Entradas con la etiqueta ‘2.0’

Twitter y Facebook, dos analistas más que aclaran

Lunes, 28 de febrero de 2011

Quien lee de vez en cuando por aquí, sabe que tomo con mucha precaución, incluso con escepticismo, el papel de las redes sociales en la generación de movimientos sociales. Antes de las revueltas del mundo árabe, ya había señalado Malcolm Gladwel en un artículo que ha generado mucho debate (y que recogimos aquí), que la poca disciplina y el poco compromiso de la web no bastan para generar movimientos sociales fuertes.

Tiempo después me referí aquí al verdadero (y muy analógico) origen de las revueltas: una organización serbia y unas ideas de resistencia pacífica de origen estadonidense.

Dos personas que saben bien de qué hablan, Manuel Castells, en La Vanguardia (gracias Diana), yMoisés Naím en El País, han recogido en estos últimos días los mismos principios: sí, Facebook y Twitter pueden ayudar, pero ni bastan ni son esenciales.

(Por cierto, Javier Valenzuela hizo ayer un extraordinaro perfil  de Gadafi, como personaje de novela, muy del gusto del mejor storytelling).

Los guantes de Michelle: jóvenes multipantalla de la televisión a la web

Viernes, 4 de febrero de 2011

 

El día que Michelle Obama lució sus guantes verdes en la toma de posesión de su esposo, la web de J. Crew, la tienda de moda joven que los vendía, se colapsó. La gente iba de la televisión a la web para obtener más información sobre los guantes.

Así funcionan las cosas hoy. No sólo no hay contradicción entre la television y la web, sino que la primera apoya de manera sustancial a la segunda. Y viceversa.

Mis hijos lo saben muy bien. Bruno, con siete meses, acaricia y golpea al gato Talking Tom de mi iPad mientras sigue fascinado ya las imágenes de Clan Tv. Clara y Daniela (13 y 9 años) y Celia y Luis (15), chatean en Tuenti y con la Blackberry (el último hit de los adolescentes hoy), pero no se pierden sus series preferidas que, por supuesto, quieren ver completas en pantalla de televisión, y a la hora en la que las ve todo el mundo. Luego van a internet y buscan más. Si ven un anuncio en televisión de algo que les gusta, van luego a mirar a la computadora. A veces lo comparten con sus amigos.

Eso que vemos en casa es lo que han cuantificado en un estudio muy interesante, Dan Zigmond de Google, y Horst Stipp de NBC, y que han resumido en una excelente presentación de diapositivas (¡gracias como siempre, Josué!):

  • Los jóvenes entre 18 y 24 años (en Estados Unidos) dedican tres horas y media al día a la televisión, la mitad que sus mayores. Pero el resto del tiempo están entreteniéndose con el ordenador (otras tres horas), y con el móvil (tres cuartos de hora).
  • Pero el 60 por ciento hace dos o más cosas a la vez: es “multipantalla”.
  • De hecho, los “multipantalla” ven tres veces más televisión que aquellos que sólo ven televisión. Es decir, cuanto más estás en internet, más televisión ves, curiosamente.
  • El interés por los guantes de Michelle en la toma de posesión de Obama es un buen ejemplo. Las búsquedas en internet de la película “Cómo entrenar a tu dragón” se multiplicaron por diez al emitir un anuncio en televisión durante los Juegos de Vancouver. Los mismo pasó con el coche Nissan Leaf, que vió multiplicar por veinte sus búsquedas en la web.

En conclusión: coherencia entre la comunicación de la web y de los medios tradicionales; buen posicionamiento en los buscadores; buena capacidad en los servidores para que no se caigan cuando damos publicidad convencional; y conciencia de que nuestros jóvenes, adultos de mañana, están mirando varias pantallas a la vez.

Mubarak, prisionero del Efecto Streisand

Jueves, 3 de febrero de 2011

“Efecto Streisand”: Cuanto más intentas que algo desaparezca de internet, más alimentas el interés de la gente y más se propaga el contenido.

El nombre fue creado por el bloguero Mike Masnick, a partir del intento de la cantante Barbara Streisand, en 2003, de sacar de internet las fotos de su mansión en Malibú. Las fotos habían sido colgadas en una web que documentaba la erosión de la costa de California. Nadie habría reparado en el detalle de que una de las casas era la de Streisand, hasta que ella se empeñó – seguramente con razón - en defender la ilegalidad de la publicación, por la que pidió 50 millones de dólares. Cientos de blogueros se solidarizaron con la publicación y la casa de Streisand se vio por todos lados.

Casos recientes o menos recientes de “efecto Streisand”:

  • Las fotos de las hijas de Zapatero, que rodaron y rodaron, mil veces modificadas, cuando alguien se empeñó en que era ilegal publicarlas después de que la Casa Blanca las colgara brevemente en su servidor.
  • Wikileaks: cuando alguien intentó boicotear las páginas con los cables secretos del Departamento de Estado de EE.UU., la reacción de miles de usuarios fue la de proteger el sitio, acogiendo sus páginas.
  • La Iglesia de la Cieciología trató de eliminar un vídeo de Tom Cruise: el resultado fue la multiplicación de su impacto.
  • Las fotos de las fiestas en Villa Certosa, que, sin éxito, al menos fuera de Italia, Berlusconi intentó ocultar.

Hay una web entera dedicada al “efecto Streisand” en diversos ámbitos.

En un principio, Mubarak debió pensar que lo mejor era eliminar Internet para que la gente no fuera llamada a la rebelión. Lo único que logró fue sublevar más al personal.

Si eres un dictador inteligente, lo mejor que puedes hacer es seguir el “efecto Putin”: ofrece pan y circo al personal, añade una legión de jóvenes defensores de tu causa, y olvídate de los críticos. Así lo hacen Chávez, Hu Jintao y tantos otros autoritarios 2.0.

CiU me echa la culpa de que Montilla siga siendo presidente en Cataluña (¡Ojalá!)

Martes, 16 de noviembre de 2010

CiU ha tenido una buena idea. Permite peronalizar un vídeo en el que un supuesto informativo de televisión da la gran noticia: ya se ha descubierto a la persona que ha permitido que “el tripartito siga gobernando Calaluña por un solo voto”.  A partir de ahí, se va viendo en el reportaje como la prensa recoje el nombre del individuo, se montan manifestaciones en la puerta de su casa, o Sarkozy y Obama señalan supuestamente las nefastas consecuencias del voto de ese desaprensivo. Aquí está el video tal como queda con mi nombre.

Una muestra más de lo que se puede hacer con Internet. Sin embargo, debe saberse que la mayor repercusión del vídeo ha venido por la cobertura amplísima que se le ha dado en los medios convencionales. Por ejemplo, en Televisión, en radio y en prensa escrita.

La “cooperativa política”, gran invento de los socialistas franceses

Jueves, 11 de febrero de 2010

Anoche tomaba un vino blanco en el hotel con Bruno Denoyelle, que trabaja en Comunicación con Sarkozy. Estamos en la Ciudad de México en un seminario internacional que monta el ITAM. Bruno es un buen profesional de la cosa. En su presentación ha contado las nuevas iniciativas en la red de los socialistas franceses, de hermoso nombre y precioso grafismo. La Cooperativa Política, se llama. Ahí uno o una puede aportar ideas, movilizarse, compartir, etc. Claro que los conservadores de Sarkozy tontos no son, y tienen una red también envidiable, llamada “Los creadores de lo posible” (recordemos que el eslogan de Sarkozy fue en 2007, ”Juntos todo es posible”).  

Sigo sorprendido de recibir más información del Gobierno de Obama a través del correo electrónico, y más llamadas a la movilización para la defensa de la reforma de la salud en Estados Unidos, que de mi propio Gobierno. ¿Por qué no me llaman a la movilización? ¿Por qué no me explican lo que piensan y me pasan un par de argumentos? ¿Cuánto cuesta montar un buen sistema de difusión de información?

El síndrome “Roberto Carlos”

Jueves, 10 de diciembre de 2009

También lo contó Juan Carlos Gozzer: todos los políticos quieren tener un millón de amigos en Facebook, twittear y tener miles de seguidores. Y, para qué, se pregunta uno. Para qué quieres tener un millón de amigos si no sabes qué hacer con ellos? Síndrome Roberto Carlos. No: primero tu estrategia, tu relato, y no uno sino diez millones de amigos dispuestos a difundirlo. Pero no basta con tener en Facebook muchos seguidores pasivos. Entre ellos, naturalmente, están tus convencidos, tus familiares y tus pelotas de turno. Conviértelos en conectores y en apóstoles de tu buena nueva, o el millón de amigos no servirá para nada. Salud.

Las tres claves de la protesta 2.0

Jueves, 8 de octubre de 2009

A los franceses les encanta la protesta. Su tradición política, desde la Revolución, es de protesta. Francia es una sociedad politizada y participativa como pocas.  Como dice la revista Time (31 de agosto, artículo de Bruce Crumley), las huelgas son a Francia como el vino, el queso o los escarceos extramatrimoniales.

La web ha cambiado (es un lugar común decirlo), las formas de reclamar y de manifestarse. Un pequeño grupo de activistas puede ahora, con audacia, conocimiento de los medios y mucho humor, lograr los efectos que hace sólo una década, necesitaban movilizar a millones de personas.

Hace cuatro años, Julien Bayou, de 29 años, Manuel Domergue y Lionel Primaut, con una cincuentena de treintañeros, han ido localizando los asuntos que preocupan a los jóvenes franceses: desempleo juvenil por encima del 25%, precios del alquiler y de otros bienes básicos, pobreza, futuro incierto… Y se han movilizado en la web para reclamar mejoras.

El secreto parece ser haber identificado causas individuales y “pequeñas”, bien acotadas. Una reciente, abanderada por el colectivo Generación Precaria, ha sido la defensa contra las grandes compañías que utilizan estudiantes mal pagados en lugar de contratar trabajadores tradicionales. Generación Precaria sólo tiene 10 miembros a tiempo completo, pero atrae a cientos con sus campañas virales imaginativas. En otra movida interesante, el grupo Salvar a los Ricos, felicitó hace unos meses al hijo de Sarkozy por proteger a la elite económica de los embates de la crisis. “Tenemos que encontrar formas más eficientes que manifestarnos con caras tristes bajo la lluvia”, dice Julien Bayou. Aquí están las tres claves para hacerlo con eficacia:

1. En red: muévete en las redes sociales, con el correo electrónico y con la web. Pero graba en vídeo para asegurarte de que la protesta dura y sube a la televisión.

2. Con creatividad: usa el humor, el impacto, la sorpresa, lo absurdo. Logra que la gente quiera partipar también por pura diversión.

3. Atrae a la prensa: los medios tradicionales son la clave para que la protesta tenga impacto. Tienes que lograr que los medios convencionales, la televisión en particular, consideren que tu historia es irrestible, porque es visual e impactante.