Qué bien ha recogido mi amigo Antonio Estella la flojera con que andan los progresistas por medio mundo, y ahora notablemente en Europa. Antonio hablá en este artículo tan recomendable de la diferencia entre “las políticas” (las que se están aplicando son de hecho progresistas) y “la política” (los gobiernos y sus líderes, entre los que domina la derecha.
Volvemos a remitirnos a los valores frente a las políticas, las emociones frente a las razones, la visión frente al puro remedio inmediato. En eso los progresistas están más débiles que sus adversarios, que parecen los genios de la gestión económica y la seguridad, cuando en opinión de algunos han sido los causantes de la crisis en que estamos, con sus políticas ultraliberales.