Entradas con la etiqueta ‘símbolo’

La historia de la caída de la estatua de Sadam

Viernes, 14 de enero de 2011

Todo el mundo recuerda esta foto, o cualquiera de los centenares que se hicieron en esos minutos. Derribada con esfuerzo y con una fuerte soga, a la vista de todo el mundo, a principios de abril de 2003, la estatua caída de Sadam Husein simbolizó la caída del dictador y, más aún, una supuesta alegría del pueblo iraquí por su “liberación”.

En un largo reportaje de Peter Maass en The New Yorker, se cuenta el desarrollo del acontecimiento. El derribo no fue decidido ni planificado, ni siquiera seguido en directo, por la Casa Blanca de Bush, pero sí por los mandos del ejército iraquí que invadían la ciudad de Bagdad en esos momentos.

En el reportaje se explica que la gran parte de las personas que estaban en la plaza en ese momento eran soldados y periodistas, y que los iraquíes en su mayoría asistieron al derribo más bien pasivos. Unos cuantos se mostraban orgullosos de tirar al suelo la gran estatua, pero eran una minoría y, además, conscientes de que posaban para las cámaras de los periodistas.

En un momento dado, un soldado subió a la cabeza de Sadam una bandera estadounidense, y los mandos le obligaron a quitarla, conscientes del efecto negativo que podía tener para el simbolismo de la ocasión. La sustituyeron a toda prisa por una bandera de Irak.

Dice el redactor que la guerra habría sido muy distinta si no se hubiera forzado ante la opinión pública la sensación de que la invasión contaba con la aprobación del pueblo de Irak, como el derribo trataba de mostrar.

Quema de libros, breve historia

Miércoles, 13 de octubre de 2010

File:NewYorkSocietyForTheSuppressionOfVice.jpg

El cretino e innombrable sacerdote de Florida que tuvo al mundo en jaque por su idea de organizar una quema pública del Corán, muy creativo no es. Quemar libros es una “afición” que ha acompañado siempre a la humanidad.

Antes no era tanto un acto simbólico como ahora, porque al quemar los libros desaparecía literalmente el conocimiento contenido en ellos; algo que hoy es casi imposible por la permanencia de los textos electrónicos y su difusión viral sin límites fronterizos.

En 213 a.C. el emperador chino Shih Huang Ti pensó que quemar todos los documentos de su imperio le haría reinaugurar la Historia. La leyenda dice que ocho siglos después el Califa Omar quemó unos 200.000 documentos de la Biblioteca de Alejandría.

En 1258 los mongoles saquearon Bagdad y se dice que las aguas del Tigris bajaban negras de tinta. Aquí en España, la conquista de Granada en 1492 vació las bibliotecas y terminó con el ambiente delicioso que se respiraba en el Reino Nazarí.  

La religión y la ideología, naturalmente, han sido el objeto y el agente de la furia. Los católicos quemaron los libros de Lutero. Los nazis quemaron los libros judíos e izquierdistas. Más recientemente, ya en la era de la televisión, en 1989 algunos radicales islamistas convocaron a la quema de los Versos Satánicos de Salman Rushdie, y en 2001 algunas ciudades estadounidenses quemaron Harry Potter por su pretendida relación la brujería.

Tienes una excelente cronología en Wikipedia: “Book burning“.

La “camisa verde olivo de mil batallas” de Fidel

Lunes, 26 de julio de 2010

 

 

Renace Fidel, o eso quieren ver algunos. Está en todos los medios de hoy la aparición del comandante, no ya con su chándal de los últimos tiempos, sino con su “camisa verde olivo de mil batallas”, tal como dice Granma, el diario oficial del régimen.

Es curioso que los medios estén destacando ese hecho como símbolo de que Fidel aún quiere mandar. Curioso porque el pantalón es azul, el acto en que reaparece muy modesto, y Fidel un octogenario.

Pero lo cierto es que el diario oficial empieza su crónica precisamente con ese detalle. Luego explica que el gran mito viviente del siglo XX se dirigió a los combatientes del Asalto del Moncada el 23 de julio de 1953 y a sus mártires. La puesta en escena es muy modesta, como puedes ver, pero ha logrado, como todo lo que hace Fidel, repercusión mundial.

Qué poderosos los símbolos, el color verde oliva entre ellos.