Keiko Fujimori, hija del encarcelado expresidente de Perú, Alberto Fujimori, es candidata en las elecciones presidenciales que el país celebra hoy. El favorito es Ollanta Humala, que ha moderado mucho sus posiciones populistas de izquierda.
Pero Fujimori no es la única candidata presidencial de Latinoamérica que tiene un ascendiente familiar. De hecho, hay varios casos, de hombres y de mujeres. Empezando por la actual presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, que podría volver a competir en las Elecciones de 2012. En Argentina también está en primarias, por el Partido Radical, Ricardo Alfonsín, hijo del querido presidente Raúl, que falleció hace unos años.
En Guatemala, el presidente y la primera dama, Sandra Torres, han tenido que divorciarse para que ella pueda competir en septiembre. La Constitución impide allí presentarse a los familiares, por lo que el mismo problema podría afectar a Zury Ríos, posible candidata también, cuyo padre fue presidente.
En Nicaragua, si Daniel Ortega decide no forzar las leyes para presentarse a un tercer mandato, podría sustituirle como candidata su esposa, Martha Colmenares.
En la República Dominicana, una vez que el presidente Leonel Fernández ha anunciado que no se presentará a la reelección (para lo cual también tendría que haber cambiado las normas), cabe la posibilidad de que se presente por el PLD su esposa, la primera dama Margarita Cedeño, que sería una extraordinaria opción.
En Costa Rica, Rodrigo Arias ha anunciado que se presentará. Es hermano del presidente Oscar Arias. Menos amistosa sería la confrontación en Ecuador de Fabricio Correa, que podría competir con su hermano y actual presidente, Rafael.
En Cuba Raúl tomó las riendas del Gobierno de Fidel Castro. Raúl podría, sin embargo, promover a su hijo político, Luis Alberto Rodríguez.
Naturalmente, tanta familia no es para preocuparse, porque sucede en todo el mundo: miremos en Estados Unidos a los Bush, los Roosevelt, los Kennedy, los Clinton…



