En el cine Paz de Fuencarral, en Madrid, atiborrado de señoras con abrigos de pieles, he visto hoy In the Loop (trailer en español aquí). Una comedia inglesa que es una parodia del papel de los asesores de comunicación, los burócratas, los diplomáticos y los políticos en Londres y Washington. El argumento es fácil de “entender”: la Casa Blanca quiere una guerra, busca argumentos para justificarla y para que Naciones Unidas la apruebe, y cuenta para ello con sus amigos ingleses. Todos ellos maniobran sin escrúpulo para justificar su decisión. En la sátira aparecen un pobre y bobo ministro británico, un militar depravado y brutal, un responsable de comunicación de Downing Street maquiavélico, malhablado y autoritario (hasta físicamente se parece a Alastair Campbell), y un asesor joven recién llegado que se va de la lengua con la prensa sin darse cuenta.
Al terminar la película, una señora mayor de las del abrigo me pregunta qué me ha parecido. Le digo que no ha estado mal.
- Cómo es ésto de la política – me dice -. ¡Hay tanto que de lo que no nos enteramos…!
- Qué razón tiene, señora, lo que no sabemos….- le contesto.
La película no está nada mal, aunque me apetece más ver los poquitos capítulos de la serie K Street, que esta mañana me ha prestado Rodrigo Sosa, mientras tomaba un café con él. Parece que en la serie hay comunicación por todos lados, incluso una sesión semirreal de entrenamiento con Howard Dean. Ya te contaré…
Pero In The Loop, exagerada, crítica y satírica como es, da algunas verdades básicas:
Para ser buen responsable de comunicación es bueno ser frío y mostrar que estás seguro de ti mismo, aunque a veces dudes más de lo que aparentas.
Las filtraciones casi siempre vienen de tu propio campo, no del campo del adversario.
Los diplomáticos y los políticos viven en mundos distintos.
La mejor manera de cambiar la atención, es evidente, es ponerla en otro sitio, y crear una noticia nueva para ello.
Si andas todo el día diciendo que vas a dimitir, antes de que lo hagas te cesarán seguro.
Las mujeres, al menos en política, suelen ser mucho más maduras, inteligentes y ponderadas que los hombres.