajoy las reduce presentando el panorama más catastrófico posible.

Segundo: Zapatero tenía ya en mayo de 2010 un nivel de aprobación muy bajo. Rajoy anda en un 30 y tantos por ciento. Pero con la que está cayendo, eso no está tan mal. Sobre todo cuando tienes aún tres años y medio por delante y cuando partiste de un exiguo 45 cuando llegaste al gobierno.

Tercero: Zapatero no tenía ni un solo aliado. Rajoy los tiene todos. Zapatero no tenía ni a El País. A ningún socio en la Unión Europea, dudas internas sobre su sucesión, un panorama desolador. Rajoy está como un corderito con sus socios europeos, que seguro que se lo agradecerán. Añádase el contraste entre el dichararecho ministro de Guindos con cara de próspero jugador de golf, con la aséptica burócrata que representaba Salgado.

Cuarto: Zapatero planteó sus medidas contra la intervención de España. Rajoy sencillamente la da por intervenida. Sí, paradójicamente, Rajoy anuncia estas medidas bestiales el mismo día que todos los diarios dan por hecho que España está ya intervenida de facto por las condiciones que la UE pone al rescate financiero, que supone que unos “señores de negro” del FMI, la Comisión y el Banco Central Europeo vendrán a mirar nuestras cuentas. Y no pasa nada. Hemos estado luchando contra una “intervención” que no entendíamos muy bien qué era. ¿Ceder soberanía a Europa? Pero si ya la tiene… Pero si España es uno de los países más europeístas de la Unión. ¿Que nos cambien el Gobierno como en Italia? Pero alguien es capaz de comparar la situación del viejo payaso molesto Berlusconi con el sosito pero acomodaticio y bonachón Rajoy?

Quinto: Zapatero estaba fuera de su guión. Rajoy, plenamente en el suyo. El 12 de mayo de 2010 fue una traición al relato esencial de Zapatero: la defensa de la gente corriente frente a los poderosos. Pero ese no es el relato de Rajoy. El del presidente en este 11 de julio de 2012 es “hay que hacerlo, no hay más remedio, nos tenemos que apretar todos, y estoy seguro de que servirá.” Hasta quienes somos ultracríticos con estas políticas asfixiantes de ajuste, reconocemos que se malgastaba y que la “austeridad” es buena. ¿Que había dicho que nunca subiría el iva? Sí, ¿y qué? ¿Es que alguien espera que los políticos digan verdades inmutables todo el tiempo como los sacerdotes? Se dice que “las circunstancias han cambiado” y punto. La gente espera líderes que actúen y no se atengan a dogmas, siempre que no traicionen sus principios, como tuvo que hacer Zapatero. Las mentiras del PP en la oposición y en campaña son inmensas, pero se verán como piadosas en cuanto empecemos a salir de esta.

Sexto: Zapatero no tenía futuro. Rajoy tiene un par de años. Mucho tiempo por delante aún. Tres años y medio hastas las próximas elecciones. Como no me canso de repetir, en cuanto la economía empiece a ir un poco mejor (esa es la gran duda que queda, que sea antes de un par de años), Rajoy podrá capitalizar sus medidas. Podrá mostrarnos un enfermo sin piernas y sin pulmón, pero vivo. Producirá un falaz “milagro Rajoy.” Zapatero, por su parte, en mayo de 2010 era un líder amortizado, en baja, que no se presentaría a la reelección, y tenía un partido con proceso sucesorio pendiente. Ahora más bien es el líder de la oposición quien tiene ese proceso sucesorio por delante… Recuérdese que la política es un juego de suma cero. No hay nadie bueno ni malo por sí solo, sino en función de la persona con la que compites.

 

El lodo tóxico es bueno para ti. La “ciencia” al servicio de la mentira

Toxic Sludge is Good For You: Lies, Damn Lies and the Public Relations Industry

“Medicamentos en busca de enfermedad” es el título de un valiente reportaje de Milagros Pérez Oliva en El País, en el que se recogen los casos reconocidos de mentiras por parte de laboratorios farmaceuticos como Glaxo o Abbott, que han llegado a acuerdos extrajudiciales millonarios reconociendo que pagaron a médicos para que recetaran sus productos, que “inventaron” enfermedades nuevas para viejos principios activos, y que ocultaron efectos secundarios que conocían.

En 1996, antes de que este servidor comenzara a trabajar para algunos de esos laboratorios farmacéuticos, cuando era solo un profesor visitante de marketing en la Universidad de Florida Atlantic, encontré en la biblioteca un librito que me bebí en una noche: Toxic Sludge is Good for You, una crónica extremadamente crítica del sector de las relaciones públicas. Confieso que en lugar de alejarme de la profesión, el libro, ya un clásico que ha sido versionado en vídeo, me atrajo, porque pensé, como pienso hoy, que las mismas técnicas que pueden utilizarse para engañar al personal pueden usarse para inspirarle. Aquí está el vídeo:

Cuando pasé de trabajar del sector privado al sector público me encontré con una gran paradoja: aunque lo que veía en la política era una práctica mucho más amable, sincera, ingenua y responsable que la que había visto en los laboratorios farmacéuticos, las tabaqueras o las grandes corporaciones multinacionales en general, los políticos seguían siendo los villanos de la historia. Un laboratorio tiene dinero más que suficiente para callar a los críticos: un gobierno no. Un laboratorio tiene el control real del dinero, y la manera de presionar a los gobiernos. Un laboratorio puede ocultar, simular, empaquetar… los políticos cada vez menos.

Conociendo a unos y a otros, si alguien me preguntara hoy entre quién abunda más la mentira, si entre los laboratorios farmacéuticos en general, o los políticos en general, yo no tendría ninguna duda en señalar a los primeros.

(Pequeño homenaje a los sociólogos de los 80 que han perdido hace unos días al profesor Angel de Lucas: Nos contó de Lucas en una de sus clases en la Complutense que en una ocasión Jesús Ibáñez, el promotor de la investigación cualitativa en España, preguntó en un estudio a la gente: “¿A quién mataría usted antes: a un homosexual o a un farmacéutico?” El estudio estaba destinado a desvelar los estereotipos contra los homosexuales. Y, en efecto, había un pequeño porcentaje de gente que preguntaba…. “¿Un farmacéutico? ¿Por qué un farmacéutico?”. Como si matar a un homosexual, de alguna manera, estuviera justificado…).

El bosón de Higgs o por qué habla todo el mundo de algo de lo que no tenemos ni puta idea

Interesante fenómeno de opinión pública. Hoy en las conversaciones de café europeas – en Estados Unidos, y no digamos en el resto del mundo, la reacción ha sido infinitamente menor – la gente habla, entre bromas, de ese descubrimiento increíble que nos ayudará, ni más ni menos, a la “comprensión del universo” y que “nos abre las puertas del mundo subatómico” (El País) después de “una aventura de más de 20 años” (Le Monde), que nos ha llevado a ese “Momento Eureka” que hizo que el “futuro Nobel” Peter Higgs rompiera a llorar (The Times).

El asunto abrió ayer los informativos de televisión europeos y llenó ayer y sigue hoy llenando las tertulias de radio y los artículos de opinión, también a través de Internet. No tenemos ni idea de lo que hablamos, pero hablamos de ello. Interesante. Algunos factores que incrementan el interés de la historia, con enseñanzas prácticas para los contadores de historias:

1) La fascinación por lo que no se ve ni se entiende. “La partícula de Dios”, “el bosón,” la “antimateria,” el “big-bang”… fascinante precisamente porque para el mortal común es difícil de entender. Los propios investigadores del CERN hacen broma de sus pesquisas con este rap, con casi ocho millones de visitas:

2) Una historia con comienzo, desarrollo y supuesto final. Y con un protagonista adorable. Fundamental. Las buenas historias tienen esas tres fases. En este caso muy bien definidas. Desde que el tal Higgs, un venerable científico de avanzada edad, formulara su hipótesis, hasta ayer en que los científicos en Ginebra dieron su aplauso cerrado, han pasado casi cincuenta años de investigación con un montón de científicos trabajando en sitios distintos. Por cierto, la hipótesis fue formulada por seis investigadores, pero hablar del “bosón de Kibble, Guralnik, Hagen, Higgs, Englert y Brout,” sería un crimen. Que lo dejen en el “Bosón de Higgs,” que cabe en un titular y está fenomenal.

3) Disonancia cognitiva. Sería terrible haberse gastado 6.000 millones de euros en un acelerador de partículas, un tunel de casi 30 kilómetros y miles de salarios de investigadores y no ofrecer resultados más o menos “tangibles.” El CERN, recuérdese, anunció hace unos meses que la teoría de la relatividad de Einstein quedaba refutada, y que probablemente podríamos viajar a través del tiempo (literalmente). Luego tuvo que desdecirse. El experimento estaba mal hecho.

4) Física y metafísica, Dios y el Diablo. La Iglesia Católica salió rápido a explicar que la partícula de Higgs no era contradictoria con la existencia de Dios. Un inútil pero interesante debate del que la gente se siente más o menos proclive a participar aunque sea dando vueltas sobre el asunto sin salida posible.

5) Imágenes, esquemas, fórmulas incomprensibles. Los periódicos hoy están llenos de imágenes que tratan de explicar lo invisible, con metáforas como la de la sardina y la ballena o el hipopótamo en el agua… Buen objetivo para periodistas y “todólogos” y buen material de entretenimiento: hacer mínimante comprensible lo que nadie entiende, excepto Higgs, sus colegas y quizá un par de cientos de los mil que había sentados en Ginebra.

 

6) El atajo de confiar en los expertos. Es inapelable. Si mil físicos de todo el mundo (europeos, sobre todo, insisto, hay mucha política aquí), hacen noche a las puertas de la sede del CERN en Ginebra, abarrotan la sala y terminan con un aplauso, eso debe ser algo grande. Aunque mañana ya la cosa no vaya a más para la gente corriente, confiamos en que esos tipos sepan de qué hablan. Como confiamos en los expertos que nos decían que el crecimiento económico no cesaría, que el precio de los inmuebles no bajaría, o ahora confiamos en que la única medida posible es recortar de todos los sitios posibles. Lamentablemente los expertos no aciertan tanto como parece, como saben bien en el CERN. (Véase a este respecto el magnífico trabajo de Philip Tetlock).

7) Una excelente comunicación. No les resultaría muy difícil, porque el asunto tiene ribetes de ciencia ficción muy atractivos, pero el CERN (y sus patrocinadores, supongo) hicieron una buena comunicación: esos mil científicos campechanos reunidos con la presencia de Higgs, los esquemas y las explicaciones preparados, la entrevista con Higgs hoy en The Times, los portavoces por países… Me da que el CERN necesita un Nobel.

La semana que viene ya no hablaremos del bosón, ni de Higgs, ni de la antimateria, pero hoy estamos todos encantados de lo bien que lo hemos hecho. A disfrutar.

(Una felicitación especial a Rato y el resto de presuntos rufianes de Bankia. La investigación básica de Higgs y sus colegas tiene ya una primera aplicación en ciencias aplicadas. El bosón ha desplazado el interés por la imputación de la cúpula de Bankia, que hoy sería objeto de un tratamiento mucho mayor si no fuera por el CERN).

 

Cuanto más hambre, más defensa del Estado de Bienestar

La opinión pública tiene un componente estructural fundamental: cambia en función de corrientes colectivas estables y poco cambiantes. Pero también tienen un elemento coyuntural. Por ejemplo, se ha observado que la gente se vuelve más conservadora cuando se le pregunta en una encuesta hecha cerca de un cementerio, o que los partidos conservadores se benefician cuando el colegio electoral está en una iglesia, de igual modo que los progresistas tienen un pequeña ventaja por el hecho de que las urnas estén en un colegio público.

En esta misma línea, se acaba de presentar una investigación muy interesante que demuestra que quien responde a una encuesta con hambre (antes del almuerzo, por ejemplo), se muestra más favorable al Estado de Bienestar que quien está con la barriga llena. Por lo demás, se ha demostrado también que un juez con hambre resulta más severo en sus sentencias que uno que no tiene hambre, o que

Todos estos datos, que explico parcialmente en El poder político en escena, aportan base para una teoría evolucionista de la ideología. La ideología vendría a ser una expresión se pulsiones más básicas insertas en nuestro adn, y una solución evolutiva a desafíos del ser humano como especie que lucha, como las demás, por sobrevivir en el planeta.

“Uh, ah, siempre te voy a amar; uh, ah, Chavez no se va…” ¿O sí?

El 1 de julio comenzó la campaña más importante de América Latina de este año. La que decidirá el 7 de octubre entre Hugo Chávez y Henrique Capriles. Chávez le saca una cierta ventaja de quizá entre cinco y diez puntos al líder de la oposición unida, un joven gobernador aún invicto. El comandante-presidente empieza la campaña con un vídeo nada despreciable, lleno de emoción. Chávez no es nada fácil de batir, con esa identificación con el pueblo, la bandera y la patria, con las mejores esencias del populismo.

 

Más modesto en su texto, su música y su despliegue es el vídeo de Capriles: futuro y seguridad como ejes:

 

Capriles y su aliado Leopoldo López, también joven con talento como él, pueden ganar. Tendrán que hacer una campaña impecable, capaz de resistir el enorme poder que Chávez acumula, suponiendo que la enfermedad del presidente no altere los planes…

 

“Palabras que construyen historia,” el inspirador vídeo de David Redoli

David presentó su vídeo como colofón de su presentación en Bilbao hace unos días. Ha tenido la generosidad de regalarlo al respetable. Y aquí está. Unos minuntos muy inspiradores, montados con excelente pericia. “Cuando escucho a Wagner más de media hora me entran ganas de invadir Polonia”, dijo Woody Allen en Misterioso Asesinato en Manhattan. A mi me dan ganas de escribirle algo a alguien viendo el vídeo.  Gracias, David

 

Los mercados tienen nombre y apellidos

 Se ha encargado la derecha – y la izquierda cómplice – de que en esta crisis el enemigo sea un etéreo y aséptico concepto: “los mercados.” La gente ve bien a “los mercados”: un lugar en el que se intercambian frutas y verdudas por dinero, y la oferta y la demanda encuentran el equilibrio. Como saben los activistas del mundo, mientras el enemigo sea tan difuso, no hay manera de luchar contra él. Si encima tiene un nombre tan limpio como “mercado”, más difícil aún. Pues bien, en Le Monde Diplomatique de este mes de junio, el profesor Geoffrey Geuens le ha dado nombre y apellidos a los famosos “mercados.” Un artículo imprescindible:

LOS MERCADOS TIENEN NOMBRE Y APELLIDOS

Por Geoffrey Geuens,* Le Monde Diplomatique, junio 2012

Los socialistas europeos denuncian con virulencia “las finanzas” que reinan sin restricciones en el mundo y que habría que controlar mejor. Sin embargo, la imagen desencarnada de los “mercados” tiene como efecto dejar en las sombras a los verdaderos beneficiarios de la crisis y de las medidas de austeridad en curso.

 

ean Peyrelevade, que pasó de la banca pública a las finanzas privadas, y de Francois Mitterrand a M. Francois Bayrou, explicaba en 2005: “El capitalista ya no es directamente identificable. (…) ¿Con quién se rompe cuando se rompe con el capitalismo? ¿Qué instituciones hay que atacar para poner fin a la dictadura del mercado, fluido, mundial y anónimo?”. Este ex director adjunto del gabinete del primer ministro Pierre Mauroy concluía: “A falta de un enemigo identificado, Marx es impotente” (1).

Que un representante de las altas finanzas –presidente del grupo Banca Leonardo (familias Albert Frère, Agnelli y David-Weill) y gerente del grupo Bouygues– niegue la existencia de una oligarquía, ¿debe realmente sorprender? Más extraño es que los medios de comunicación dominantes difundan esa imagen desencarnada y despolitizada de las poderosos de las finanzas. La cobertura periodística de la designación de Mario Monti como presidente del Consejo Italiano bien podría constituir, en ese sentido, el ejemplo perfecto de un discurso-pantalla que hace referencia a “tecnócratas” y “expertos” allí donde se conforma un gobierno de banqueros. Incluso pudo leerse en el sitio internet de algunos diarios que “personalidades de la sociedad civil” acababan de tomar las riendas (2).

Puesto que el equipo de Monti también cuenta en sus filas con profesores universitarios, la cientificidad de su política fue establecida de antemano por los comentaristas. Aunque, observado de cerca, la mayoría de los ministros del equipo integraban los directorios de los principales trusts de la península.

Corrado Passera, ministro de Desarrollo Económico, es director ejecutivo de Intesa Sanpaolo; Elsa Fornero, ministra de Trabajo y profesora de economía de la Universidad de Turín, ocupa la vicepresidencia de Intesa Sanpaolo; Francesco Profumo, ministro de Educación e Investigación y rector de la Universidad Politécnica de Turín, es director de UniCredit Private Bank y de Telecom Italia –controlada por Intesa Sanpaolo, Generali y Mediobanca– y ya pasó por Pirelli; Piero Gnudi, ministro de Turismo y Deportes, es gerente de UniCredit Group; Piero Giarda, encargado de las relaciones con el Parlamento, profesor de Finanzas Públicas de la Universidad Católica de Milán, es vicepresidente del Banco Popolare y gerente de Pirelli. En cuanto a Monti, fue asesor de Coca Cola y de Goldman Sachs, y director de Fiat y de Generali.

No tan distintos

Si bien los dirigentes socialistas europeos carecen actualmente de palabras lo suficientemente duras como para calificar la omnipotencia de los “mercados financieros”, la reconversión de los ex referentes del social-liberalismo se opera sin que sus antiguos compañeros expresen realmente su indignación. El ex primer ministro de los Países Bajos, Wim Kok, integró los directorios de los trusts neerlandeses ING, Shell y KLM. Su homólogo alemán, el ex canciller Gerhard Schröder, también se recicló en el ámbito privado como presidente de la empresa Nord Stream AG (joint-venture Gazprom/E.ON/BASF/GDF Suez/Gasunie), gerente del grupo petrolero TNK-BP y asesor para Europa de Rothschild Investment Bank. Esta trayectoria a primera vista sinuosa en realidad no tiene nada de singular. Varios antiguos miembros de su gabinete, miembros del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), también cambiaron el traje de funcionario público por el de hombre de negocios: el ex ministro del Interior Otto Schilly asesora actualmente al trust financiero Investcorp (Bahrein), donde se encontró con el canciller austríaco conservador Wolfgang Schüssel, el vicepresidente de la Convención Europea Giuliano Amato o incluso Kofi Annan, ex secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El ex ministro de Economía y Trabajo alemán, Wolfgang Clement, es socio de la firma RiverRock Capital y gerente de Citigroup Alemania. Su colega, Caio Koch-Weser, secretario de Estado de Finanzas de 1999 a 2005, es vicepresidente del Deutsche Bank. Finalmente, el ministro de Finanzas del primer gobierno de Angela Merkel, el SPD Peer Steinbrück, es gerente de ThyssenKrupp. En cuanto a los “dignos herederos” (3) de Margaret Thatcher y ex líderes del Partido Laborista, juraron a su vez lealtad a las altas finanzas: el ex ministro de Relaciones Exteriores David Miliband asesora a las empresas VantagePoint Capital Partners (Estados Unidos) e Indus Basin Holdings Ltd. (Pakistán); el ex Comisario Europeo de Comercio, Peter Mandelson, trabaja para el banco de negocios Lazard; en cuanto al mismo Anthony Blair, ejerce simultáneamente los cargos de asesor de la empresa suiza Zurich Financial Services y administrador del fondo de inversión Landsdowne Partners y el de presidente del comité consultivo internacional de JPMorgan Chase, junto a Annan y Henry Kissinger.

Esta enumeración que lamentamos infligirle al lector resulta sin embargo indispensable cuando los medios de comunicación omiten constantemente dar a conocer los intereses privados de las personalidades públicas. Más allá de la porosidad entre dos mundos que se muestran fácilmente como distintos –si no opuestos–, la identificación de sus dobles agentes es necesaria para la buena comprensión del funcionamiento de los mercados financieros.

Así, y contrariamente a una idea en boga, las finanzas tienen uno o, más bien, varios rostros (4). No el del jubilado de Florida o el pequeño tenedor europeo complacientemente descrito por la prensa, sino más bien los de una oligarquía de propietarios y administradores de fortunas. Peyrelevade recordaba en 2005 que el 0,2% de la población mundial controlaba la mitad de la capitalización bursátil del planeta (5). Estas carteras son administradas por bancos (Goldman Sachs, Santander, BNP Paribas, Société Générale, etc.), empresas de seguros (AIG, AXA, Scor, etc.), fondos de pensión o inversión (Berhshire Hathaway, Blue Ridge Capital, Soros Fund Management, etc.); instituciones que invierten además sus propios fondos.

Esta minoría especula con la cotización de las acciones, de la deuda soberana o de las materias primas, gracias a una gama casi ilimitada de productos derivados que revelan la inagotable inventiva de los ingenieros financieros. Lejos de representar el resultado “natural” de la evolución de economías maduras, los “mercados” constituyen la punta de lanza de un proyecto que, tal como advierten los economistas Gérard Duménil y Dominique Lévy, fue “concebido para incrementar los ingresos de la clase alta” (6). Un éxito innegable: el mundo cuenta actualmente con alrededor de 63.000 “centimillonarios” (poseedores de al menos 100 millones de dólares), que representan una fortuna combinada de aproximadamente 40 billones de dólares (es decir, un año de Producto Interno Bruto mundial).

Irresponsables de ayer, sabios de hoy

Esta encarnación de los mercados puede resultar molesta, pues a veces es más cómodo luchar contra molinos de viento. “En esta batalla que se libra, voy a decirles cuál es mi verdadero adversario –exclamaba el entonces candidato socialista a la elección presidencial francesa, François Hollande, en su discurso de Bourget (Seine-Saint-Denis), el pasado 22 de enero–. No tiene nombre, ni rostro, ni partido; nunca presentará su candidatura, nunca será, pues, elegido. Este adversario es el mundo de las finanzas”. Atacar a los verdaderos actores de la alta banca y de la gran industria habría podido conducirlo igualmente a nombrar a los dirigentes de los fondos de inversiones que deciden, con plena conciencia, lanzar ataques especulativos sobre la deuda de los países del Sur de Europa. O incluso, a cuestionar el doble rol de algunos de sus asesores, sin olvidar el de sus (ex) colegas socialistas europeos que pasaron de una Internacional a la otra.

Al elegir como jefe de campaña a Pierre Moscovici, vicepresidente del Círculo de la Industria, un lobby que reúne a los dirigentes de los principales grupos industriales franceses, el candidato socialista señalaba a los “mercados financieros” que decididamente alternancia socialista ya no rimaba con ruptura revolucionaria. ¿Acaso no estimó Moscovici que “no había que tenerle miedo al rigor”, al afirmar que en caso de triunfar, los déficits públicos serían “reducidos a partir de 2013 por debajo del 3% (…), cueste lo que cueste”, lo que implicaría “tomar las medidas necesarias”? (7).

Figura obligatoria de la comunicación política, la denuncia de los “mercados financieros”, tan virulenta como inofensiva, sigue siendo hasta ahora letra muerta. Al igual que el presidente Barack Obama, que otorgó su indulto presidencial a los responsables estadounidenses de la crisis, los dirigentes del Viejo Continente perdonaron en muy poco tiempo los excesos de los especuladores “ávidos” que ponían en el banquillo de los acusados. Sólo quedaba entonces recuperar el prestigio injustamente mancillado de los dignos representantes de la oligarquía. ¿Cómo? Designándolos a la cabeza de comisiones encargadas de elaborar nuevas reglas de conducta para los mercados, ¡por supuesto! De Paul Volcker (JPMorgan Chase) a Mario Draghi (Goldman Sachs), pasando por Jacques de Larosière (AIG, BNP Paribas), Lord Adair Turner (Standard Chartered Bank, Merrill Lynch Europe) o incluso el barón Alexandre Lamfalussy (CNP Assurances, Fortis), todos los coordinadores encargados de brindar una respuesta a la crisis financiera mantenían estrechos lazos con los más importantes operadores privados del sector. Los “irresponsables” de ayer, como por obra de gracia, acababan de metamorfosearse en “sabios” de la economía, alentados por los medios de comunicación e intelectuales dominantes que, poco tiempo antes, no tenían palabras lo bastante duras como para denunciar la “suficiencia” y la “ceguera” de los banqueros.

Finalmente, ya no existen dudas de que algunos especuladores hayan podido sacar provecho de las crisis que se sucedieron estos últimos años. Sin embargo, el oportunismo y el cinismo del que dan muestras los “depredadores” en cuestión no debe hacer olvidar que contaron, para alcanzar sus objetivos, con el apoyo de las más altas esferas del Estado. ¿Acaso John Paulson, luego de haber ganado más de 2.000 millones de dólares en la crisis de las subprime, de la que fue el principal beneficiario, no contrató al ex patrón de la Reserva Federal, Alan Greenspan, entonces asesor de Pimco (Deutsche Bank), uno de los principales acreedores del Estado estadounidense? Y qué decir de los principales administradores internacionales de hedge funds: el ex presidente del National Economic Council (bajo el gobierno de Obama) y ex secretario del Tesoro de William Clinton, Lawrence Summers, fue director ejecutivo de la firma D.E. Shaw (32.000 millones de dólares de activos); el fundador del grupo Citadel Investment, Ken Griffith, oriundo de Chicago, financió la campaña del actual presidente de Estados Unidos; en cuanto a George Soros, contrató los servicios del laborista Lord Malloch-Brown, ex director del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo…

Las finanzas tienen rostros: se los puede ver desde hace mucho tiempo en los pasillos del poder.

NOTAS

1. Jean Peyrelevade, Le Capitalisme total, Seuil/La République des Idées, París, 2005, págs. 37 y 91.

2. Anne Le Nir, “En Italie, Mario Monti réunit un gouvernement d’experts”, www.la-croix.com, 16-11-11; Guillaume Delacroix, “Le gouvernement Monti prêt à prendre les rênes de l’Italie”, www.lesechos.fr, 16-11-11.

3. Keith Dixon, Un Digne héritier. Blair et le thatchérisme, Liber/Raisons d’Agir, París, 2000.

4. Léase “Où se cachent les pouvoirs”, Manière de voir, N° 122, abril-mayo de 2012 (en kioscos).

5. Jean Peyrelevade, Le Capitalisme total, ob. cit. 1% de los franceses posee el 50% de las acciones.

6. Gérard Duménil y Dominique Lévy, The Crisis of Neoliberalism, Harvard University Press, Cambridge (MA), 2011.

7. “Pierre Moscovici: ‘Ne pas avoir peur de la rigueur’”, www.lexpress.fr, 8-11-11.

* Profesor de la Universidad de Liège. Autor de La Finance imaginaire. Anatomie du capitalisme: des “marchés financiers” à l’oligarchie, Aden, Bruselas, 2011.

Traducción: Gustavo Recalde

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