
El día que Michelle Obama lució sus guantes verdes en la toma de posesión de su esposo, la web de J. Crew, la tienda de moda joven que los vendía, se colapsó. La gente iba de la televisión a la web para obtener más información sobre los guantes.
Así funcionan las cosas hoy. No sólo no hay contradicción entre la television y la web, sino que la primera apoya de manera sustancial a la segunda. Y viceversa.
Mis hijos lo saben muy bien. Bruno, con siete meses, acaricia y golpea al gato Talking Tom de mi iPad mientras sigue fascinado ya las imágenes de Clan Tv. Clara y Daniela (13 y 9 años) y Celia y Luis (15), chatean en Tuenti y con la Blackberry (el último hit de los adolescentes hoy), pero no se pierden sus series preferidas que, por supuesto, quieren ver completas en pantalla de televisión, y a la hora en la que las ve todo el mundo. Luego van a internet y buscan más. Si ven un anuncio en televisión de algo que les gusta, van luego a mirar a la computadora. A veces lo comparten con sus amigos.
Eso que vemos en casa es lo que han cuantificado en un estudio muy interesante, Dan Zigmond de Google, y Horst Stipp de NBC, y que han resumido en una excelente presentación de diapositivas (¡gracias como siempre, Josué!):
- Los jóvenes entre 18 y 24 años (en Estados Unidos) dedican tres horas y media al día a la televisión, la mitad que sus mayores. Pero el resto del tiempo están entreteniéndose con el ordenador (otras tres horas), y con el móvil (tres cuartos de hora).
- Pero el 60 por ciento hace dos o más cosas a la vez: es “multipantalla”.
- De hecho, los “multipantalla” ven tres veces más televisión que aquellos que sólo ven televisión. Es decir, cuanto más estás en internet, más televisión ves, curiosamente.
- El interés por los guantes de Michelle en la toma de posesión de Obama es un buen ejemplo. Las búsquedas en internet de la película “Cómo entrenar a tu dragón” se multiplicaron por diez al emitir un anuncio en televisión durante los Juegos de Vancouver. Los mismo pasó con el coche Nissan Leaf, que vió multiplicar por veinte sus búsquedas en la web.
En conclusión: coherencia entre la comunicación de la web y de los medios tradicionales; buen posicionamiento en los buscadores; buena capacidad en los servidores para que no se caigan cuando damos publicidad convencional; y conciencia de que nuestros jóvenes, adultos de mañana, están mirando varias pantallas a la vez.