Archivo de la categoría ‘Historia’

Europa azul

Domingo, 7 de agosto de 2011

The Guardian ha hecho una magnífica infografía en la que se ve el color político de Europa a lo largo de los últimos años. Si pulsas el play verás cómo el continente se va coloreando de azul  conservador. Lamentablemente, no sé por qué la información no ha incluido en el mapa a día de hoy el azul de Alemania o Francia, a los que el mapa pone como neutrales, como si Sarkozy y Merkel no fueran conservadores.

(GRACIAS, RODRIGO)

McLuhan, cien años

Jueves, 28 de julio de 2011

Portrait of Marshall McLuhan by Yousuf Karsh. Copyright the Estate of Yousuf Karsh, California.

 

Hace una semana, el día 21 de julio, fue el centenario del nacimiento de Marshall McLuhan, el psicodélico académico canadiense de los medios que dijo aquello tan hipercitado: “el medio es el mensaje”; y el inventor del término “aldea global”; el gran analista de la televisión de los sesenta y setenta. Hay conmemoraciones diversas estos días.

McLuhan escribió otro librito muy poco conocido, con ricas ilustraciones de la época, hablando citándose a sí mismo, pero con un cambio de dos letras: El medio es el masaje, es el título del librito que recomiendo que veas/leas: pura psicodelia de los 70 para explicar ese efecto narcótico de los medios que adormecen contando siempre la misma historia.

Si quieres escuchar a McLuhan en entrevistas, o escuchar un par de “temas” de su – de nuevo – psicodélico disco, pincha aquí, y aquí.

Y aquí tienes una entrevista que dio a la revista Playboy, en la que McLuhan anticipa cosas que veríamos cuarenta años después.

Historia de la censura en el cine

Viernes, 15 de julio de 2011

El domingo pasado Televisión Española ofreció el primer capítulo de una historia de la censura en el cine. Son 30 minutos muy interesantes que puedes ver completos. Este domingo es el capítulo segundo. Y aquí tienes un artículo de El País con alguno de los momentos de la serie.

 

Los 18 atributos de los mentirosos profesionales

Jueves, 14 de julio de 2011

Alguno de los lectores se interesará para aplicarlos (?!), y algún otro para detectarlos. Pero aquí están las características encontradas por un equipo de psicólogos alemanes y británicos,  en en los mentirosos más eficaces.  La “mentira” tiene una relación contradictoria pero promiscua con la política. Puesto que la política es mucho más la defensa de “lo nuestro” frente a lo de “los otros”, que una búsqueda racional de lo que tenemos en común, hay una tendencia a engañarse a sí mismo y a engañar a los demás verdaderamente notable. En fin, aquí están los atributos (bien resumidos por Bering in Mind):

1) Capacidad de manipulación. Los maquiavélicios son mentirosos pragmáticos, que no son temerosos ni ansiosos. En las conversaciones intentan dominar, pero también están relajados y se muestran con control y confiados. 

2) Actores. Los buenos actores son buenos mentirosos. Y viceversa, claro. 

3) Expresividad. Las primeras impresiones han de ser buenas, por lo que los buenos mentirosos suelen ser expresivos en sus gestos.

4) Atracción física. La gente atractiva es juzgada como más honesta que la gente menos atractiva. 

5) Naturalidad. Los buenos de verdad parecen espontáneos, por ejemplo cuando se adaptan a cambios abruptos en un discurso.

6) Experiencia. Cuanta más se tiene, mejor se hace. Quienes tuvieron éxito mintiendo previamente aprendieron a manejar mejor sus emociones.

7) Confianza. Cuanto más confías en ti mismo, más preparado estás. Tienes que creer en tu capacidad para convencer a los demás.

8) Camuflaje emocional. Los mentirosos ocultan sus verdaderas emociones con habilidad, a veces suscitando la emoción exactamente contraria.

9) Elocuencia. Los buenos saben manejar las palabras y dedican tiempo a prepararlas.

10) Buena preparación. Quien improvisa es más vulnerable a la detección. 

11) Respuestas no verificables. Por ejemplo diciendo “La verdad es que no me acuerdo…”.

12) Frugalidad en la información. Cuanto menos se diga, menos vulnerable se es a la detección de mentiras o medias verdades.

13) Pensamiento original. Los buenos mentirosos saben adaptarse a lo inesperado de forma sorprendente, con argumentos nuevos.

14) Pensamiento rápido. Los “ehhh..” y “mmm…” indican engaño. Los buenos responden con rapidez. 

15) Inteligencia. Es más fácil decir la verdad que mentir, por lo que para mentir bien es necesario tener una actividad cerebral por encima de lo común.

16) Buena memoria. Hay que recordar lo que uno ha dicho, claro.

17) Adherencia a la verdad. En realidad, es más fácil versionar sobre la verdad que inventar por completo una historia nueva. (((Yo creo que es aquí donde ancla la política su labor: en la necesidad de dar al mundo sentido verosímil))).

18) Decodificación. La habilidad de detectar la sospecha en quien escucha para hacer los ajustes necesarios es esencial.

Dos libros superventas en su momento son recomendables para este nuevo-maquiavelismo del siglo XXI. Los dos del mismo autor, Robert Greene: Las 8 leyes del poder  y El arte de la seducción.

Las 48 “leyes del poder” son las siguientes:

  1. Nunca le haga sombra a su amo
  2. Nunca confíe demasiado en sus amigos; aprenda a utilizar a sus enemigos
  3. Disimule sus intenciones
  4. Diga siempre menos de lo necesario
  5. Casi todo depende de su prestigio; defiéndalo a muerte
  6. Busque llamar la atención a cualquier precio
  7. Logre que otros trabajen por usted, pero no deje nunca de llevarse los laureles
  8. Haga que la gente vaya hacia usted y, de ser necesario, utilice la carnada más adecuada para lograrlo
  9. Gane a través de sus acciones, nunca por medio de argumentos
  10. Peligro de contagio: evite a los perdedores y los desdichados
  11. Haga que la gente dependa de usted
  12. Para desarmar a su víctima, utilice la franqueza y la generosidad en forma selectiva
  13. Cuando pida ayuda, no apele a la compasión o a la gratitud de la gente, sino a su egoísmo
  14. Muéstrese como un amigo pero actúe como un espía
  15. Aplaste por completo a su enemigo
  16. Utilice la ausencia para incrementar el respeto y el honor
  17. Mantenga el suspenso. Maneje el arte de lo impredecible
  18. No construya fortalezas para protegerse: el aislamiento es peligroso
  19. Sepa con quién está tratando: no ofenda a la persona equivocada
  20. No se comprometa con nadie
  21. Finja candidez para atrapar a los candidos: muéstrese más tonto que su víctima
  22. Utilice la táctica de la capitulación. Transforme la debilidad en poder
  23. Concentre sus fuerzas
  24. Desempeñe el papel de cortesano perfecto
  25. Procure recrearse permanentemente
  26. Mantenga sus manos limpias
  27. Juegue con la necesidad de la gente de tener fe en algo, para conseguir seguidores incondicionales
  28. Sea audaz al entrar en acción
  29. Planifique sus acciones de principio a fin
  30. Haga que sus logros parezcan no requerir esfuerzos
  31. Controle las opciones: haga que otros jueguen con las cartas que usted reparte
  32. Juegue con las fantasías de la gente
  33. Descubra el talón de Aquiles de los demás
  34. Actúe como un rey para ser tratado como tal
  35. Domine el arte de la oportunidad
  36. Menosprecie las cosas que no puede obtener: ignorarlas es la mejor de las venganzas
  37. Arme espectáculos imponentes
  38. Piense como quiera, pero compórtese como los demás
  39. Revuelva las aguas para asegurarse una buena pesca
  40. Menosprecie lo que es gratuito
  41. Evite imitar a los grandes hombres
  42. Muerto el perro, se acabó la rabia
  43. Trabaje sobre el corazón y la mente de los demás
  44. Desarme y enfurezca con el efecto espejo
  45. Predique la necesidad de introducir cambios, pero nunca modifique demasiado a la vez
  46. Nunca se muestre demasiado perfecto
  47. No vaya mas allá de su objetivo original; al triunfar, aprenda cuándo detenerse
  48. Sea cambiante en su forma

 

Populismo contemporáneo, discurso de Chávez ayer

Viernes, 1 de julio de 2011

El hombre que se identifica íntimamente con el pueblo, haciéndose ambos una misma cosa. Menciones al padre de la patria, referencias religiosas, casi místicas. También a su padre y a su madre. Al destino que la providencia le depara… A su amigo inmenso, Fidel…. He aquí una muestra del peculiar populismo de hoy:

Destaco lo más notable con negrilla:

Alocución del presidente Hugo Chávez a la nación (texto completo)

 «Mensaje al pueblo venezolano. Yo espero mucho del tiempo. Su inmenso vientre contiene más esperanzas que sucesos pasados, y los acontecimientos futuros han de ser superiores a los pretéritos». Simón Bolívar.

 El tiempo y sus ritmos. El tiempo y sus mandatos. El tiempo y sus designios, como está señalado en el Eclesiastés, me llevan hoy a leer este comunicado a la nación venezolana y a la opinión pública internacional, muy pendientes como sé han estado de la evolución de mi salud desde que, hace varias semanas, comenzó a dar muestras evidentes de deterioro.

Después de la excelente gira que hicimos por Brasil y Ecuador, entre los días 5 y 7 de junio próximos pasados, llegamos a la Cuba solidaria de siempre, para culminar la jornada con la revisión y firma de nuevos acuerdos de cooperación. Confieso que, desde el punto de vista de mi salud, solo tenía previsto hacerme un chequeo en la rodilla izquierda, ya casi recuperada de aquella lesión de comienzos de mayo.

A lo largo de toda mi vida, vine cometiendo uno de esos errores que bien pudiera caber perfectamente en aquella categoría a la que algún filósofo llamó «errores fundamentales»: descuidar la salud y además ser renuente a los chequeos y tratamientos médicos. Sin duda, qué error tan fundamental, y sobre todo en un revolucionario con algunas modestas responsabilidades como las que la revolución me vino imponiendo desde hace más de 30 años.

 Sin embargo, ya en La Habana, cuando caía la tarde del miércoles 8 de junio, allí estábamos de nuevo con Fidel. Con aquel gigante que ya superó todos los tiempos y todos los lugares. Seguramente, no fue difícil para Fidel darse cuenta de algunos malestares que, más allá de mi rodilla izquierda, yo había venido tratando de disimular desde varias semanas atrás [sic]. Me interrogó casi como un médico. Me confesé casi como un paciente. Y esa misma noche, todo el inmenso avance médico que la revolución cubana ha logrado para su pueblo, y una buena parte del mundo, fue puesto a nuestra plena disposición, iniciándose un conjunto de exámenes de diagnóstico.

Fue así como se detectó una extraña formación en la región pélvica que ameritó una intervención quirúrgica de emergencia, ante el inminente riesgo de una infección generalizada. Eso fue el sábado 11 de junio, muy temprano en la mañana, algunas horas antes del anuncio que fue leído al país y al mundo, y que ha desatado tantas manifestaciones de solidaridad que no dejan de emocionarme a cada instante. Luego de aquella operación, que en principio logró el drenaje del absceso, comenzó un tratamiento antibiótico intensivo con una positiva evolución, que trajo una notable mejoría.

Sin embargo, y a pesar de la favorable evolución general, a lo largo del proceso de drenajes y de curas fueron apareciendo algunas sospechas de la presencia de otras formaciones celulares no detectadas hasta entonces. Comenzó, por tanto y de inmediato, otra serie de estudios especiales, citoquímicos, citológicos, microbiológicos y de anatomía patológica, que confirmaron la existencia de un tumor abscesado con presencia de células cancerígenas, lo cual hizo necesaria la realización de una segunda intervención quirúrgica que permitió la extracción total de dicho tumor. Se trató de una intervención mayor, realizada sin complicaciones, tras la cual he continuado evolucionando satisfactoriamente, mientras recibo los tratamientos complementarios para combatir los diversos tipos de células encontradas y así continuar por el camino de mi plena recuperación.

Mientras tanto, me he mantenido y me mantengo informado y al mando de las acciones del gobierno bolivariano, en comunicación con el vicepresidente, compañero Elías Jaua, y todo mi equipo de gobierno.

 gradezco infinitamente las numerosas y entusiastas demostraciones de solidaridad que he recibido del pueblo venezolano y otros pueblos hermanos, así como de jefes de Estado y de Gobierno de numerosos países del mundo. Desde la convicción de que todo ese amor, de que toda esa solidaridad constituyen la más sublime energía que impulsa e impulsará mi voluntad de vencer en esta nueva batalla que la vida nos ha puesto por delante, y de manera muy especial, al pueblo cubano, a la nación cubana, a Fidel, a Raúl, a toda esta legión médica que se ha puesto al frente de esta batalla de una manera verdaderamente sublime.

 Sin embargo, también he estado muy consciente de cierto grado de angustia e incertidumbre que ha estado recorriendo a lo largo de estos días, de estas noches, el alma y el cuerpo de la nación venezolana. Creo que, más allá de los intentos manipuladores de algunos sectores bien conocidos, esos sentimientos eran y son inevitables y forman parte de la propia naturaleza humana rodeada ésta, además, por las circunstancias que la enmarcan y muchas veces la sacuden como en este caso ocurre.

Desde el primer momento, asumí todas las responsabilidades en cuanto al cuido estricto por la veracidad de las informaciones transmitidas, fundamentándome en un doble conjunto de razones:la razón médico – científica, en primer término, y en segundo lugar, y de manera especialmente cuidada desde lo más profundo de mi alma y de mi conciencia, la razón humana, la razón amorosa para ser más precisos. La razón amorosa. 

De la primera, es decir, de la razón médica, ya hemos hablado un poco. Ha sido un proceso lento y cuidadoso, de aproximación y diagnóstico, de avances y descubrimientos a lo largo de varias etapas en las cuales se vino aplicando un riguroso procedimiento científico que no aceptaba ni acepta apresuramientos ni presiones de ningún tipo. La norma suprema que sustenta esta poderosa razón es la plena verificación científica, más allá de los indicios y sospechas que vinieron apareciendo.

Y acerca de la razón amorosa, estoy obligado a hablarles desde lo más hondo de mí mismo. En este instante recuerdo el 4 de febrero de aquel estruendoso año 1992. Aquel día no tuve más remedio que hablarle a Venezuela desde mi ocaso, desde un camino que yo sentía me arrastraba a un abismo insondable, como desde una caverna oscura de mi alma brotó el «por ahora» y luego me hundí. También llegan a mi memoria, ahora mismo, aquellas aciagas horas del 11 de abril de 2002. Entonces, también le envié a mi amado pueblo venezolano aquel mensaje, escrito desde la base naval de Turiamo, donde estaba preso. Presidente derrocado y prisionero, fue como un canto de dolor lanzado desde otro abismo que sentía me tragaba en su garganta y me hundía, y me hundía.

 Ahora, en este nuevo momento de dificultades, y sobre todo desde que el mismo Fidel Castro en persona, el mismo del cuartel Moncada, el mismo del Granma, el mismito de la Sierra Maestra, el gigante de siempre, vino a anunciarme la dura noticia del hallazgo cancerígeno, comencé a pedirle a mi Señor Jesús. Al Dios de mis padres, diría Simón Bolívar. Al manto de la virgen, diría mi madre Elena. A los espíritus de la sabana, diría Florentino Coronado, para que me concedieran la posibilidad de hablarles, no desde otro sendero abismal, no desde una oscura caverna o una noche sin estrellas. Ahora quería hablarles desde este camino empinado por donde siento que voy saliendo ya de otro abismo. Ahora quería hablarles con el sol del amanecer, que siento me ilumina. Creo que lo hemos logrado. Gracias, Dios mío.

 Y, finalmente, mis amados y amadas compatriotas, mis adoradas hijas e hijos, mis queridos compañeros, jóvenes, niñas y niños de mi pueblo, mis valientes soldados de siempre, mis aguerridos trabajadores y trabajadoras, mis queridas mujeres patriotas, mi pueblo amado, todo y uno solo en mi corazón, les digo que el querer hablarles desde mi nueva escalada hacia el retorno no tiene nada que ver ya conmigo mismo sino con ustedes, pueblo patrio, pueblo bueno, con ustedes.

 No quería ni quiero, para nada, que me acompañen por senderos que se hundan hacia abismo alguno. Les invito a que sigamos juntos, escalando nuevas cumbres, que hay semerucos allá en el cerro y un canto hermoso para cantar, nos sigue diciendo, desde su eternidad, el cantor del pueblo, nuestro querido Alí Primera.

 Vamos, pues. Vamos con nuestro padre Bolívar en vanguardia, a seguir subiendo la cima del Chimborazo. Gracias, Dios Mío. Gracias, pueblo mío. Gracias, vida mía. Hasta la victoria siempre, nosotros venceremos. 

La Habana, esta querida y heroica Habana. 30 de junio de 2011, desde la patria grande, les digo desde mi corazón, desde mi alma toda, desde mi esperanza suprema que es la de un pueblo: por ahora y para siempre, viviremos y venceremos. Muchas gracias. ¡Hasta el retorno!

(Extracto en vídeo)

La revolución no será televisada: Scott-Heron in memoriam

Martes, 31 de mayo de 2011

Ha muerto el sábado Gil Scott-Heron, el músico y poeta radical estadounidense de los años 60. Uno de los padres del rap y crítico acérrimo del consumismo y de la pasividad, su famoso poema “La revolución no será televisada” hoy tiene mucha actualidad como llamada a los jóvenes que creen estar haciendo una revolución televisada en las plazas de las ciudades españolas y europeas. “La revolución será en vivo”, termina diciendo Scott-Heron en su poema más notable.

Ver el vídeo con subtítulos.

El nacimiento de la “homepage”

Viernes, 27 de mayo de 2011

 

En los años 10, 20 y 30 del siglo XX, un tipo se subía al andamio o la escalera, y, en 140 caracteres o menos, ponía a la vista de todo el mundo las noticias que llegaban vía telégrafo primero, teléfono después. Miles se enteraban por esa vía. Era la puerta del Boston Globe. Hoy las sedes de muchos periódicos en muchos lugares muestran en tiempo real la evolución de las noticias de manera electrónica.

(La primera foto está fechada el 14 de abril de 1945, día de la muerte de Roosevelt; la segunda, muy anterior, es del 28 de octubre de 1925, durante una “retransmisión” deportiva. Estas y otras fotos preciosas aquí).

El Che y Bin Laden: cómo evitar la construcción del mártir, por Jorge Castañeda

Miércoles, 25 de mayo de 2011

Traducción del artículo de Jorge Castañeda en Time: “Grave Lessons: The death of Che Guevara sheds light on a tricky issue: how to avoid creating martyrs”.

“Descubrieron su rostro, ahora claro y sereno, y desnudaron su pecho sacudido por 40 años de asma y meses de hambre en la selva del sureste de Bolivia. Luego lo tumbaron en la lavandería del hospital de Nuestra Señora de Malta, levantando la cabeza para que todos pudieran contemplar a la presa caída. Mientras le ponían en la losa de cemento (…) le pidieron a la enfermera que lo lavara, lo peinara y le recortara la barba rala. Para el momento en que comenzaron a desfilar los periodistas y ciudadanos curiosos, la metamorfosis había sido total: el hombre triste, vapuleado y desaliñado del día anterior era ahora el Cristo de Vallegrande … El ejército boliviano había cometido su único error después de la captura de su máximo trofeo de guerra. Había transformado al acorralado y resignado revolucionario… en la imagen mágica de la vida después de la muerte. Sus verdugos le había puesto un rostro al mito que daría la vuelta al mundo.”

Escribí estas líneas sobre la muerte del Che Guevara y las fotos de su cuerpo hace 15 años: en otro tiempo, otro lugar y sobre otra fotografía. Pero aquello puede ayudarnos a comprender el dilema que enfrentaron Barack Obama y Estados Unidos con respecto a una muerte diferente y una imagen que puede que nunca veamos. Una horrible imagen de una cara deformada y un cadáver no confirma nada; la fotografía de un cuerpo limpio y bien tratado, con los ojos abiertos, es prueba de muerte, pero crea un mártir. Con el tiempo, sabremos cuál era la mejor opción: la boliviana o la estadounidense.

Para los admiradores de Guevara, cualquier comparación entre el médico argentino y Osama bin Laden es odiosa; para los fieles de Al Quaeda y muchos otros, cualquier analogía entre su ídolo caído y un infiel comunista es peor que una herejía. Pero los interrogantes derivados de sus respectivas ejecuciones no son distintos.

Guevara fue ejecutado en octubre de 1967 porque no había ninguna solución a las complicaciones que habría supuesto capturarle vivo.  Mantenerlo en Bolivia acarreaba el riesgo de que miles de manifestantes cayeran como una tormenta en las embajadas de todo el mundo y que Fidel Castro enviara equipos de operaciones especiales para rescatarlo; no era una opción. Hacer que los Estados Unidos lo llevaran a la Zona del Canal de Panamá (el equivalente a Guantánamo) habría confirmado simplemente que Guevara estaba luchando contra el imperialismo, y no liderando un ejército boliviano de campesinos y trabajadores pobres.

Algo muy parecido parece haber sucedido en Abotabad. En primer lugar, como en Bolivia, e independientemente de las instrucciones o las intenciones, teniendo a bin Laden vivo habría creado un problema insoluble. Hay cuestiones jurídicas y morales implicadas, pero también preguntas realistas sin buenas respuestas. Si se le hubiera apresado con vida, ¿dónde se le juzga? ¿En Estados Unidos? ¿En Nueva York que no admitió un juicio contra Khalid Sheikh Mohammed? ¿Quién lo habría juzgado? ¿La Corte Penal Internacional, a la que Estados Unidos no pertenece? ¿Un tribunal paquistaní? Todas las contradicciones del proceso de Guantánamo se han reproducido, pero con creces. Por muy debilitados que estuvieran bin Laden y Al Qaeda no habría habido escasez de devotos en todo el mundo musulmán y en otros lugares para protestar o para tomar rehenes estadounidenses y pedir la liberación de bin Laden.

Entonces habría llegado el problema del cuerpo. Incluso después de que Al-Qaeda ha reconocido la muerte de bin Laden, los incrédulos persisten. La mejor manera de desacreditar el escepticismo sobre su muerte sería mostrar las fotografías. Pero hacer con él lo mismo que la CIA y el ejército boliviano hicieron con Guevara casi 45 años antes hubiera sido el mismo hito contraproducente: darle a Osama bin Laden una imagen limpia, serena y ejemplar, perfecta para el martirio.

La analogía se puede llevar un paso más allá. Los bolivianos han estado 40 años pidiendo que el cuerpo de Guevara se incinerara con el fin de evitar la aparición de un mausoleo de ningún tipo. Pero lo cierto es que, según los cubanos, no fue incinerado en absoluto. Sus restos fueron recuperados cerca de un cementerio en Vallegrande y trasladados a Cuba en 2007, donde se contruyó una capilla para alojarlos. Los estadounidenses echaron a bin Laden al mar por muchas razones, pero sin duda una de ellas fue la necesidad de garantizar que no haya ningún santuario, ningún lugar de encuentro, ninguna ubicación en su memoria. 

La decisión de Estados Unidos puede no haber tenido nada que ver con esta especulación histórica; nunca lo sabremos. Lo que sí sabemos es una lección que aprendimos hace casi medio siglo: que la mejor manera de evitar que haya una efigie del martirio es que no se disponga de la base material para ello. Pero hay un inconveniente en el hecho de que no haya cara, cuerpo o imagen: para los ojos de muchos, no hay prueba suficiente de su muerte. Escepticismo frente a glorificación: no es una elección fácil.

Castañeda, profesor emérito de la Universidad de Nueva York, es autor de La vida en rojo, una biografía del Che Guevara

La política “cuestión de huevos”. Reedición a propósito de Strauss-Khan

Martes, 17 de mayo de 2011

Escribí aquí hace meses que la política, según el libro de Adolf Tobeña, es “cuestión de huevos”.

La fuerza selectiva última que conduce a los chimpancés machos a sus intentos agresivos de mejorar su estatus debería ser la maximización de su potencial reproductivo a costa del de sus competidores…

Así escribe Jane Goodall a propósito de los chimpancés, y así lo cita Arnold Ludwig en King of the Mountain (página 50), para hablar de la promiscuidad de los políticos macho. Según su minuciosa cuenta, el 87 por ciento de los “·monarcas” son promiscuos. El porcentaje suma entre los tiranos (95%) y baja pero se mantiene muy alto, entre los visionarios (72%), autoritarios (54%), transicionales (64%), y demócratas (40%). En su censo de gobernantes del siglo XX, Ludwig detecta una impresionante propensión a la infidelidad entre los líderes mundiales de todo tipo.

Al final vamos a ser tan animales como los monos… o menos: yo no sé si los monos van por ahí violando a monas… Dicho con respeto por la presunción de inocencia que asiste al director del FMI.

Cómicos en campaña

Jueves, 12 de mayo de 2011

En estas elecciones locales y regionales en España hay algunas candidaturas más o menos cómicas: el partido Ciudadanos en Blanco, que pretende que la gente no vote en blanco para que el voto en blanco sea computado. No sé… me produce un sentimiento contradictorio este preciosismo democrático… O, por supuesto, los fascistas, que, como son pocos pero mal avenidos, van divididos en una miriada de partidos ridículos, como la Falange, la Falange Española, la Falange Auténtica, o la Falange de las JONS… (búscate tú las páginas, no cuentes conmigo en eso…). Básicamente lo mismo, claro: nacionalismo, racismo, etc. Mejor que se mantengan ahí, cada cual en su pisito.

Ninguno le llega ni al talón al gran comediante de la política, que fue el genial Pat Paulsen, un humorista estadounidense que se presentó a las elecciones en varias contiendas entre 1968 y 1996, simplemente por hacer el ganso (aunque algunos votos obtuvo…).

 Algunas de sus frases fueron:

  •  
    • “Todos los problemas que enfrentamos en Estados Unidos tienen su origen en la poco brillante política de inmigración de los nativos indios”. 
    • “No me presentaré si soy nominado y si soy elegido no seré presidente”.
    • Su eslogan de campaña: ”He elevado mis exigencias. Ahora, eleva las tuyas”.
    • Y otro: ” Si soy elegido, ganaré”. 
    • “Lo único a lo que debemos tener miedo es al miedo mismo… y por supuesto al hombre del saco”.
    • “Si el ala derecha o el ala izquierda se hicieran con el control del país, probablemente volarían alrededor en círculos”.
    • “No soy ni del ala derecha ni del ala izquierda. Soy más bien de pechuga”.
    • “La marihuana debería ser legalizada y puesta a salvo de los adolescentes. Es demasiado buena para ellos.”

Hay unas imágenes muy divertidas de Paulsen como candidato en este programa reportaje: Parte 1; Parte 2; Parte 3; Parte 4; Parte 5; Parte 6.

El New Yorker publica un artículo sobre los humoristas en las campañas en Estados Unidos, que toma como última y genuina incorporación al comiquísimo Donald Trump, que no va tan en broma como Paulsen.