Archivo de la categoría ‘Opinión pública’

Los 18 atributos de los mentirosos profesionales

Jueves, 14 de julio de 2011

Alguno de los lectores se interesará para aplicarlos (?!), y algún otro para detectarlos. Pero aquí están las características encontradas por un equipo de psicólogos alemanes y británicos,  en en los mentirosos más eficaces.  La “mentira” tiene una relación contradictoria pero promiscua con la política. Puesto que la política es mucho más la defensa de “lo nuestro” frente a lo de “los otros”, que una búsqueda racional de lo que tenemos en común, hay una tendencia a engañarse a sí mismo y a engañar a los demás verdaderamente notable. En fin, aquí están los atributos (bien resumidos por Bering in Mind):

1) Capacidad de manipulación. Los maquiavélicios son mentirosos pragmáticos, que no son temerosos ni ansiosos. En las conversaciones intentan dominar, pero también están relajados y se muestran con control y confiados. 

2) Actores. Los buenos actores son buenos mentirosos. Y viceversa, claro. 

3) Expresividad. Las primeras impresiones han de ser buenas, por lo que los buenos mentirosos suelen ser expresivos en sus gestos.

4) Atracción física. La gente atractiva es juzgada como más honesta que la gente menos atractiva. 

5) Naturalidad. Los buenos de verdad parecen espontáneos, por ejemplo cuando se adaptan a cambios abruptos en un discurso.

6) Experiencia. Cuanta más se tiene, mejor se hace. Quienes tuvieron éxito mintiendo previamente aprendieron a manejar mejor sus emociones.

7) Confianza. Cuanto más confías en ti mismo, más preparado estás. Tienes que creer en tu capacidad para convencer a los demás.

8) Camuflaje emocional. Los mentirosos ocultan sus verdaderas emociones con habilidad, a veces suscitando la emoción exactamente contraria.

9) Elocuencia. Los buenos saben manejar las palabras y dedican tiempo a prepararlas.

10) Buena preparación. Quien improvisa es más vulnerable a la detección. 

11) Respuestas no verificables. Por ejemplo diciendo “La verdad es que no me acuerdo…”.

12) Frugalidad en la información. Cuanto menos se diga, menos vulnerable se es a la detección de mentiras o medias verdades.

13) Pensamiento original. Los buenos mentirosos saben adaptarse a lo inesperado de forma sorprendente, con argumentos nuevos.

14) Pensamiento rápido. Los “ehhh..” y “mmm…” indican engaño. Los buenos responden con rapidez. 

15) Inteligencia. Es más fácil decir la verdad que mentir, por lo que para mentir bien es necesario tener una actividad cerebral por encima de lo común.

16) Buena memoria. Hay que recordar lo que uno ha dicho, claro.

17) Adherencia a la verdad. En realidad, es más fácil versionar sobre la verdad que inventar por completo una historia nueva. (((Yo creo que es aquí donde ancla la política su labor: en la necesidad de dar al mundo sentido verosímil))).

18) Decodificación. La habilidad de detectar la sospecha en quien escucha para hacer los ajustes necesarios es esencial.

Dos libros superventas en su momento son recomendables para este nuevo-maquiavelismo del siglo XXI. Los dos del mismo autor, Robert Greene: Las 8 leyes del poder  y El arte de la seducción.

Las 48 “leyes del poder” son las siguientes:

  1. Nunca le haga sombra a su amo
  2. Nunca confíe demasiado en sus amigos; aprenda a utilizar a sus enemigos
  3. Disimule sus intenciones
  4. Diga siempre menos de lo necesario
  5. Casi todo depende de su prestigio; defiéndalo a muerte
  6. Busque llamar la atención a cualquier precio
  7. Logre que otros trabajen por usted, pero no deje nunca de llevarse los laureles
  8. Haga que la gente vaya hacia usted y, de ser necesario, utilice la carnada más adecuada para lograrlo
  9. Gane a través de sus acciones, nunca por medio de argumentos
  10. Peligro de contagio: evite a los perdedores y los desdichados
  11. Haga que la gente dependa de usted
  12. Para desarmar a su víctima, utilice la franqueza y la generosidad en forma selectiva
  13. Cuando pida ayuda, no apele a la compasión o a la gratitud de la gente, sino a su egoísmo
  14. Muéstrese como un amigo pero actúe como un espía
  15. Aplaste por completo a su enemigo
  16. Utilice la ausencia para incrementar el respeto y el honor
  17. Mantenga el suspenso. Maneje el arte de lo impredecible
  18. No construya fortalezas para protegerse: el aislamiento es peligroso
  19. Sepa con quién está tratando: no ofenda a la persona equivocada
  20. No se comprometa con nadie
  21. Finja candidez para atrapar a los candidos: muéstrese más tonto que su víctima
  22. Utilice la táctica de la capitulación. Transforme la debilidad en poder
  23. Concentre sus fuerzas
  24. Desempeñe el papel de cortesano perfecto
  25. Procure recrearse permanentemente
  26. Mantenga sus manos limpias
  27. Juegue con la necesidad de la gente de tener fe en algo, para conseguir seguidores incondicionales
  28. Sea audaz al entrar en acción
  29. Planifique sus acciones de principio a fin
  30. Haga que sus logros parezcan no requerir esfuerzos
  31. Controle las opciones: haga que otros jueguen con las cartas que usted reparte
  32. Juegue con las fantasías de la gente
  33. Descubra el talón de Aquiles de los demás
  34. Actúe como un rey para ser tratado como tal
  35. Domine el arte de la oportunidad
  36. Menosprecie las cosas que no puede obtener: ignorarlas es la mejor de las venganzas
  37. Arme espectáculos imponentes
  38. Piense como quiera, pero compórtese como los demás
  39. Revuelva las aguas para asegurarse una buena pesca
  40. Menosprecie lo que es gratuito
  41. Evite imitar a los grandes hombres
  42. Muerto el perro, se acabó la rabia
  43. Trabaje sobre el corazón y la mente de los demás
  44. Desarme y enfurezca con el efecto espejo
  45. Predique la necesidad de introducir cambios, pero nunca modifique demasiado a la vez
  46. Nunca se muestre demasiado perfecto
  47. No vaya mas allá de su objetivo original; al triunfar, aprenda cuándo detenerse
  48. Sea cambiante en su forma

 

Un exministro americano explica el problema de la economía en 2 minutos, ¡y además sabe dibujar!

Lunes, 20 de junio de 2011

Acabo de recibirlo de MoveOn, la organización progresista que apoya a Obama. Robert Reich, quien fuera con Clinton secretario (ministro) de Empleo, profesor prestigioso, comentarista habitual en medios,  explica el problema de la economía estadounidense, en menos de dos minutos quince, y con dibujitos, y sin prisa. Impresionante.

Obama lleva años contando que está luchando contra los defectos del pasado, que beneficiaron a los ricos frente a la clase media trabajadora. Aquí en España Zapatero lleva años diciendo que no hay más remedio que plegarse a los mercados, a Bruselas y a los bancos…

El poder de una metáfora: el crimen como “virus” o como “bestia”

Lunes, 6 de junio de 2011

La manera en que hablamos de ideas complejas y abstractas está envuelta en metáforas. En cinco experimentos investigamos cómo esas metáforas influyen en la la manera de razonar sobre asuntos complejos y de buscar información sobre ellos. Encontramos que incluso la más sutil evocación de una metáfora (en una sola palabra) puede tener una poderosa influencia en cómo la gente trata de resolver problemas sociales como el crimen, y cómo busca información para tomar decisiones “bien informadas”. Resulta muy interesante descubrir que la influencia del efecto de enmarcado de la metáfora es encubierta: la gente no reconoce la influencia de las metáforas en sus decisiones; en su lugar, la gente apunta a información más “sustantiva” (a menudo numérica) como el motivador de su decisión. Las metáforas en el lenguaje parecen evocar estructuras de conocimiento consistentes en sus marcos, e invitan a hacer inferencias que son estructuralmente consistentes. Lejos de ser meras florituras retóricas, las metáforas tienen profundas influencias en cómo conceptualizamos y actuamos con respecto a importantes asuntos sociales. Vemos que incluso la exposición a una sola metáfora puede producir diferencias sustanciales en la opinión sobre cómo resolver problemas sociales: diferencias que son más grandes, por ejemplo, que las diferencias preexistentes en la opinión que tienen demócratas y republicanos.

Este es el resumen de un interesantísimo artículo académico de dos profesores de psicología de Stanford, que demuestran la fuerza que tiene una metáfora (y el marco expresado con ella) en la opinión de la gente: si planteas que el delito es un “virus” que “infecta” a una sociedad, entonces los ciudadanos optan por políticas más progresistas: educación, prevención, reinserción… Pero si presentas el delito como un bestia a la que hay que enfrentarse, entonces la gente opta por políticas más conservadoras: mano dura contra los delincuentes, penas más duras, más policía…

El nacimiento de la “homepage”

Viernes, 27 de mayo de 2011

 

En los años 10, 20 y 30 del siglo XX, un tipo se subía al andamio o la escalera, y, en 140 caracteres o menos, ponía a la vista de todo el mundo las noticias que llegaban vía telégrafo primero, teléfono después. Miles se enteraban por esa vía. Era la puerta del Boston Globe. Hoy las sedes de muchos periódicos en muchos lugares muestran en tiempo real la evolución de las noticias de manera electrónica.

(La primera foto está fechada el 14 de abril de 1945, día de la muerte de Roosevelt; la segunda, muy anterior, es del 28 de octubre de 1925, durante una “retransmisión” deportiva. Estas y otras fotos preciosas aquí).

El cuestionable efecto revolucionario de Twitter

Martes, 24 de mayo de 2011

Decía aquí hace unos días, que te presentaría un estudio con evidencia empírica de que Twitter tuvo un efecto muy limitado en las revueltas de la Primavera Arabe en Oriente Medio y el Magreb. Por supuesto, todos sabemos el truco: dices que los nuevos medios están generando una revolución, y los medios tradicionales caen fascinados y lo cubren, lo cual alimenta a los nuevos medios, y eso alimenta a los medios tradicionales y eso a los nuevos medios, y así en una cadena…

Pero, efectivamente, el estudio, que puedes ver aquí, demuestra que la inmensa mayoría de la actividad en Twitter sobre los países árabes (Egipto, Túnez, Libio, Bahrein, Yemen, Jordania, Siria…) fue producida desde el exterior. Es posible que en parte por gente de la diáspora de cada uno de esos países, pero desde fuera. Twitter no respondía masivamente a lo que pasaba allí, sino a lo que los medios tradicionales decían en otros países que pasaba allí. En los gráficos que puedes ver en el estudio, se observan los picos de acción en respuesta desde otros países a los eventos principales, como la dimisión de Mubarak o la toma de la residencia de Gadafi y el discurso de su hijo.

15M: maravillosa “Revolución express”

Viernes, 20 de mayo de 2011

Pobres sindicalistas. Se han dejado las horas en las mesas de negociación con empresarios. Muchos de ellos han perdido dinero y tiempo convocando y participando en huelgas contra las reformas. Padres y madres de familia, muchos en paro o con salarios bajos, sufriendo las consecuencias del dominio de la banca y la especulación en la vida de la gente. Convocaron a cientos de miles en las calles… Y ahora vienen unos cuantos miles de chavales y les roban el escenario, gracias a la fascinación de los medios de comunicación por lo festivo, lo horizontal y lo distinto. Y gracias al componente festivo de las protestas, tan atractivo para los jóvenes.

¿Qué harán dentro de una o dos semanas? Pasarán los camiones de basura y lo dejarán todo limpito. Los chavales se irán a su casa y no quedará nada. Si algo quedara, será una plataforma que se instalará en el sistema: quizá serán recibidos por el presidente del Gobierno y por el líder de la Oposición, y poco más. Aún así, bienvenidos a la revolución express, jóvenes y mayores: hacía falta la protesta, la indignación, la pura expresión de queja porque la economía mande en la gente y no la gente en la economía. Es sano, muy sano, retomar la narrativa de “los débiles frente a los poderosos”.

¿Qué hay de original en sus demandas? No mucho, pero gracias a ellos se multiplica su impacto. Todas sus reclamaciones están ya en decenas de manifiestos, programas electorales y plataformas previas. Contra la Ley Sinde, por la Tasa Tobin o similar, por la educación y la sanidad públicas, por el transporte barato, por la reforma electoral… Quizá si hicieran una memoria económica de sus propuestas lo verían de otra manera, por otro lado. Pero lo cierto es que han actuado, están actuando, como un altavoz mundial de lo que antes estaba disperso y acallado.

¿Similitudes con las revueltas en Oriente Próximo y el Magreb? Por dios, un respeto. Allí murió un tipo quemado a lo bonzo, había unos dictadores que ahora están escondidos, se enfrentaron a los tanques y las pistolas, y de allí surgió una guerra con participación internacional. Estos jóvenes más o menos acomodados (urbanos, formados, estudiantes de unos veintitantos y con menos paro que en la media nacional, según análisis de El País de hoy), son la expresión lúdica de un cabreo y una indignación comprensible y lógica, pero más lúdica que militante. Pero merecen un respeto: podrían estar haciendo botellón y están haciendo algo necesario y estimulante.

Habrá cientos de miles mañana y pasado. Claro, tampoco es difícil: vas por allí y te tomas una cerveza al sol de primavera. Nadie se atreverá a desalojarlos. Sería un suicidio político para quien lo hiciera. La gente bailará y disfrutará de la idea de sentirse protagonista de algo por un rato. Revolución express y barata. Hay que leer Join the Club.

El aviso es al Gobierno, claro: Las demandas son progresistas. Los participantes son progresistas en su mayoría. Pero el Gobierno no supo o no pudo responder a esa épica de “la gente contra los poderosos”. Seguramente algo tendrá que ver tener que dar explicaciones a 27 socios de los que 22 son conservadores, y también que quienes han prestado dinero a España, al final, son unos tipos sentados en torres en Manhattan o en Londres o en Pekín.

¿Twitter? Si no fuera porque los medios han cubierto profusamente las concentraciones, en la Puerta del Sol habría ahora cincuenta como mucho. ¿Se habrán dado cuenta todos los defensores de los “medios alternativos”, que sus datos y sus sistemas de comunicación están en manos de dos empresas privadas propietarias de Twitter y Facebook? ¿Sabrán que Twitter eliminó tras las revueltas árabes los archivos de tráfico para que no pudieran analizarse? Harían bien los manifestantes reclamando también su privacidad y el derecho a un espacio público de expresión en la red.

(Un estudio reciente que traeré aquí en breve, demuestra el papel ridículo que en realidad jugó Twitter en Oriente Próximo, más allá del siempre atractivo argumento periodístico de su utilización).

Efecto nulo en las Elecciones, a menos que el PP se empeñe. Si el PP se empeña en que se desaloje aquello, y en increpar al Gobierno por no hacerlo… ellos sabrán. La extrema derecha y El Mundo parece que van por ahí. IU subirá en voto, pero eso ya estaba detectado desde antes.

Benditos los jóvenes que, aún en forma express, nos dicen que hay espacio. Sí, son alevines al lado de sus hermanos revolucionarios de otros tiempos u otros lugares. Pero esos jóvenes han decidido lanzar al mundo un mensaje de que ya está bien que manden los bancos, los políticos apoltronados, mentirosos y cobardes, y las instituciones inútiles. Sólo por eso, fuerza en la lucha, amigos.

Usted puede ser tertuliano

Miércoles, 11 de mayo de 2011

LIBROS - USTED PUEDE SER TERTULIANO: ESPAÑA A TRAVES DE SU TELEVISION

Javier Valenzuela acaba de poner en las librerías su libro Usted puede ser tertuliano: España a través de su televisión. Promete ser un divertido e ilustrativo recorrido por las frases más destacadas de nuestra historia reciente. Javier es un hiperperiodista, hoy en El País, y tertuliano (sabe de lo que habla, pues) en varios medios de comunicación en España. Javier tiene una amplísima trayectoria internacional, que incluye haber viajado con el presidente Zapatero durante año y medio como director de información internacional en Moncloa. De allí salió Viajando con ZP, una crónica sobre los viajes oficiales del presidente español, como excusa para hablar de su política exterior en los comienzos de su presidencia, desde 2004 a 2006 aproximadamente.

Por encima de todo, Javier es un amigo increíblemente divertido, culto e inteligente.

Aquí la nota sobre el libro:

España a través de su televisión: ¿Quién es quién? Y las cuarenta principales de nuestras frases televisivas inolvidables.

Historia de los útimos treinta años de España a través de la imágenes más impactantes de TV.

En las extraplanas de las casas o en las más pequeñas de los móviles, portátiles y tabletas, los españoles vemos hoy más televisión que nunca. La tendencia iniciada hace medio siglo continúa imparable y, para la gran mayoría de nosotros, la tele es la principal fuente de información, opinión, entretenimiento y publicidad. Del “Franco ha muerto” de Arias Navarro al “¿Por qué no te callas? del rey Juan Carlos, de la exhuberancia de Sabrina a la nariz de Belén Esteban, de la borrachera de Fernando Arrabal al beso de Iker y Sara tras la victoria de La Roja, pasando por el corazón, las tertulias y los debates, Javier Valenzuela da cuenta —sin prejuicios antitelevisivos y, en muchas ocasiones, en clave de humor— de la apasionada relación de la España democrática con su televisión. Un medio que, de reflejo de nuestra plural realidad, ha pasado a ser —como bien analiza el autor— forjador de esa misma realidad. Usted puede ser tertuliano también puede leerse, su parte práctica e irónica, como un manual, a contracorriente, de cómo dar bien en nuestra querida pantalla cotidiana.

Explosión “patriótica” a cuenta de bin Laden

Miércoles, 4 de mayo de 2011

GOT HIM! (BIN LADEN IS DEAD)

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Han tardado horas los fabricantes de camisetas (20 dólares), tazas ($15), abrigos para perros ($18), gorras ($15), corbatas ($35) y demás baratijas en celebrar la muerte de Bin Laden a través de una oferta numerosa de productos de gusto dudoso.

Como explica a USAToday el antropólogo Grant McCracken, autor de Chief Culture Officer: How to Create a Living, Breathing Corporation  “la gente lleva estas cosas para infligir la indignidad final a bin Laden; y 25 dólares no es mucho dinero para ganarte un puesto en el acto nacional de ponerle en ridículo.”

Esta explosión de júbilo colectivo tiene efecto, por tanto, en la cultura popular, pero su origen está en la neurología (la venganza es dulce, literalmente: satisface ciertas zonas del cerebro como lo hacen el sexo, las drogas y el rock&roll) y en la sociología (la muerte de bin Laden es el cierre de una narrativa colectiva que comenzó brutalmente con el ataque a las Torres Gemelas).

El efecto de congregación en torno al acontecimiento de la muerte del malo por el superhéroe, tan americano, se percibe en la audiencia millonaria que tuvo el discurso de Obama anunciando la operación. Con 56 millones y medio de estadounidenses (habría que añadir la gente de otros países) mirando la televisión en directo el domingo por la noche, el breve discurso de nueve minutos del presidente fue el más escuchado de su mandato.

Según las encuestas, la mejoría en la valoración de Obama es sólo relativa. Algunos datos favorables: el 93 por ciento aprueba la operación militar; el porcentaje que cree que Obama es un lider “fuerte y con decisión” ha subido cinco puntos, hasta el 58 por ciento. Otros datos más modestos: La aprobacion sólo sube un punto, cuatro todo lo más. Cuando en 2003 Bush anunció la captura de Sadam, su aprobación aumentó ocho puntos. Algunos esperan que se produzca un efecto mayor de “cierre de filas” (rally round the flag), que eleve su puntuación en los próximos días.

Canción protesta

Viernes, 29 de abril de 2011

Nada como una pieza musical de tres minutos para lograr un efecto superior al de una decena de buenos discursos políticos. Recordemos (los que podemos, aunque fuéramos niños entonces) las canciones de los últimos años del franquismo, o las canciones latinoamericanas contra los dictadores en Chile o en Argentina o en otros países, o las canciones vinculadas a la Teología de la Liberación en aquel mismo continente. Mi padre nos ponía en el Renault 12 familiar, camino del pueblo de la Mancha en donde nació mi madre, y sin solución de continuidad, las canciones de Mejía Godoy tras las de Elsa Baeza. Menos protestón sonaba luego BoneyM o Abba.  También, cómo no, las canciones de los cantautores en Estados Unidos en los 60 y 70 por los derechos civiles o contra la Guerra de Vietnam, o los baladistas franceses en el 68…

Hay un nuevo libro, 33 Revolutions per Minute: A History of Protest Songs, from Billie Holiday to Green Day, que empieza en 1939 y termina en 2008, pero resulta sólo útil para las canciones en inglés, y me parece que no está muy bien lograda la integración del texto. Es más bien una historia de cada canción. El autor, Dorian Lynskey, tiene un blog sobre el libro.  

En estos momentos, The Nation tiene abierta una encuesta para elegir la mejor canción protesta de todos los tiempos. La semana que viene publicarán los resultados.

De momento, hay una lista de canciones en inglés aquí. Y un par de trabajos que no están mal sobre la religión y la canción protesta en Latinoamérica, y sobre la canción protesta en España (del Franquismo y la Transición).

A pesar de la mala calidad del lugar, está muy bien esta recopilación de la canción protesta en América Latina.

Se está preparando en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, para septiembre de este año, un Congreso sobre “la letra de la música” y su relación con la historia y la sociedad. Interesantísimo.

¿Cómo evitar la difusión de teorías de la conspiración?

Miércoles, 20 de abril de 2011

Que el ataque a las Torres Gemelas fue en realidad organizado por la CIA (una amplia mayoría de árabes cree que el origen fue estadounidense); que el 11M en Madrid fue organizado con ETA (lo creía en su momento casi un 20 por ciento de la población española); que el hombre no llegó a la Luna sino que fue  un montaje; que la CIA (siempre la CIA) mató a Kennedy…

Una teoría de la conspiración es “el esfuerzo de explicar una práctica o un suceso con referencias a las maquinaciones de los poderosos, que se han encargado de ocultar su papel”. Así la definen Cass Sunstein y Adrian Vermeule en un trabajo muy interesante titulado “Conspiracy Theories“. Me lo pasa Oscar Santamaría y se lo agradezco.

Obviamente, no todas las teorías conspirativas son peligrosas. Hay una que se mantiene desde hace siglos, que dice que un líder misterioso llamado Papá Noël, con la ayuda de miles de elfos, trabaja en un lugar remoto para distribuir regalos a los miembros más jóvenes de la sociedad en la Nochebuena. También hay otra que habla de un ratón que colecciona dientes. Otras creencias falsas no son conspirativas: por ejemplo, que no hay cambio climático.

Las teorías conspirativas surgen y se expanden de una manera peculiar. Primero, por lo que Sunstein y Vermeule llaman “epistemologías amputadas”, es decir, por la ausencia de información correcta y racional. Por ejemplo, hay más teorías conspirativas donde la gente no tiene información libre, como en las dictaduras o los países pobres.

Segundo, los rumores y la especulación. Hay gente que se lucra con el rumor (en España tenemos algunos buenos ejemplos en las televisiones comerciales). Otra simplemente disfruta difundiendo fantasmadas.

Tercero, se producen cascadas de información, que varían en función de la información disponible, en función de la reputación de las fuentes y en función de la polarización social.

¿Qué pueden hacer los gobiernos que afrontan la difusión de una teoría de la conspiración? El dilema es relevante porque en muchas ocasiones (no siempre, claro), las teorías pueden hacer daño, poniendo en cuestión el sistema, provocando reacciones violentas o simplemente distrayendo la atención de asuntos más relevantes.

La propuesta de nuestros dos autores es la “infiltración cognitiva” en los grupos que promueven estas teorías. La infiltración cognitiva significa que se trabajen los argumentos contrarios, que se cuente con terceros creíbles que desmonten la teoría, y que se converse informalmente con los promotores de la teoría.

“Esperar y ver” cómo la teoría se agranda no suele ser rentable, porque cuando quieres actuar es demasiado tarde. Pero, por otro lado, dedicarse a desmontar todas las teorías conspirativas puede ser agotador y poco rentable. Desmontar sólo unas teorías conspirativas pero no todas, dicen los autores, tiene el efecto de legitimar todas las que no son desmontadas. En resumen, lo que parece más práctico es ser selectivos en las teorías que se trata de desmontar, y dedicar buenos esfuerzos a hacerlo, pero no dejar ninguna relevante sin tratar.

¿Dónde deben desarticularse las teorías conspirativas? ¿En el lado de la oferta – es decir, frente a los que las promueven – o en el de la demanda – ante el público? Debe encontrarse un equilibrio. Parece adecuado contar con terceros no oficiales que ayuden a aclarar la verdad: terceros aliados que deben ser expertos reconocidos por su trabajo, y que actúan “en su propio nombre”, aunque sea con información proporcionada por los gobiernos en bambalinas.

Sunstein y Vermeule proponen una vía expeditiva para desmontar teorías conspirativas, que denominan, como anuncié más arriba, “infiltración cognitiva de grupos extremistas”. Se trata básicamente de introducirse en los grupos generadores para explicar las debilidades cognitivas de la teoría: con presencia de agentes del Gobierno, y de terceros aliados, en las redes sociales, en los grupos de discusión virtuales o físicos, en los medios que los extremistas utilizan… Los autores dicen que no hay por qué ocultarse necesariamente. Algunos agentes que hablan árabe representaron al Gobierno de Estados Unidos ante los grupos de discusión on line, explicando las debilidades de algunas teorías peregrinas antiamericanas que andan por la red.

Terminan su artículo los autores con esta cita, que traduzco:

Algunas teorías conspirativas generan riesgos serios. No se limitan a minar el debate democrático; en casos extremos, pueden crear o fomentar la violencia. Si el Gobierno puede diluir esas teorías, debería hacerlo. Un problema es que sus esfuerzos pueden ser contraproductivos, porque los esfuerzos para desmontar las teorías también las legitiman. Hemos sugerido, sin embargo, que el Gobierno puede minimizar este efecto si desmonta más bien más que menos teorías, si lista los grupos que pueden ofrecer réplicas a las teorías, y si utiliza la infiltración cognitiva, diseñada para romper la epistemología amputada de los grupos que se guían por la conspiración y de las redes sociales aisladas.

Sunstein ha sido un importante asesor de Obama en estas cuestiones, y no cae muy bien a los neoconservadores, como podemos imaginar…